El Hotel Telégrafo es un establecimiento hotelero ubicado en La Habana, en la esquina del paseo del Prado y la calle Neptuno, en el entorno de La Habana Vieja.
Fue inaugurado en el siglo XIX y alcanzó relevancia como uno de los hoteles de mayor categoría en Cuba durante finales de ese siglo y las primeras décadas del siglo XX.
El edificio original sufrió un proceso de deterioro que llevó a su colapso parcial en la década de 1960, y posteriormente fue reconstruido e inaugurado nuevamente en 2001. [1]
En 2021 se anunció su reconversión como el primer hotel de ciudad en Cuba orientado al turismo LGTBIQ+, en colaboración entre el Grupo Gaviota y Axel Hotels.
Los terrenos donde posteriormente se construiría el Hotel Telégrafo formaban parte del área conocida como Campo de Marte. El desarrollo urbano del Paseo del Prado adquirió mayor relevancia a partir de las transformaciones urbanísticas impulsadas durante el gobierno del capitán general Miguel Tacón y Rosique desde 1834, período en el que se promovió la modernización del entorno central de La Habana.
En este contexto se levantaron diversas edificaciones en la zona, entre ellas el Teatro Tacón y el Café Escauriza, asociados al nuevo eje urbano del Paseo de Isabel II. En 1836 se estableció un café en el área, inicialmente denominado Café de Argel, reflejo de influencias culturales y modas orientalistas presentes en la ciudad en esa etapa.
A mediados del siglo XIX, la propiedad cambió de titularidad y fue posteriormente adaptada para uso hotelero. Entre 1858 y 1863 el inmueble fue transformado en establecimiento hotelero bajo el nombre de Hotel Telégrafo. La primera referencia documentada del hotel aparece en la prensa local en 1863, y en ese mismo período fue descrito por el viajero estadounidense Samuel Hazard.
Durante las últimas décadas del siglo XIX, el establecimiento cambió de propiedad en varias ocasiones. En este período se incorporaron actividades comerciales complementarias en sus instalaciones, incluyendo servicios de restauración y heladería en la planta baja, lo que contribuyó a su uso como punto de encuentro social en la ciudad.
Anuncio del Hotel Telégrafo, La Habana, Cuba
A finales del siglo XIX y comienzos del XX, el hotel alcanzó notoriedad dentro de la vida social habanera, siendo mencionado en la prensa de la época como uno de los establecimientos destacados del centro urbano. En 1895 pasó a ser propiedad de Pilar Samoano, quien lo administró junto a su esposo. Durante este período, el hotel mantuvo una actividad vinculada a círculos políticos y sociales de la etapa final del período colonial y los primeros años republicanos.
En la etapa republicana, el hotel experimentó una modernización de sus servicios y equipamiento, incluyendo reformas realizadas en 1911. Su ubicación en el entorno del Parque Central y el Paseo del Prado contribuyó a consolidarlo dentro del circuito hotelero del centro de La Habana, caracterizado por la presencia de establecimientos de alto nivel y actividad comercial intensa.
Tras el deterioro progresivo del edificio durante la segunda mitad del siglo XX, el inmueble original colapsó parcialmente en 1964. Posteriormente se desarrolló un proceso de reconstrucción que incorporó elementos estructurales nuevos, incluyendo ampliaciones verticales y la adaptación del espacio interior con soluciones arquitectónicas contemporáneas. Fue el hotel preferido de Luis Cernuda en La Habana.[2]
El hotel fue reinaugurado en 2001 tras su rehabilitación integral, conservando parte de elementos estructurales originales integrados en el nuevo diseño arquitectónico.
Tras ser adquirido por la cadena hotelera española Axel Hotels, pasó a llamarse Telégrafo Axel Hotel La Habana. El antiguo Telégrafo reabrió sus puertas en 2022 como el primer hotel estatal amigable con la comunidad LGBTIQ+ .