Hipótesis de la evolución por escalada
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La Hipótesis de la Evolución por Escalada (en inglés "escalation hypothesis") es una hipótesis evolutiva que plantea que la historia de la vida se caracteriza por el incremento de los riesgos biológicos como la depredación y la competencia, por un lado, y por las respuestas adaptativas a dichos riesgos.[1] En la bibliografía puede encontrársela también como Hipótesis de la Evolución Escalada.[2]
La hipótesis fue propuesta por el paleontólogo Geerat Vermeij en el libro "Evolution and Escalation: An Ecological History of Life" publicado en 1987.[3]
La escalación es un proceso evolutivo "de arriba hacia abajo" (top-down process) que pone el énfasis principal en el papel de los enemigos (depredadores, competidores y presas peligrosas) como los agentes selectivos más importantes entre los organismos individuales. El proceso es impulsado en gran parte por la competencia entre enemigos de gran impacto, es decir, entre depredadores abundantes y de alta energía que ejercen un control evolutivo desproporcionado sobre sus presas, lo que afecta no solo a los fenotipos de las presas sino también a su distribución. Desde este punto de vista, el papel de la presa en el impulso de la evolución de sus depredadores disminuye en el largo plazo. Se cree que las desigualdades o asimetrías en las interacciones favorecen a aquellas especies en una interacción que tienen ventajas intrínsecas para adquirir y retener recursos.[1]
Este proceso genera un incremento en los requisitos energéticos y la potencia de los animales a lo largo del tiempo geológico, con grupos de alta energía que reemplazan de manera predecible a los grupos de baja energía ecológica y funcionalmente comparables. Sin embargo, el momento y el ritmo de la escalada están controlados por factores extrínsecos como el clima, el suministro de nutrientes y las alteraciones. Se cree que las condiciones de aumento de la temperatura, aumento del área de regiones cálidas y mayor disponibilidad de nutrientes son propicias para la escalada. Las oportunidades para la innovación adaptativa y la diversificación se ven reforzadas por estas condiciones porque brindan "acceso a un suministro grande y predecible de recursos y ... un ambiente térmico en el que estos recursos se transforman fácilmente catalíticamente en trabajo biológico”;[4] El proceso se ralentiza cuando estas condiciones disminuyen. El proceso de escalada en sí mismo estimula aún más el reciclaje de recursos y, por lo tanto, aumenta la oportunidad de una mayor escalada en los ecosistemas; por lo tanto, hay una fuerte retroalimentación positiva en el proceso.[1]