La inmigración brasileña en Uruguay es el movimiento migratorio de ciudadanos de la República Federativa de Brasil hacia Uruguay, uno de sus países limítrofes.
La comunidad brasileño-uruguaya surgió en el sigloXIX y se ha mantenido con el transcurso del tiempo En el censo de 2011 se registraron 12.882 brasileños residiendo en Uruguay.[2]
La inmigración brasileña al territorio del actual Uruguay inició durante la época colonial. Entre 1821 y 1825, la Banda Oriental estuvo bajo el dominio del Imperio del Brasil, con el nombre de Provincia Cisplatina. Debido a su proximidad geográfica, tras el establecimiento de Uruguay como un Estado independiente, ambos países continuaron manteniendo un fuerte intercambio económico y político.
Durante gran parte del sigloXIX, las fronteras entre ambos países se encontraban mal delimitadas, lo cual contribuyó a que ciudadanos brasileños se afincaran la región norte y noreste de Uruguay —principalmente en los actuales departamentos de Rivera y Cerro Largo—, en búsqueda de mejores condiciones de vida. Este flujo migratorio también incluyó afrobrasileños que escapaban de la política esclavista que, por entonces todavía se llevaba a cabo en Brasil.[3]
En noviembre de 1920 se fundó el Clube Brasileiro, con el objetivo de reunir a los inmigrantes brasileños en Uruguay y sus descendientes, así como la promoción de la cultura de Brasil.[10] La sede escogida fue un edificio del Centro de Montevideo, construido entre 1918 y 1919 por el arquitecto francés Camille Gardelle, y que fue nombrado como «Palacio Brasil».[11] En 1940 se fundó el Instituto de Cultura Uruguayo Brasileño.
El censo uruguayo de 2011 reveló 12.882 personas que declararon a Brasil como su país de nacimiento.[2] Entre los escolares nacidos en el exterior, los brasileños son uno de los grupos más numerosos, entre las 62 nacionalidades que están representados en la educación primaria uruguayas.[12]