Los huevos de Pascua para la familia Kelch fueron fabricados por Fabergé en el taller de Mikhail Perkhin todos los años desde 1898 hasta 1904. Como la mayoría de los huevos de esta serie, se lo consideró erróneamente durante mucho tiempo un huevo imperial.
En la década de 1910, Barbara Kelch se mudó a París y se llevó consigo los siete huevos de Fabergé. Seis de ellos, incluido el de "las flores de manzano", fueron adquiridos en 1920 por la galería parisina "A La Vieile Russie". En 1928 fue adquirido por un comprador desconocido estadounidense y hasta 1994 estuvo en una colección privada en los Estados Unidos. En ese año, fue adquirido por un comprador anónimo ruso en una subasta de Christie's en Ginebra. En noviembre de 1996, el huevo se subastó nuevamente en Christie's en Ginebra y se vendió a Adulf Peter Goop, un coleccionista de Liechtenstein, que acumulaba la colección más grande del mundo de huevos de Pascua (aproximadamente 3000 piezas).[1][3]
En junio de 2010, Adulf Peter Goop donó toda su colección de arte, incluido el Huevo de las flores de manzano, al gobierno del Principado de Liechtenstein.[4] La colección pasó a los fondos del Museo Nacional de Liechtenstein en Vaduz,[5] y el huevo de los Kelch se encuentra en exhibición permanente en el "Tesoro de Liechtenstein", una división del Museo Nacional de Liechtenstein.