Hápax

palabra que ha aparecido registrada solamente una vez en un corpus, ya sea un idioma dado, un autor u obra específica From Wikipedia, the free encyclopedia

Un hápax o hápax legómenon (menos frecuentemente hápax eirémenon), transliteración del griego antiguo ἅπαξ λεγόμενον [n. 1] —literalmente, «lo dicho una sola vez»— es una palabra que aparece registrada una única vez en un «corpus» determinado, ya sea el conjunto de un idioma, la obra de un autor o un texto concreto. La primera mención conocida de esta expresión se encuentra en un texto en inglés de 1654. [1]

El hápax legómenon se define únicamente por su aparición una sola vez en un corpus escrito. No implica necesariamente que la palabra fuera rara en el habla de la época, ni que se hubiera creado expresamente para una ocasión concreta —en esto se distingue del ocasionalismo que es una palabra inventada para un uso puntual—. [n. 2]

Cuando la palabra se repite dos, tres o cuatro veces, se antepone δὶς (dis), τρὶς (tris) o τετράκις (tétrakis) respectivamente. Por ejemplo: tris legómenon.

Dificultades de interpretación y ejemplos

Este fenómeno es bastante común, como lo predice la ley de Zipf,[3] la cual señala que la frecuencia de cualquier palabra en un corpus es inversamente proporcional a su rango en la tabla de frecuencia.

Los hápax legómena en escritos antiguos son especialmente difíciles de descifrar, ya que es más fácil inferir el significado de una palabra basándose en varios contextos, a diferencia de uno solo. Por ejemplo, muchos de los últimos glifos de la escritura maya sin descifrar son hápax legómena, y los hápax Bíblicos (particularmente en hebreo) son bastante difíciles de traducir.

Entre algunos otros ejemplos de carácter anecdótico, incidental o curioso, están los siguientes:

Homero: lýchnos

λύχνος (lýchnos, «lámpara») aparece una sola vez en todo el corpus homérico, en Odisea 19.34. Atenea, en forma invisible, ilumina el palacio para que Odiseo y Telémaco puedan esconder las armas de los pretendientes:

χρύσεον λύχνον ἔχουσα φάος περικαλλὲς ἐποίει [4] (chrýseon lýchnon échousa pháos perikallès epoíeī): «portando una lámpara de oro que alumbraba con una hermosa luz».

Es, por tanto, un hápax absoluto en Homero,[5] circunstancia ya señalada por los escoliastas [n. 3] antiguos. Virgilio empleó después el helenismo lychnus (Eneida I 726).

Biblia hebrea: golem

Golem (hebreo bíblico גֹּלֶם, gōlem: «masa informe», «embrión», «sustancia aún sin formar») es un hápax de la Biblia hebrea: aparece una sola vez, en Salmos 139:16, en la forma גָּלְמִי (golmī), «mi sustancia informe» o «mi embrión».

En el hebreo rabínico (Mishná y Talmud), gōlem amplió su campo semántico y pasó a designar también a una persona inculta o «sin formar», en contraste con el sabio. El Talmud aplica asimismo el término a Adán en su estado inicial, cuando aún era una masa informe de polvo antes de recibir el aliento de vida (Sanedrín 38b).

Chaucer: nortelrye

Nortelrye (también escrito nortelrie), es una palabra empleada una sola vez por Chaucer (c. 1343-1400) en El cuento del mayordomo («The Reeve’s Tale») [7] de Los cuentos de Canterbury, con el sentido de «educación», «buena crianza» o «cortesía».
    Se considera un hápax del inglés medio. Según el Middle English Dictionary (MED), se interpreta como una deformación jocosa de nortūre («crianza, educación»),[8] voz derivada del francés antiguo norreture. [9] [10] De nortūre deriva el inglés moderno nurture, conocido por la expresión «nature versus nurture»naturaleza versus crianza»).

Según esta interpretación, la evolución etimológica sería: latín nutritura → francés antiguo norreture → inglés medio norture → inglés moderno nurture. Nortelrye sería una deformación humorística de norture, documentada una sola vez en Chaucer.

Shakespeare: honorificabilitudinitatibus

Honorificabilitudinitatibus es una palabra de 27 letras que Shakespeare emplea una sola vez en Love's Labour's Lost (V, 1), [11] en boca de Costard, un rústico y bufón de la comedia. Procede del latín medieval honorificabilitudinitas [12] («capacidad o estado de alcanzar honores»). Como curiosidad, suele citarse entre las palabras más largas del inglés; además, se ha señalado que alterna estrictamente consonantes y vocales.

Mallarmé: ptyx

Stéphane Mallarmé emplea la palabra ptyx en Plusieurs sonnets (1868). [13] Según explicó el propio poeta en una carta a Eugène Lefébure, fechada el 3 de mayo de 1868,[14] la voz «ptyx», carente de significado léxico previo, fue el resultado de una exigencia de la rima.

Algunos estudiosos han señalado que la terminación en «-yx» evoca otras palabras de origen griego —como Fênix (el ave Fénix), ônix (el mineral ónice) y Stix (la Estigia, río del inframundo)—, contribuyendo a reforzar la impresión de un término arcaico, misterioso o sagrado.[15]

Véase también

Notas

  1. hápax legómenon (ἅπαξ λεγόμενον) está formado por el adverbio ἅπαξ («una sola vez») y λεγόμενον, participio presente medio-pasivo neutro de λέγω («decir»): «lo que está siendo dicho». Análogamente, hápax eirémenon es una variante formada con εἰρημένον, participio perfecto de εἴρω / ἐρῶn, «decir»: «lo que ha sido dicho».
    La forma λεγόμενον (legómenon) se impuso como la canónica para «lo dicho una sola vez».
  2. Un «ocasionalismo» es una palabra creada por un hablante o escritor para resolver una necesidad comunicativa inmediata y específica en un contexto único. Por ejemplo, tristear, para describir una forma muy particular y ocasional de pasar el tiempo.
    Los ocasionalismos sólo se entienden en el contexto en que fueron creados, y son efímeros:[2] se utilizan una sola vez, o de forma muy aislada, y mueren tras cumplir su función momentánea.
  3. «escoliasta» es la persona que escolia: añade escolios a un escrito.[6]

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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