En la segunda mitad del siglo XIX, el Gobierno Militar de La Rioja decide edificar un hospital militar en La Rioja.[2] Las solicitudes al Ayuntamiento de Logroño para la cesión de terrenos comienza en 1886. En 1891 comienzan las primeras expropiaciones. La ubicación del nuevo edificio estaba muy cerca del recientemente inaugurado edificio de la Beneficencia, siendo la comunicación con el cuartel muy rápida. El terreno donde se edificaría contaba con 24.000 metros cuadrados, y estaba situada al suroeste del casco urbano.[1]
En el diseño del edificio participan José Herreros de Tejada y el teniente coronel Manuel de las Rivas.[2] La planta es diseñada con grande salas diáfanas, mientras que la fachada tiene más decoración. El presupuesto para la obra contó con 700.000 pesetas. La primera piedra se pone en 1896, pero el hospital no se inaugura hasta el 10 de abril de 1910, debido a los problemas económicos y acontecimientos políticos de esos años.[3]
El hospital tenía una capacidad para 170 camas, ampliables hasta 300.[1] Inicialmente en su apertura tan sólo contaba con 80 camas instaladas. Estaba subdividido en varios pabellones dedicados distintas especialidades, siendo los más amplios los reservados a enfermedades infecciosas. En cada una de las salas para enfermos, había asignado al menos 10 metros cuadrados por cama y 40 metros cúbicos por enfermo.[4]
Mantuvo su actividad asistencial hasta 1981, año en el que fue cedido al Ministerio del Interio para convertirse en la sede de la XI Zona de
la Guardia Civil.[5] En 2001 fue traslada a Vitoria, quedando el Hospital Militar sin funciones durante años.
Fue demolido en 2012, respetado la fachada original y otros elementos singulares. El derribo tuvo un presupuesto de casi 130.000 euros.[6][7]
El nuevo edificio diseñado para el Palacio de Justicia de Logroño, con un coste de construcción de 1.3 millones de euros, fue inaugurado en 2016,[8] siguiendo un diseño de Eduardo Pesquera González y Jesús Ulargui Agurruza[9] compuesto por cuatro prismas de vidrio cubiertos por una malla vegetal que los unifica, conectados al antiguo Hospital Militar, cuya fachada fue rehabilitada y su interior vaciado para convertirse en el principal espacio institucional del conjunto.[10]