A pesar de la larga historia diplomática entre los dos países desde su independencia la migración cruzada fue escasa durante décadas. En 1949 durante el peronismo el gobierno argentino envío un equipo de alrededor de 70 ingenieros y estudiantes de ingeniería argentinos y sus familias a Venezuela para aprender sobre la extracción de petróleo y adquirir nuevos conocimientos para potenciar la industria petrolera argentina hasta ese momento escasamente desarrollada, formando una de las primeras comunidades de argentinos en Venezuela, aunque tras dos años la mayoría regresan a la Argentina ocupando cargos relevantes en la estatal YPF. Gracias a los conocimientos Argentina en el marco del Primer Plan Quinquenal pasó de una extracción de petróleo de 1.5 millones de metros cúbicos en 1949 a 5,9 millones de metros cúbicos en 1951 y 11.7 para fines de 1955.[9] Tras el derrocamiento de Juan Domingo Perón en 1955 vivió exiliado en Venezuela desde agosto de 1956 sufrió un atentado el 25 de mayo de 1957, pero salió ileso cuando asistió a un acto conmemorativo de la independencia argentina. En enero de 1958, parte a República Dominicana.
La inmigración de ciudadanos tuvo su auge tras el golpe de Estado de 1976 en Argentina y la instalación de una dictadura militar denominada Proceso de Reorganización Nacional, en su mayoría los exiliados eran profesionales, militantes políticos, actores, docentes y comerciantes, establecieron en áreas como la industria, las artes, el comercio, la agricultura y los servicios.[10] Alrededor de 900 argentinos se exiliaron en Venezuela, la comunidad sería especialmente objeto de persecución por parte de los servicios secretos argentinos tras la visita del dictador Jorge Rafael Videla al país, tras la cual se produciría espionaje e informes sobre la comunidad y sus reclamos por la violación sistemática a los DDHH en el país del sur, dicha campaña contra la comunidad argentina sería encabezada por el nobel Luis Federico Leloir cercano al régimen de Videla. La gran mayoría de estos volvería a su país tras el regreso de la democracia en 1983[11]Tras la caída de la dictadura en Argentina sólo 200 argentinos permanecieron en Venezuela sobre todo en el sector artístico y en el universitario.[12]
A mediados de la primera y segunda década del siglo XXI con la profundización de las relaciones bilaterales entre ambos países diferentes empresas argentinas han invertido y negociado en Venezuela, principalmente en agroindustria (alimentos, vacunas, insumos) y siderurgia buscando oportunidades comerciales y aprovechando acuerdos bilaterales, Argentina es uno de los principales países inversores en Venezuela.[13]En el año 2023 Argentina se convirtió en uno de los principales inversores en Venezuela, solamente ese año empresarios argentinos invirtieron1.500 millones de dólares en diversas áreas económicas de Venezuela, entre ellos en el sector agrícola, turismo, recolección de residuos, servicios financieros.
[14][13]
Debido a las dificultades económicas en Venezuela residentes argentinos se restablecieron en Argentina o emigraron a Estados Unidos.[15][16]