En 1781, la familia Williams se mudó a Londres[5] donde Williams conoció a Andrew Kippis, quien tendría una gran influencia en su carrera literaria y en sus opiniones políticas, y quien la puso en contacto con los principales intelectuales londinenses de su tiempo.
Su obra Poems (1786) aborda temas que van desde la religión hasta una crítica de las prácticas coloniales españolas.[3] Se alineó con el culto a la sensibilidad femenina, utilizándolo políticamente en oposición a la guerra («Ode on the Peace», un poema de 1786 sobre Perú) y a la esclavitud (el poema abolicionista «Poem on the Bill Lately Passed for Regulating the Slave Trade», 1788).[6]
En el contexto de la Controversia sobre la Revolución, se posicionó del lado de los revolucionarios en su novela de 1790 Julia y desafió las convenciones al viajar sola a la Francia revolucionaria, donde fue acogida por Mme. Du Fossé, quien anteriormente, en Londres, le había dado clases de francés. Sus Letters Written In France marcaron un cambio en su trayectoria, pasando de ser principalmente una escritora de poesía a una de prosa.[3] Asistió con entusiasmo a la Fiesta de la Federación en el aniversario de la Toma de la Bastilla y, al regresar brevemente a Londres en 1791, se convirtió en una firme, aunque no totalmente acrítica, defensora de la Revolución.[7] Regresó a Francia en julio de 1791 y publicó el poema «A Farewell for two Years to England»; de hecho, visitó brevemente Inglaterra de nuevo en 1792, pero solo para persuadir a su madre y a sus hermanas, Cecilia y Persis, de que se unieran a ella en Francia justo cuando el país se adentraba en las fases más violentas de su revolución.[8]
Tras las Masacres de septiembre de 1792, se alió con los girondinos; como salonnière, también recibió en su casa a Mary Wollstonecraft, Francisco de Miranda y Thomas Paine.[9] Tras la violenta caída de la Gironda y el ascenso del Reinado del Terror, ella y su familia fueron encarceladas en la prisión de Luxemburgo, donde se le permitió continuar trabajando en traducciones de obras en francés al inglés, incluida la que resultaría ser una popular traducción de la novela de Bernardin de Saint-Pierre, Pablo y Virginia, a la cual añadió sus propios sonetos escritos en prisión.[3] Tras su liberación, viajó con John Hurford Stone a Suiza. Fue duramente criticada por esto, ya que Stone, separado de una esposa infiel, seguía siendo legalmente un hombre casado; la historia posterior de la relación entre Williams y Stone solo tendió a confirmar los rumores.[10] No obstante, sus pocos poemas de este periodo siguieron expresando una piedad disidente y fueron publicados en volúmenes junto a los de otros poetas con afinidades religiosas similares. En 1798, publicó A Tour in Switzerland, que incluía un relato de sus viajes, comentarios políticos y el poema «A Hymn Written Amongst the Alps».
Su obra de 1801, Sketches of the State of Manners and Opinions in the French Republic, mostró un apego continuo a los ideales originales de la Revolución francesa, pero un creciente desencanto con el ascenso de Napoleón; como emperador, este declararía que su oda «The Peace signed between the French and the English» (también conocida como «Ode on the Peace of Amiens») constituía una traición a Francia. Sin embargo, resultó ser más indulgente que el gobierno revolucionario con esta ya famosa figura literaria internacional: pasó un solo día en prisión y continuó viviendo y escribiendo en París. Tras la Restauración borbónica, se convirtió en ciudadana francesa naturalizada en 1818; no obstante, en 1819 se trasladó a Ámsterdam para vivir con Athanase Laurent Charles Coquerel, un sobrino al que había ayudado a criar. No fue feliz en Ámsterdam y pronto regresó a París, donde continuó siendo una importante intérprete de las corrientes intelectuales francesas para el mundo angloparlante hasta su muerte en 1827.[1]