Matias Pretti fue un pintor barroco que únicamente ejerció de arquitecto para esta pequeña iglesia de planta circular (rotonda).[4] En 1659, Matías visitó la sede de la Orden en Malta y en 1660 se hizo Caballero hospitalario. Permaneció en Malta el resto de su vida. Entre sus numerosos trabajos, destaca su obra en el interior de la concatedral de San Juan.
La iglesia de Sarria es la obra maestra de Pretti.[5] En el interior hay siete pinturas del maestro y una imagen central de la Inmaculada Concepción. La inmaculada está representada como la victoria sobre la peste, la victoria del bien sobre el mal. Los ángeles que flanquean a la Virgen María están enfundando sus espadas para indicar que la epidemia ha terminado. Malta había perdido un tercio de su población por la peste negra, que se consideraba un castigo del cielo. La Virgen María, intercesora, está rodeadas de ángeles y sobre un fondo de barcos que transportan a los enfermos desde Lazaretto a La Valeta. Por encima, Dios y el Espíritu Santo (la paloma blanca) contemplan el triunfo del bien sobre el mal.
Las otras pinturas representan santos, todos considerados como intercesores: San Roque, San Sebastián, Santa Rosalía y San Nicolás en referencia al Gran Maestre. El escudo del gran maestre Cottoner está representado en las pilastras. Las dos lunetas representan la caída de Lucifer con el Arcángel Miguel enviándole al infierno, y una alegoría de la Orden de San Juan arrodillada a los pies de su patrón, San Juan Bautista.