La llegada significativa de gallegos a Uruguay comenzó en la década de 1830, tras el establecimiento del país como un Estado independiente y el aumento de la inmigración europea, convirtiéndose, junto con canarios y vascos, en uno de los grupos españoles más numerosos.[3] La inmigración gallega se mantuvo constante a lo largo del siglo XIX, configurando el 60.5% de los inmigrantes españoles en Uruguay, en el período 1860-1890.[4]
Montevideo fue el principal destino de los gallegos en Uruguay, en un contexto de crecimiento y urbanización impulsado por la llegada masiva de inmigrantes europeos, principalmente españoles e italianos. En agosto de 1879 se fundó el Centro Gallego de Montevideo —el primero de su tipo en el mundo—, con el objetivo de preservar y difundir sus costumbres y tradiciones.[5] La mayoría de los inmigrantes gallegos se dedicaron a actividades económicas modestas, trabajando en oficios manuales, aunque también hubo miembros de la comunidad que lograron integrarse a la burguesía montevideana de la época.[6] La zona limítrofe entre los barrios montevideanos de La Aguada y el Centro, próxima a la bahía de la ciudad, fue conocida como «Galicia Chica» debido a la elevada concentración de inmigrantes gallegos que se asentaron allí.[7]
Los inmigrantes gallegos en el país provenían principalmente de las zonas rurales y empobrecidas de Galicia, que «hicieron las Américas», atraídos por la búsqueda de un futuro mejor, en el Uruguay que a finales del siglo XVI e inicios del siglo XX, era promovido en España como un destino lleno de oportunidades.[8] Los recién llegados a menudo enfrentaban prejuicios y discriminación, tanto por su origen campesino, como por su desconocimiento del castellano, puesto que eran hablantes nativos del gallego.[9][10] La inmigración originaria de Galicia fue tan numerosa que, con el tiempo, el término «gallegos» llegó a ser utilizado de manera generalizada para hacer referencia a todos los inmigrantes españoles en Uruguay, sin distinción de su región de procedencia.[11]
La prominente comunidad gallego-uruguaya fundó en 1917, la Casa de Galicia, una institución basada en el mutualismo europeo.[12] Entre 1946 y 1958, se establecieron en Uruguay 37.043 inmigrantes españoles, de los cuales una gran parte procedía de las zonas rurales de Galicia.[13][14]
En 2023 eran 37 015 los gallegos residentes en Uruguay de acuerdo al censo electoral.[15]