Héctor Starc

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Nombre de nacimiento Héctor Luis Starc
Otrosnombres Bola de ruido
Nacimiento Bandera de Argentina Tres Arroyos, Buenos Aires, Argentina
1 de julio de 1950 (75 años)
Provincia de Buenos Aires (Argentina) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Argentino
Héctor Starc

Héctor Starc en 2016.
Información personal
Nombre de nacimiento Héctor Luis Starc
Otros nombres Bola de ruido
Nacimiento Bandera de Argentina Tres Arroyos, Buenos Aires, Argentina
1 de julio de 1950 (75 años)
Provincia de Buenos Aires (Argentina) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Argentino
Información profesional
Ocupación Músico
Años activo 1965 - Presente
Seudónimo Bola de ruido
Género Rock and roll
Jazz rock
Blues
Instrumento Guitarra
Voz
Artistas relacionados Pappo
Luis Alberto Spinetta
Lito Vitale
Black Amaya
Ciro Fogliatta
Marcelo Torres
Rodolfo García
Emilio del Guercio
Machy Madco

Héctor Starc (Tres Arroyos, Buenos Aires, 1 de julio de 1950) es un guitarrista y músico de rock argentino. Pertenece a la primera generación del rock argentino y en sus comienzos era conocido como "Bola de ruido", por el uso intensivo que hacía de la distorsión en la guitarra. Su fuerza e intensidad con el instrumento lo destacaron en escena. Formó parte de bandas como Aquelarre y Tantor. En la actualidad lleva una carrera solista.[1]

En su edición de septiembre de 2012, la edición argentina de la revista Rolling Stone, posicionó a Starc en el puesto número 59 de Los cien mejores guitarristas del rock argentino.[2]

Primeros años

Héctor Starc nació en Tres Arroyos, en la provincia de Buenos Aires, el 1 de julio de 1950. Hijo de padre aviador, su infancia transcurrió principalmente en Tres Arroyos y en la ciudad de Pergamino. En el año 1963, a la edad de trece años, su padre muere y se va vivir a la Ciudad de Buenos Aires con su madre, e ingresa al Colegio Militar como cadete.

Un día escuchó una guitarra eléctrica en la radio y queda fascinado por ese sonido. A la edad de quince años, le regalan la primera guitarra eléctrica. Inicialmente, Starc tomó algunas clases de guitarra, pero su formación fue de forma autodidacta. Starc es zurdo, sin embargo, no había guitarras eléctricas aún para zurdos en esa época; por lo que tuvo que aprender del lado diestro para poder tocar. Debutó como músico a la edad de quince años. Su educación comenzó en el Liceo Militar General San Martín, de donde lo echaron por "músico". Después ingresó en el Instituto Flores de Floresta en el cual obtuvo su título de bachiller.

En su adolescencia comenzó a frecuentar La Cueva", un local musical nocturno ubicado en Pueyrredón 1723, donde improvisaban los músicos que en ese momento estaban creando la escena del rock nacional. Trabó amistad con Norberto "Pappo" Napolitano, quien lo introdujo a esas zapadas, donde pronto se ganó el apodo de "Bola de Ruido", según la Revista Pelo, "una adjetivación que le endilgaron por su insistente, tumultuosa forma de tocar".[3]

Starc fue influenciado por guitarristas como Hank Marvin (de The Shadows), Keith Richards (de The Rolling Stones), The Ventures, Ritchie Blackmore (de Deep Purple), Eric Clapton (de Cream), Jimi Hendrix y Peter Green. Siempre arduo amante de la guitarras Fender, Starc colecciona una gran variedad de guitarras Fender.[4] Su debut musical ocurrió el 4 de septiembre de 1965; donde formaba parte de los clásicos grupos de barrio. Starc pasó por varias agrupaciones: Los Walkers, Alta Tensión, Los Pop Singers, Trieste y Aquelarre, grupo con el cual permaneció cuatro años en España, para más tarde, al regresar a su país natal y tras su breve paso por el grupo Tantor, centrarse siempre como guitarrista de rock y blues clásicos.

Carrera con Aquelarre

En 1970, se separa la banda Almendra. Con la separación de Almendra, surge el nacimiento de tres nuevas agrupaciones formadas por exintegrantes de aquel mítico grupo y Aquelarre fue una de ellas. Integrada por dos ex-Almendra; Rodolfo García (batería) y Emilio del Guercio (bajo y voz), Hugo González Neira (teclados) y Starc (guitarra y voz), Aquelarre editó cuatro trabajos discográficos de larga duración y un simple entre 1972 y 1975 y tres discos posteriormente, y fue una de las bandas más representativas de esa época en la Argentina, años en los que el rock se vestía de psicodelia, surrealismo y era llamado rock progresivo.

Mi gran aporte allí fue esa guitarra salvaje de rock dentro de un armado más poético. Ellos me enseñaron a no tocar todo el tiempo, a trabajar en función del grupo. Me acuerdo de que cuando me llamaron fue como si me hubiesen llamado los Beatles.
Héctor Starc sobre Aquelarre.

El primer disco de Aquelarre es uno de los mayores discos de culto del rock nacional. Es un disco compuesto por 6 temas con una duración cercana a los 40 minutos en total. Los temas son extensos, con densos e intrincados desarrollos instrumentales. La guitarra Gibson Les Paul distorsionada de Hector Starc le dan el tono distintivo al trabajo. La reseña de la Revista Pelo fue inmejorable:

Todo el disco respira un aire de prolijidad (por momentos excesivo seamos sinceros), pero una prolijidad no demasiado habitual dentro de la progresiva local. No por eso perdieron el alma, un toque de pasión —amor que se trasluce en las letras: desde la naturalidad de "Cantemos tu nombre" al surrealismo hermético pero filtrable de "Canto". En general la temática del álbum traspasa la barrera de la experiencia íntima, personal (muchas veces desenfocada) de los intérpretes, para ubicar el mundo de los amigos ,de la infancia, del compromiso, en definitiva de la objetiva realidad circundante de un coetáneo de hoy. Las labores individuales son difíciles de destacar o valorizar en una formación compacta como la que Aquelarre está logrando. Segura-mente llamará la atención por lo nuevo el clavicordio de González Neira (desde Ciro Fogliatta probablemente el mejor tecleador argentino), pero no es menos eficaz la feliz combinación rítmica que por momentos logran Del Guercio y Starc, ya anticipada en las zapadas que realizaron juntos aún antes de formar Aquelarre. García es quizás el más pulcro y meticuloso de los cuatro: una batería precisa, desapercibida cuando tiene que serlo y presente con todo en los momentos de fuerza. Este disco es muy importante para la consolidación de Aquelarre como grupo y como imagen necesaria dentro del rock, pero seguramente es más importante para el movimiento en general, mucho más allá de que haya opiniones contrarias o no demasiado entusiastas; su importancia se va a comprobar con el tiempo. Así como algunos años atrás hubo grupos que señalaron un camino. Aquelarre puede llegar a hacerlo también y quizás con más claridad en un ya necesario segundo long play. Los trabajos esbozados en este primer álbum dan la sensación de que el grupo no se termina allí, o que tiene que esperar un tiempito para madurar nuevas cosas. Son seis temas y el oyente esperaría tres o cuatro más. El grupo posee un repertorio más amplio, quedó demostrado en los recitales. Pero en las grabaciones parecen crecer, multiplicarse en la creación. Quizás por el esmerado trabajo que realizaron en los estudios, meticulosidad que ya fue comentada en números anteriores. Esa técnica es probable que arrastre opiniones a enjuiciar cierta frialdad en la música que transmite el disco. Si se lo separa en porciones puramente académica es probable esa conclusión. Pero el resultado total de lo hecho, el sentimiento del long play rebasa con autenticidad esos límites. Es indudable que estamos caminando por otros caminos, que son una herencia de los errores del pasado, y un resultado del refinamiento de ciertos resortes. La confección del álbum por ejemplo (una doble tapa impresa en negro) demuestra imaginación sin efecticismo y un sentido poco usual de lo necesario sin ostentación de fotos, ni colores de super estrellas. Todo indica que estamos transitando por una nueva etapa en el rock: por los grupos, los recitales, los discos como éste. Pero eso es un reflejo de que existe una vocación general por cambiar la cosa. Ellos también lo dicen: Oigan, vayamos a luchar, la historia se murió."
Revista Pelo, abril de 1972.[5]

Décadas después, a partir de las reediciones en CD primero, y posteriormente la digitalización y las plataformas de streaming, fenómenos todos que hicieron despegar el disco de su carácter de "rock nacional argentino" y lo hicieron accesible a oyentes de todo el mundo, terminó convirtiéndose en un trabajo de culto, especialmente para los fans del rock psicodélico. Internacionalmente se lo valora como un disco de gran calidad surgido en un país y en un momento en el que los músicos no contaban con mucha información, y aun así su somido resulta comparable a obras de rock de vanguardia del mundo anglosajón o de la Europa continental. La página especializada Prog Archives describe su música como "un sofisticado rock'n'roll psicodélico con momentos impresionistas, arreglos artísticos y motivos surrealistas""[6] y los miembros del foro lo calificaron con 4.01 estrellas (sobre un puntaje máximo de 5).[7]

Al final de su carrera, los músicos de Aquelarre viajaron a España en búsqueda de nuevos horizontes para su música. Finalizada la etapa en España, los miembros de Aquelarre regresaron a la Argentina, donde realizaron un concierto despedida en el Luna Park, ya sin su formación inicial, debido a que González Neira se quedó en España siendo reemplazado por el músico Carlos Cutaia. La etapa española de Aquelarre fue el único tiempo en que Héctor Starc se dedicó exclusivamente a la música. Hasta antes de ese momenso, su principal actividad fue la empresaria en el rubro del correo. Cuando tomó la decisión de volver de España, adquirió gran cantidad de equipos de sonido, tanto en Europa como en Nueva York. Con esos equipos fundó su empresa de sonorización profesional, la que obtuvo notoriedad en el ambiente del rock nacional al hacerse cargo del sonido de Serú Girán, primero y después de muchas otras bandas.

Carrera con Tantor

A fines de la década del setenta junto con Carlos Alberto Rufino y Rodolfo García formó la banda de jazz rock Tantor;[8] con los que grabó dos álbumes de larga duración: Tantor (1979) y Mágico y natural (1982), este último con Marcelo Torres en bajo y Babú Cerviño en teclados y voz. Luego de la separación de Tantor, Starc se retira de la música por unos años; en los cuales se dedica a su vida cotidiana.

(El disco) no tuvo ninguna repercusión porque la música instrumental acá nunca pegó
Héctor Starc.

Retorno de Aquelarre

En diciembre de 1996, Aquelarre se presentó en el marco de la muestra Rock nacional: 30 años, organizada por Rodolfo García. Ese acontecimiento restableció el vínculo entre los integrantes del grupo y los impulsó a iniciar una larga serie de ensayos privados en la casa del propio García. El resultado fueron cuatro funciones en el Teatro Presidente Alvear en diciembre de 1998, durante las cuales se grabó el material que integraría Corazones del lado del fuego. En 1999 se presentaron cinco veces en el Teatro Maipo Paralelamente forma su proyecto llamado Héctor Starc Trío; con Machy Madco bajo y Gustavo Ciardi batería. Con este proyecto tuvieron el apoyo de Lito Vitale.

Década de 2000 y actualidad

Héctor Starc en 2017.

A principios de la década de 2000, Starc fue intervenido por un cáncer, por el cual le extirparon un riñón.[9] El 23 de octubre de 2004, Starc festejó sus cuarenta años de trayectoria con un show que cpontó con numerosos invitados y que tuvo su momento más emotivo con la reunión de Aquelarre.

En 2010 apareció en el film Pájaros volando, como guitarrista de la banda ficticia Dientes de Limón. En donde comparte con músicos contemporáneos a él como Ciro Fogliatta, Willy Quiroga, Miguel Zavaleta y Claudia Puyó.

En 2013 sacó su primer material solista, titulado Héctor Starc.[10][11]

Nunca me sentí un líder, no creo ser tan creativo ni tengo pasta de estrella, por eso siempre me gustó tocar en un grupo.
Héctor Starc en 2004.[12]

Entre 2016 y 2017, siguió promocionando su disco con la nueva banda: Starc y los Repartidores. La banda estaba integrada por: Héctor Starc (guitarra y voz), Javier Fernández Quinteros (guitarra), Javier Fernández (bajo) y Diego Hiriart (batería). Cerró el ciclo de presentación de su disco con un concierto en la Usina del Arte el 3 de agosto de 2017, donde participaron de invitados: Emilio del Guercio, Rodolfo García y Rafael Nasta. Últimamente, y a partir del año 2022, Starc está narrando en capítulos, a través de una conocida red social, anécdotas curiosas y divertidas acerca de su vida como músico.

Discografía

AñoNombre del álbumbandaTipo de álbum
1972AquelarreAquelarreEn estudio
1973CandilesAquelarreEn estudio
1973Violencia en el parque/Ceremonias para disolverAquelarreSimple en estudio
1974BrumasAquelarreEn estudio
1975SiestaAquelarreEn estudio
1977Lo mejor de AquelarreAquelarreRecopilación
1979TantorTantorEn estudio
1982Mágico y naturalTantorEn estudio
1987 El 60El 60En estudio
1999Corazones del lado del fuegoAquelarreEn vivo
2013Héctor StarcSolistaEn estudio

Filmografía

Referencias

Enlaces externos

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