Además de en Shaquille O'Neal, el hack-a- se ha empleado sobre otros jugadores con poco acierto desde la personal. Ben Wallace promedió un 41'4% en tiros libres durante su carrera, lo que le convierte en el jugador con peor porcentaje de la historia de la NBA con un mínimo de mil lanzamientos intentados. Bruce Bowen, uno de los mejores defensores de la liga, también sufrió esta estrategia debido a sus problemas con los tiros libres (57'5%) a pesar de ser uno de los jugadores más fiables desde la línea de tres puntos.
En los Play-off de la temporada 2020/2021, tanto los Washington Wizards como los Atlanta Hawks hicieron el hack-a- sobre Ben Simmons. Este caso es inédito, ya que por lo general esta técnica se utiliza contra jugadores que se desempeñan en la posición de Pivot, y Simmons en base.
El pívot Dwight Howard es uno de los jugadores a los que más se le ha hecho el hack en la NBA. De hecho, la estrategia recibe el nombre de Hack-a-Howard cuando se utilizaba sobre el entonces
jugador de Los Angeles Lakers. El 12 de enero de 2012, los Golden State Warriors se enfrentaron a los Orlando Magic, equipo en el que militaba Howard en aquel entonces. En ese partido, los Warriors no pararon de cometer faltas sobre el center de los Magic. El resultado fue que Howard intentó un total de 39 tiros libres esa noche, logrando un nuevo récord histórico para un jugador. Superman, que llevaba un 42% de acierto desde la personal en ese momento de la temporada, convirtió 21 de esos lanzamientos y concluyó el encuentro con 45 puntos y 23 rebotes. Además, su equipo se llevó la victoria por 109-117.
El 20 de enero de 2016, el pívot de los Detroit Pistons Andre Drummond (38'5% en los tiros libres en cuatro temporadas de carrera) estableció un récord de más tiros libres fallados en un partido en toda la historia de la NBA. Ante los Rockets, Drummond erró 23 de los 36 que lanzó, superando los 22 fallados por Wilt Chamberlain en diciembre de 1967.[1]