La Batalla de la Isla Ramree se libró entre enero y febrero de 1945, durante aproximadamente seis semanas, en el contexto de la ofensiva del 14.º Ejército Británico en el Frente Sur de la Campaña de Birmania, en el tramo final de la Segunda Guerra Mundial.
El objetivo estratégico de la isla era proporcionar una base avanzada para operaciones aéreas y navales aliadas, así como facilitar el asedio a la ciudad portuaria de Kyaukpyu. Las fuerzas británicas, compuestas principalmente por unidades indias y de la Marina Real, enfrentaron a una guarnición del Ejército Imperial Japonés que se hallaba atrincherada en la isla.
Tras intensos combates y el corte de las rutas de escape, muchos soldados japoneses intentaron retirarse a través de los pantanos de manglares. En este contexto surgieron relatos ampliamente difundidos —aunque disputados por historiadores— que afirman que cientos de soldados japoneses murieron debido a ataques de cocodrilos de agua salada en los humedales. Sin embargo, investigaciones posteriores han puesto en duda la veracidad de estos hechos, señalando la falta de evidencia concluyente y sugiriendo que las bajas se debieron en su mayoría a causas bélicas convencionales.[2]
La isla fue finalmente capturada por las fuerzas aliadas, lo que representó un avance significativo en la campaña por recuperar Birmania del control japonés.