La Iglesia de Dios tiene una confesión de fe Pentecostal Clásica de Santidad.[5]
Algunas de sus doctrinas son:
• Las Tres Obras de Gracia: La Iglesia de Dios enseña que los creyentes son transformados por Dios en tres obras soberanas de gracia. 1. La conversión y nuevo nacimiento. 2. La entera santificación (perfección cristiana) y sepultura de la naturaleza pecaminosa. 3. El Bautismo en el Espíritu Santo y empoderamiento en Fuego.
• En Soteriología: El Arminianismo de herencia Wesleyana (con la diferencia de que la salvacion se puede perder). La salvación a través de la fe en Jesucristo (Sola Fide), negando la eficacia de cualquier obra humana que no sea el sacrificio vicario de Cristo en la cruz (Sola Gratia y Solus Christus).
• La santidad y la consagración a Cristo por medio de la ayuno, la oración y la lectura de las Sagradas Escrituras.
• En Pneumatología: El Bautismo en el Espíritu Santo y la continuidad de los dones (carismas) del Espíritu.
• En Escatología: Mayoritariamente se enseña el Dispensacionalismo, aunque también hay facciones que se adhieren al dispensacionalismo progresivo o al premilenialismo histórico.
• Eclesiología: Episcopal con elementos democráticos. La autoridad máxima es el Obispo General que preside y representa a la denominación desde Cleveland, Tennesse (EEUU); mientras que las decisiones de carácter doctrinal son tomadas por el Concilio Internacional. Las autoridades que presiden por país son los Obispos Administrativos (a veces llamados "nacionales"). Las autoridades que administran regiones son los Obispos Territoriales (en algunos países también existen los "zonales"). Y las autoridades que organizan a las congregaciones locales desde lo micro son los Obispos Distritales.
Matices sobre los Sacramentos (Ordenanzas):
La Iglesia de Dios no tiene un número específico de sacramentos, pero su Declaración de Fe reconoce al menos tres: el Bautismo, la Cena del Señor y el Lavatorio de Pies de los Santos.
• Santo Bautismo (Credobautismo): Realizado solo a aquellos que profesan su fe, siguiendo el modelo del bautismo de creyentes por inmersión, sumersión y muy excepcionalmente (por temas de salud o impedimento físico) por efusión.
• Cena del Señor (Eucaristía): Celebración que conmemora la muerte de Cristo, recordando su sacrificio en la cruz y anunciando su regreso inminente.
• Lavatorio de Pies: Basado en el ejemplo de humildad y servicio de Jesús (San Juan 13). Este acto simboliza la importancia de servir al prójimo y vivir una vida de amor y servicio.
• Toque Ungido (Imposición de Manos): La imposición de manos es un práctica basada en Santiago 5:14-15. Es uno de los ritos más practicados dentro del pentecostalismo, ya sea para sanidad, liberación, ordenación al ministerio, bendición, etc. El Obispo Daniel Tomberlin postula en su libro "Pentecostal Sacraments" el Toque Ungido como un 4° sacramento. Y aunque no es mencionado en la Declaración de Fe, sí se deja implícito en la página 419 de la Guía de Estudio para Licencia Ministerial que es interpretado por la denominación como una "apropiación sacramental que los ancianos son para ungir con aceite".[6]
La sacramentología de la Iglesia de Dios no está del todo definida, por lo que, puede variar dependiendo de la congregación. Al menos hay dos corrientes predominantes:
- El Memorialismo: una interpretación bíblica sobre los sacramentos que surge con la reforma de Ulrich Zwingli, la cual enseña que los sacramentos son meros símbolos que tienen un fin pedagógico para los creyentes. Éstos deben ser practicados por un asunto de obediencia y no por una necesidad espiritual que puedan suplir los sacramentos. Esta posición tiene adherencia dentro de la Iglesia de Dios por su herencia bautista.
- Los Medios de Gracia (Interpretación Wesleyana): una interpretación bíblica que surge con la reforma de Juan Calvino y que fue matizada con la pastoral de John Wesley. Esta interpretación enseña que los sacramentos son medios por los cuales Dios transmite de su gracia a los fieles para alimentarlos, fortalecerlos, bendecirlos, santificarlos y perdonarlos de sus pecados. Esta posición tiene adherencia dentro de la Iglesia de Dios por su herencia metodista.