Inés Rodríguez era maestra y funcionaria pública, miembro de la Asociación de trabajadores de la enseñanza (UGT). Se había formado con el plan de 1931, con los idearios pedagógicos de la Segunda República española. [2] En 1936, al inicio de la guerra civil española, tenía veintitrés años; estaba haciendo cursillos de perfeccionamiento y colaboraba en la recaudación de ayudas para un orfanato para los hijos de los caídos en la guerra. [3]
La ofensiva de Asturias por el ejército nacional comenzó el 1 de septiembre de 1937 y, el 21 del mismo mes, la caída de Gijón y Avilés dio paso a una dura represión. [4] Inés Fernández fue detenida cuando fue a la cárcel de Pola de Somiedo por protestar por la detención de su compañera Gabriela Lana y ya no regresó a casa. Acusada de pertenencia al sindicato y de haberse paseado por la calle Uría con una insignia roja, fue fusilada junto con cinco hombres en el puerto de Somiedo, [3] siendo una de los casi 700 maestros damnificados por la represión franquista en Asturias. [5] Sus restos están enterrados en la fosa común 278/2009 de Somiedo. [6] [7]