Ildefonso Ovejas
escritor español
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Ildefonso (de) Ovejas (¿? - Toledo, 20 de agosto de 1845) fue un crítico literario y escritor español del tercio central del siglo XIX.
Biografía
Muy poco se sabía sobre él, hasta que el hispanista Andrew Ginger reunió su obra e investigó su vida, hasta el punto de valorarlo como "el poeta más audaz en lengua castellana desde el Siglo de Oro hasta el Modernismo".[1]
Provenía de la aristocracia riojana, los Marqueses de Casa Torre, título creado en 1731 para Juan José de Ovejas, hidalgo de Igea (La Rioja) prodigiosamente enriquecido en América, hasta el punto de haber inspirado a Felipe V la famosa frase de "¡Jamás vi a una oveja con tanta lana!".[2] Estaba emparentado con alcaldes, corregidores y magistrados de sesgo absolutista unos y liberales otros. En Madrid se unió al círculo de José de Espronceda y colaboró en las revistas del momento. Escribió en El Pensamiento (1841), conocida como "la revista más iconoclasta del romanticismo español", donde también participaban José de Espronceda y Enrique Gil y Carrasco,[3] y en Almacén de Frutos Literarios (1841) y ejerció la crítica literaria en El Heraldo[4] y sobre todo El Correo Nacional (1842), donde defendió la obra de su amigo Antonio Ros de Olano[5] y elaboró una teoría sobre la imaginación como fuente de toda creación literaria que reivindicaba lo fragmentario y lo inacabado como algo ingénito y propio del movimiento romántico.[6] También publicó diversas poesías. Escribió una biografía de su amigo José Zorrilla para las Obras completas de este último que publicó Baudry en París (1837) que más bien parece un pretexto para teorizar sobre poética y resulta ser su texto más leído y conocido posteriormente.[7]
Adscrito al romanticismo, escribió relatos góticos, de los que al menos uno, "La Atanasia" (1845), en realidad una parodia de Atala de Chateaubriand,[8] aparece recogido en El esqueleto vivo y otros cuentos trastornados. Antología del relato fantástico español del XIX (2001). Dedicado durante un tiempo a la política en la regencia de Baldomero Espartero, retomó su faceta como poeta y publicó algunos poemas ("Ensueños de una virgen", 1845) y relatos en Revista Literaria de El Español, como el ya citado y "Los tres locos"[9] Su poesía, aún mal conocida, es interesante porque anuncia ya a Gustavo Adolfo Bécquer y expresa un exasperado, órfico y etéreo romanticismo pleno de éxtasis y fantasía que fue cortado por su temprano fallecimiento en Toledo el 20 de agosto de 1845.
Férreamente introspectivo, usando una variada métrica, sus cinco poemas conservados son extensos y con varias secciones y contienen con frecuencia varias perspectivas o voces líricas en su concepto. Según Juan Jesús Payán, empezó con reminiscencias de la poesía mística y ascética española, pero pronto se soltó de ella y se volvió absolutamente distinto de sus contemporáneos: "Es una rara avis lírica, existencial y visionaria, que evoca con frecuencia el fragmentarismo de Friedrich Hölderlin o la musa alegórica de Dante, William Blake o Charles Baudelaire, allende las fronteras".[10]
Obras
- Poesías fantásticas y extáticas. Edición de Andrew Ginger. Madrid: Visor libros, 2022.