Hipótesis jázara

From Wikipedia, the free encyclopedia

Kanato jázaro

La hipótesis jázara sobre el origen de los askenazíes (frecuentemente denominada «el mito jázaro» por sus detractores) es una hipótesis histórica, hoy mayoritariamente abandonada, que postulaba que los judíos askenazíes descendían principal o mayoritariamente de conversos al judaísmo entre los jázaros, un conglomerado multiétnico de pueblos mayoritariamente túrquicos que formaron un kanato seminómada en el Cáucaso norte y central, así como en la estepa póntica, a finales del siglo VI d. C. A día de hoy, esta teoría sigue empleándose en ocasiones en teorías de la conspiración antisemitas y en diversos enfoques antisionistas.

La hipótesis se basa en fuentes medievales como la Correspondencia Jázara, según la cual, en algún momento de los siglos VIII o IX, una pequeña cantidad de jázaros se habrían convertido al judaísmo rabínico, según los relatos de Yehuda Halevi y Abraham ibn Daud. La hipótesis también postula que, tras el colapso del imperio jázaro, estos huyeron hacia Europa del Este y constituyeron una gran parte de la población judía de la zona. El alcance real de la conversión dentro del Kanato de Jazaria sigue siendo incierto, y las pruebas utilizadas para vincular a las comunidades askenazíes posteriores con los jázaros son escasas y están sujetas a interpretaciones contradictorias.

Las especulaciones sobre si la población judía de Europa se originó entre los jázaros han persistido durante dos siglos, remontándose al menos a 1808. A finales del siglo XIX, Ernest Renan y otros estudiosos especularon que los judíos askenazíes de Europa se originaron entre refugiados que habían migrado hacia el oeste, hacia el interior de Europa, tras la caída del kanato. Aunque varios académicos la han evocado de forma intermitente desde entonces, la hipótesis jázaro-askenazí captó la atención de un público mucho más amplio con la publicación de La decimotercera tribu, de Arthur Koestler, en 1976. Recientemente ha sido retomada por el genetista Eran Elhaik, quien en 2013 realizó un estudio con el objetivo de reivindicarla.

Los estudios genéticos sobre las poblaciones judías no han hallado pruebas sustanciales de un origen jázaro entre los judíos askenazíes. Genetistas como Doron Behar y otros (2013) han concluido que tal vínculo es improbable, señalando que es difícil contrastar la hipótesis jázara mediante la genética debido a la falta de descendientes modernos claros de los jázaros que permitan realizar una prueba determinante sobre su contribución a la ascendencia judía askenazí. No obstante, no se han encontrado marcadores genéticos en los askenazíes que los vinculen con los pueblos del Cáucaso o del área jázara. Por su parte, Gil Atzmon et al. hallaron evidencias de que los askenazíes poseen orígenes mixtos del Próximo Oriente y del sur de Europa/Mediterráneo, aunque no se excluyó cierta mezcla con poblaciones jázaras y eslavas posterior al año 100 d. C. Xue et al. señalan que un origen exclusivamente jázaro, turco o de Oriente Medio queda totalmente descartado, dada la complejidad de las mezclas genéticas de los askenazíes.

Ciertos antisionistas han citado la hipótesis jázara en un intento de desacreditar la reivindicación de los judíos modernos sobre la Tierra de Israel. Asimismo, la hipótesis jázara se cita en ocasiones en argumentos antisemitas promovidos por seguidores de diversos movimientos e ideologías para expresar la creencia de que los judíos actuales no son los verdaderos descendientes de los israelitas.

En el antisionismo

Referencias

Bibliografía

Related Articles

Wikiwand AI