Cuatro llanero
instrumento de cuerda pulsada típico de Colombia y Venezuela
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El cuatro llanero, cuatro tradicional o simplemente cuatro, es un instrumento de cuerda pulsada,[1] perteneciente a la familia de las guitarras. Debe su nombre al número de cuerdas que posee[2] y a su desarrollo en los Llanos colombo-venezolanos. Suele tener 14 trastes y su longitud, desde el comienzo de su caja de resonancia hasta el final de su cabeza, oscila entre los 70 y 86 centímetros. Otras versiones más grandes, de entre 16 y 22 trastes, son conocidas como de concierto.[3] En el pasado sus cuerdas eran de tripa, en la actualidad son de nailon.[2] Su afinación tradicional, al momento de ubicarlo para ser tocado por personas diestras, es (en orden ascendente hacia la cara): Si, Fa♯, Re y La.[4]
| Cuatro llanero | ||
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| Características | ||
| Otros nombres | Cuatro de concierto, cuatro tradicional, cuatro venezolano | |
| Clasificación | Instrumento de cuerda pulsada | |
| Instrumentos relacionados | Guitarra renacentista, tiple, vihuela española | |
| Tesitura | ||
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| Desarrollado | Época colonial | |
| Músicos | Cuatristas | |
Artículos relacionados
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Se utiliza como acompañante rítmico y armónico[1] y como instrumento solista.[5] Originalmente era un instrumento del joropo, pero con el pasar del tiempo fue adoptado en otros géneros musicales como el bambuco, la gaita, el merengue, el vals, entre otros y hoy día, a través de los ensambles, ha incursionado en las fusiones musicales.[3]
En Venezuela forma parte de la serie de cordófonos de entre cuatro y ocho cuerdas denominados cuatro venezolano.[2]
Los intérpretes de este instrumento se conocen como cuatristas.[6]
Historia
El cuatro llanero es una evolución de los instrumentos de cuerda españoles que llegaron a la Costa y los Andes de la Nueva Granada en el siglo XVI y que, por medio de los misioneros jesuitas, hicieron su descenso a los Llanos. En aquel entonces, los principales cordófonos utilizados por los españoles eran la guitarra y la vihuela, siendo la guitarra un instrumento de cuatro cuerdas (o de cuatro órdenes de cuerdas dobles) que se tocaba rasgueando y la vihuela un instrumento de cinco (o más) órdenes de cuerdas dobles que se tocaba punteando y que normalmente era de un tamaño mayor que el de la guitarra. Todas las guitarras se consideraban vihuelas, pero no todas las vihuelas se consideraban guitarras.
A partir de 1639, la guitarra de cuatro cuerdas fue cayendo en desuso en la metrópoli. Su uso en el Nuevo Mundo continuó, dando como resultado una gran variedad de instrumentos de cuerda derivados de las guitarras y las vihuelas.[7]
En 1722, el padre jesuita, astrónomo, matemático, lexicógrafo, ingeniero militar biógrafo e historiador español Joseph Cassani hizo una de las menciones más antiguas de la guitarra en los Llanos:
En 1825, el oficial de la Marina Real británica y empresario Charles Stuart Cochrane describió los instrumentos utilizados en el Piedemonte llanero para la interpretación de la música llanera:
Una pequeña arpa, una guitarra y un tambor, formado por un pequeño barril o trozo de madera ahuecado y cubierto de piel, que se coloca entre las rodillas del intérprete.
En 1831, un oficial del Primer Regimiento de Lanceros Venezolanos en la Legión Británica y escritor, de nombre Richard Longeville Vowell, dijo, en referencia a un fandango que tuvo lugar en la provincia de Guayana, que:
[…] consistía en varias vihuelas y arpas, al compás de las cuales media docena de cantantes profesos gritaban a todo pulmón coplas ininteligibles. Estos juglares y trovadores iban acompañados de maracas hechas con calabazas vacías que contenían algunos granos de maíz, con mangos cortos para agitarlas; también por varias mujeres que, sentadas alrededor de una mesa, competían entre sí, tamboreando o marcando el ritmo con las manos abiertas.
Y describió a la «vihuela o tiple» como «una especie de guitarra pequeña, de uso generalizado entre los campesinos», que «suele construirse de la mitad de una calabaza ovalada y tiene una caja de resonancia de cedro»[11] y es un «tesoro para el llanero».[12]
Hacia mediados del siglo XIX todavía no se conocía como cuatro. El periodista y escritor venezolano Rafael Bolívar Coronado, quien estudió ampliamente los instrumentos musicales de los llaneros de esa época, se refirió a este como la «guitarra del llanero»:
La guitarra del llanero es pequeña y rústica, con cuatro cuerdas forjadas por su mano con tripas de recental. Los trastes, en número de dieciocho, van incrustados en el cuello del instrumento y fuertemente adheridos con gomas resinosas extraídas del árbol del paraguatán. Estos trastes son de piel de toro, que, sometidos a la acción del sol durante quince o veinte días, llegan a adquirir tal solidez, que lastiman los dedos no habituados a oprimirlos.
En 1849 el poeta, novelista, dramaturgo y traductor colombiano José Caicedo Rojas describió al tiple como un instrumento que «no escede [sic] en su mayor lonjitud [sic] de dos tercios de vara;[a] los más grandes tienen un poco más de una. […] Por lo regular llevan cuatro cuerdas de tripa, blancas, coloradas, verdes o negras, de las que fabrican en el país»,[15] descripción que coincide con la del cuatro tradicional, que se tocó en los Llanos colombo-venezolanos hasta la década de 1970.[14]
En 1856 el militar, cartógrafo, dibujante y pintor colombiano Manuel María Paz quien, por encargo de la Comisión Corográfica, se encontraba de expedición en la provincia de Casanare, presenció a un indígena sáliba tocando este instrumento, que localmente se conocía como «tiple guajibero» y decidió capturar la escena en una acuarela.[16] Hacia la década de 1950, los sáliba y otros nativos de los Llanos Orientales seguían usando el mismo nombre para referirse al instrumento.[17]
En Venezuela, las primeras referencias impresas al instrumento con su denominación actual «cuatro» se encuentran en la novela Peonía (1890), del escritor y político Manuel Vicente Romero García:
En Colombia, se pueden encontrar en la obra Idiomas y Etnografía de la Región Oriental de Colombia (1911), de fray Pedro Fabo de María:
Estas composiciones me parecen magistrales en su clase; hoy que las leo a larga distancia de donde las oí cantar a un grupo de negritos enmascarados, que llevaban instrumentos músicos, como charrascas, zurrucos, maracas, cuatros y tiples, se me estremecen las carnes de gusto.
Reúnese un grupo de llaneros en algún corredor de los Hatos, o bajo los copudos árboles que crecen en los patios de las casas o en cualquier lugar destinado al baile, y rasgueando el cuatro, y el tiple e imprimiendo a las charrascas y maracas un compás y golpeteo tan raro y original, que no podrá ser imitado por ninguno, por más hábil que lo supongamos, por ninguno, digo, que tenga el oído habituado a la música de los bailes clásicos […]
Otros nombres documentados a principios del siglo XX como «guitarrita»[22] y «guitarrilla» seguían siendo usados hacia la década del 2000 por algunos sectores de la población llanera colombo-venezolana.[14]
Partes del cuatro llanero
- Cabeza
- Cuerdas
- Sobrepunto
- Cejuela
- Pontezuela
- Trastes
- Espacios
- Aros
- Tacón
- Brazo
- Caja de resonancia
- Refuerzos internos
- Abanico armónico (opcional)
- Cordón
- Sobretapa
- Tapas (superior y posterior)
- Cintura (ancho superior e inferior)
- Boca
- Roseta (opcional)
- Refuerzo interno de la boca[3]
Afinaciones

La afinación tradicional del cuatro llanero, conocida en Colombia como temple natural y en Venezuela como Cam-Bur-Pin-Tón, es la siguiente:

La afinación que permite puntear el cuatro llanero a manera de guitarra renacentista fue desarrollada por el cuatrista venezolano Fredy Reyna y se conoce como cuatro llanero en si bemol con primera octavada o afinación Fredy Reyna:

Otra afinación, usada frecuentemente en los Llanos colombianos por cuatristas antiguos, consiste en descender en un tono la cuarta cuerda del cuatro llanero en temple natural y es conocida como cuatro llanero con cuarta en sol o falso transporte (por algunos cuatristas de Casanare). En el siglo XVI se conocía como temple a los viejos:
Usos
El cuatro llanero puede ser interpretado en tres formas: como acompañante armónico, como instrumento melódico y como ritmo-melódico-armónico.
En la primera se usa para acompañar, mediante acordes y rasgueos, a "instrumentos mayores",[b] por ejemplo: el arpa llanera, la bandola llanera, la voz, etcétera.
La segunda puede ser una sola línea melódica que será acompañada por otro cuatro llanero o cualquier otro instrumento armónico o bien una línea melódica que irá acompañada por una segunda o tercera voz punteadas o en arpegios que irán formando homofonía, esta técnica suele alternarse con rasgueos, floreos y cacheteos para enriquecer y dar variedad a la obra.
La tercera, desarrollada por el cuatrista venezolano Hernán Gamboa, es la más completa y compleja posible y consiste en conjugar al mismo tiempo los tres elementos esenciales de la música: el ritmo, la melodía y la armonía, para crear piezas instrumentales de carácter solista. En otras palabras, la melodía se acompaña en el mismo instrumento y a la vez se enriquece con efectos rítmicos y tímbricos.[5]
Intérpretes del cuatro llanero
A continuación, una lista no exhaustiva de intérpretes del cuatro llanero de Colombia y Venezuela, en orden alfabético (por apellido):
Colombia
- Juan Pablo Aldana
- César Barragán
- Luis Carvajal
- Holman Chavarro
- Juan Carlos Contreras
- Beco Díaz
- Carlos Flórez
- Libardo Rey
- Leonardo Saavedra
- Isaac Tacha Niño
Venezuela
- Alí Agüero
- Los hermanos Chirinos
- Hernán Gamboa
- Jorge Glem
- Cheo Hurtado
- Jacinto Pérez
- Fredy Reyna
- Roberto Todd
Véase también
Notas
- Dos tercios de vara corresponden a 60 centímetros.[14]
- El cuatrista colombiano Isaac Tacha Niño considera que llamar "instrumentos mayores" a los encargados de hacer la melodía es ignorar la función armónico-melódica que, en un momento determinado, pueden desempeñar instrumentos como el cuatro llanero: «No se le[s] debe llamar instrumento[s] mayor[es] […] sencillamente son instrumentos usados para llevar la melodía».[24]

