Iglesia de La Magdalena (Huesca)
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| Iglesia de la Magdalena | ||
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| Iglesia de la Malena | ||
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Vista de los restos de la iglesia | ||
| Localización | ||
| País |
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| División |
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| Subdivisión |
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| Localidad | Huesca | |
| Dirección | Calle Pedro IV | |
| Información religiosa | ||
| Culto | Católico | |
| Uso | Ruinas cerradas | |
| Fundación | 1098 | |
La Iglesia de la Magdalena de Huesca son las ruinas de un templo románico ubicado en el centro histórico de la ciudad de Huesca.
La iglesia y los gallegos desterrados
La primera mención del templo aparece en el 1098, cuando el 2 de agosto de ese año el monarca aragonés Pedro I de Aragón donó tres fincas oliveras a la iglesia ubicadas en poblaciones como la propia Huesca, Arascués, Lierta y Cuarte que habrían pertenecido a musulmanes que habrían huido tras la conquista de la ciudad en el 1096.
La iglesia se situaba sobre la mezquita que aparece nombrada en los textos como Pintata, que a diferencia de las otras iglesias originadas de mezquitas se situaba intramuros.[1]
La iglesia parece que fue concedida al prelado gallego Diego Peláez y otros nobles gallegos partidarios del obispo desterrado, entre ellos noble don Froila quien en el 1103 aparece donando a la catedral cuatro casas que este poseía en la ciudad y tres partes de un molino con los de Santa María Magdalena, en presencia del obispo Diego Peláez como testigo de la operación.[2]
Este mismo Froila, quien se apellidaba Vimaraz, dictó testamento el 20 de agosto del 1105 ante los canónigos de la catedral, recibiendo esta las fincas de Almuniente que Pedro I le había cedido mientras que otras las donó a su hijo Pedro Froilaz, su hermano Menendo Vimaraz y a Santa María de Lugo.
Tras la desaparición de la comunidad gallega la iglesia parece ser que cayó en desuso ya que la fábrica de época musulmana no se había cambiado a la románica, pasando a pertenecer a la catedral
Establecimiento de cofradías y mantenimiento
Desde al menos el 1220 en la iglesia existía una cofradía de clérigos catedralicios, la cofradía de Santa Catalina, a la que en el 1279 se le unió la cofradía sacerdotal de San Nicolás de Bari, que había tenido su sede en la iglesia de San Ciprián. Posteriormente ambas cofradías encargaron al pintor Juan de la Abadía la producción de un retablo de Santa María Magdalena para la iglesia por 355 sueldos, aunque tras este encargo parece ser que la iglesia entró en decadencia de nuevo ya que la cofradía se trasladó a la capilla de Santa Catalina de la catedral, absorbiendo en el proceso y según Aynsa a las cofradías de San Pedro, San Pablo y Santiago, la de San Antón, la de las Cinco Llagas y la de San Miguel Arcángel, aunque esta es la única mención que se tiene de estas cuatro cofradías. En el siglo XV la iglesia es atendida por un capellán y en el XVI por la cofradía de Santa Catalina.
Amenaza de ruina y obras
En el 1602 la iglesia se encontraba de nuevo en un estado que peligraba de ruinoso por lo que según Aynsa su restauración recayó en el cuartón de la Magdalena, finalizándose la obra en el 1604 con un nuevo retablo que el historiador oscense describe como harto de buen pincel y que actualmente aparece expuesto en el Museo Diocesano de Huesca. En estas fechas el cuartón cedió el templo al beaterio de las Hermanas Recoletas que se había fundado en una casa contigua a la iglesia.
Desaparición como templo y restauración de sus ruinas
La iglesia de la Magdalena desapareció como templo en los años treinta del siglo XX, aunque posteriormente en el 2013 el Ayuntamiento recuperó y restauró sus ruinas, al igual que se restauró la antigua talla original de la virgen de la Iglesia, que hasta entonces había aparecido catalogada como "Virgen de Montserrat"[2] en principio a que en el 1945 había sido reconvertida en la misma.[3]