La construcción de ermitas e iglesias en el municipio de Alpuente se inicia con la conquista cristiana en el siglo XIII. Por la descripción que Madoz realiza en el XIX, se conoce que el municipio se organizaba en lo religioso a través de la iglesia parroquial de Alpuente, de la que dependían las iglesias parroquiales de El Collado y Corcolilla, servidas por vicarios propios, y de ellas dependían ermitas en las diversas aldeas (en ese momento Campo de Arriba, La Cuevarruz y Baldovar) en las que celebraban misa sacerdotes de la parroquia matriz correspondiente.[4]
La independencia parroquial de El Collado -y también la de Corcolilla- se confirma en un decreto de 1772. Con la reforma arciprestal que llevó a cabo el obispo de Segorbe, Joaquín Hernández en la década de 1860, el arciprestazgo de Alpuente comprendía las tres parroquias.[4]
El edificio de la iglesia de San Miguel Arcángel de El Collado se construyó en 1796.[5]
La parroquia de El Collado ha dado servicio a varias aldeas de la parte septentrional del municipio alpontino, incluyendo en su jurisdicción El Hontanar, Vizcota y La Torre. En 1900, estas sumaban una población de 691 personas. A pesar de formar parte del municipio de Alpuente y estar en la misma zona, las aldeas de Agua Buena y Hoya de Gil Abad correspondían a la parroquia de Aras de los Olmos.[4]
Con la despoblación a lo largo del siglo XX, solo El Hontanar y El Collado han mantenido población permanente, y La Torre se ha repoblado mínimamente (2 habitantes) en el XXI. El Instituto Nacional de Estadística registraba en 2024, 62 habitantes para el conjunto del territorio parroquial.[6]
En la década de 2020 se lleva a cabo un proceso de restauración que gestiona directamente el Arzobispado de Valencia, pues el edificio es de titularidad eclesiástica, si bien la diputación provincial contribuye con subvenciones.[7]