Hacienda del Santo Cristo de la Mata
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La Hacienda del Santo Cristo de la Mata es un conjunto arquitectónico rural histórico del siglo XVII situado en el término municipal de Bormujos, en la provincia de Sevilla, España. Se trata de una de las haciendas tradicionales del Aljarafe sevillano, zona reconocida por su agricultura de olivar, y conserva elementos significativos de la arquitectura rural andaluza desde la Edad Moderna hasta la actualidad.
La Hacienda del Santo Cristo de la Mata es un ejemplo representativo de la arquitectura rural sevillana, organizada en torno a un patio central que funciona como eje articulador de las distintas dependencias residenciales y productivas. La casa principal, de dos plantas, presenta fachadas encaladas con vanos rectangulares y balcones de hierro forjado en la planta superior, reflejando la tipología señorial de las haciendas del Aljarafe. Su acceso principal conduce al patio, desde donde se distribuyen los espacios de servicio, las viviendas auxiliares y las instalaciones productivas.
El patio de labor mantiene la configuración tradicional: en él se encuentran tinajones para almacenamiento de aceite y agua, un pozo central, corrales y establos. La almacén de aceite o almazara conserva la estructura original, con maquinaria adaptada para la producción de aceite de oliva, y una torre de contrapeso con escalera interior, que permitía la supervisión de los trabajos y servía como mirador sobre los olivares. Este elemento es característico de las haciendas andaluzas de los siglos XVII y XVIII.
Las dependencias auxiliares, como la vivienda del capataz y los almacenes, se disponen alrededor del patio en naves longitudinales con cubierta de teja árabe y paredes de mampostería reforzadas con ladrillo en las esquinas. Los arcos de medio punto separan algunas naves, configurando espacios funcionales para la elaboración y almacenamiento de productos agrícolas.[1]
En el ámbito religioso, se conserva un retablo cerámico del siglo XVIII con la imagen de San Nicolás de Bari y otro con la Virgen del Carmen, originalmente ubicado en la capilla de la hacienda. La capilla, vinculada a la devoción por el Santo Cristo de la Mata, fue reubicada en espacios interiores de la almazara o las trujas durante las reformas posteriores.[2]
El conjunto arquitectónico ha experimentado adaptaciones modernas, incluyendo la transformación de corrales y estancias auxiliares en viviendas, así como la rehabilitación de los suelos y cubiertas, sin perder la estructura original ni la distribución típica de las haciendas olivareras. La combinación de elementos productivos, residenciales y religiosos, junto con la integración de la hacienda en el paisaje agrícola del Aljarafe, convierte a la finca en un testimonio valioso de la arquitectura y la economía rural andaluza.
