Huamancantac
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Huamancantac (también como: Guamancantac, Guamancanfac, Vuamancantac o Vamancantac) fue considerado el dios del guano por los diversos pueblos ubicados en las zonas costeras del antiguo Perú.
No se tiene conocimiento preciso acerca del significado del nombre Huamancantac. A pesar de ello, su nombre posee un término quechua: Huaman (halcón).[1]
Respecto al término Cantac o Canfac, según el etnohistoriador Marco Curatola Petrocchi, dicho término se asemeja a Camac (creador, hacedor, el que anima y/o otorga la vida). Por lo tanto, Huamancantac se puede entender como "el que anima a los halcones".[2]
Representación
Se conoce que Huamancantac fue una huaca, mas no se conocen detalles acerca de su aspecto. Sin embargo, vale la pena mencionar que, pese a ser un dios asociado al guano y a las aves guaneras, su nombre posee el término quechua: Huamán (halcón). Por lo tanto, es posible que Huamancantac fuese representado por un ave de rapiña.[1]
Función
La función de Huamancantac era la de proveer el guano para aquellos que se lo implorasen.
Antes de recibir el dichoso guano, las personas que imploraban el favor de Huamancantac tenían que arriesgarse a navegar en sus embarcaciones hacia la isla de la divinidad. Una vez en dicho lugar, se le ofrendaba para que la divinidad permitiese extraer los preciados sustratos. Las deyecciones de las aves guaneras eran utilizadas con fines agrícolas.[3]
En su obra La extirpación de la idolatría en el Perú, el padre Arriaga ofrece más detalles al respecto:[3] [4]
«Y en el pueblo de Huacho quando ivan por el Huano a las Islas, que son los farallones de Huaura, hazían vn sacrificio derramando chicha en la playa, para que no les trastornasen las balsas, precediendo dos días de ayuno, y quando llegaban a la Isla, adoravan a la Huaca, Huamancántac como al señor de Huano, y le ofrecían las ofrendas para que les dexase tomar el Huano, y en llegando de buelta al puerto ayunavan dos días, y luego baylavan, cantavan, y bevían.»La extirpación de la idolatría en el Perú, Capítulo V