Islam en la Unión Soviética

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El Islam en la Unión Soviética, ha tenido varias etapas. Después de la revolución bolchevique, el Islam fue tratado durante algún tiempo (hasta 1929) mejor que la Iglesia Ortodoxa Rusa, ya que los bolcheviques consideraban como el centro de la «reacción», y de otras religiones, la declaración Ко всем трудящимся мусульманам России и Востока («a todos los musulmanes que trabajan en Rusia y Oriente») de noviembre de 1917, el gobierno bolchevique declaró la libertad de ejercer su religión y costumbres para los musulmanes, «las creencias y costumbres de los que habían sido reprimidos por los zares y los opresores rusos».[1]

El manuscrito de Samarcanda conocido como Corán Uthman, guardado en Taskent.

La Administración Espiritual Islámica, creada por el Imperio Ruso fue mantenida por los soviéticos en un intento de redefinir la institución del Shayj al-islam y adaptarla a las necesidades de un Estado no musulmán. Esto generó tensiones con los líderes religiosos, a quienes hubo que convencer de que su aceptación del dominio de un kafir era compatible con sus obligaciones religiosas.[2]

En la segunda mitad de los años veinte y en la década de 1930, aumentaron las represiones estatales, la supresión y la propaganda atea contra todas las religiones. Por ejemplo, en 1930, de las 12 000 mezquitas en Tartatirstán, más de 10 000 fueron cerradas, del 90 al 97% de los mulás y almuédanos fueron privados del derecho de ejercer su profesión.[3]

Durante la Guerra germano soviética, las restricciones a la religión se aliviaron un poco. En 1943 se estableció la Administración Espiritual de los Musulmanes de Asia Central y Kazajistán. En 1949, 415 mezquitas registradas funcionaban en la Unión Soviética.[4]

Hacia finales de la década de 1980, el islam tuvo el segundo mayor número de seguidores en la Unión Soviética: entre 45 y 50 millones de personas se identificaron como musulmanes. Pero la Unión Soviética únicamente tenía unas 500 mezquitas en funcionamiento, una fracción de las que existían en la Rusia prerrevolucionaria, y la ley soviética prohibía la actividad religiosa islámica fuera de las mezquitas y las escuelas islámicas.

Todas las mezquitas en activo, las escuelas religiosas y las publicaciones islámicas fueron supervisadas por cuatro «direcciones espirituales» establecidas por las autoridades soviéticas para proporcionar el control del gobierno. La Dirección Espiritual para Asia Central y Kazajistán, la Dirección Espiritual para la Unión Soviética Europea y Siberia, y el Directorio Espiritual para el Cáucaso del Norte y Daguestán supervisaron la vida religiosa de los musulmanes suníes. La Dirección Espiritual para Transcaucasia trató con ambos musulmanes suníes y chiíes. La abrumadora mayoría de los musulmanes eran suníes.[5]

Ziyauddin Babakhan, 2º Muftí de la URSS

Los musulmanes soviéticos diferían lingüística y culturalmente unos de otros, hablando unos quince idiomas turcos, diez idiomas iraníes y treinta de lenguas caucásicas. Por lo tanto, la comunicación entre diferentes grupos musulmanes era difícil. El año 1989, el ruso menudo servía como lengua franca entre algunos musulmanes educados.

Culturalmente, algunos grupos musulmanes tenían tradiciones urbanas altamente desarrolladas, mientras que otros eran nómadas recientes. Algunos vivían en ambientes industrializados, otros en regiones montañosas aisladas. En resumen, los musulmanes no eran un grupo homogéneo con una identidad nacional y un patrimonio común, aunque compartían la misma religión y el mismo país.

Hacia finales de la década de 1980, las congregaciones musulmanas no oficiales, reunidas en casas de té y casas privadas con sus propios mulás, superaban sobremanera las congregaciones oficialmente autorizadas. Los mulás no oficiales eran autodidactas o formados informalmente por otros mulás. Hacia finales de la década de 1980, el islam no oficial pareció dividirse en congregaciones y grupos fundamentalistas que enfatizaban el sufismo.

Todos los muftís de la era soviética fueron nombradas por el Comité Estatal de Religión de la URSS. Los tres primeros procedieron de la misma familia: Ishan Babakhan bin Abdul Majid Khan (1943-1957); su hijo, Ziyauddin Khan Ishan Babakhan (1957-1982); y su nieto, Shamsuddin Khan Babakhan (1982-1989). Shamsuddin fue destituido, por la presión de la élite islámica de Uzbekistán, y sustituido por Muhammad-Sodiq Muhammad-Yusuf en 1989.[2]

Antecedentes

Negociaciones con los basmachí, Ferganá (Uzbekistán), 1921

La estructura del Imperio ruso a principios del siglo XX incluía vastos territorios con una importante población musulmana. Según las estimaciones del islamista soviético Vasily Barthold, en el Imperio ruso (incluido el kanato Jiva y el Emirato de Bujará ) en 1917 había alrededor de 24 millones de musulmanes.[6] La Unión Soviética (URSS) era una federación formada por 15 repúblicas comunistas, y existió desde 1922 hasta su disolución en 1991. Seis de las 15 repúblicas tenían una mayoría musulmana: Azerbaiyán, Kazajistán, Kirguistán , Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán.[7] También había una gran población musulmana en la región del Volga-Ural y en la región del norte del Cáucaso de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia. Un gran número de musulmanes tártaros también vivió en Siberia y otras regiones.[7]

El gobierno zarista había tolerado la religión y las costumbres locales, pero el desarrollo económico debido a la extensión del cultivo del algodón, la llegada del ferrocarril y el asentamiento de colonos rusos, afectaron profundamente a la forma de vida de la población autóctona. El punto de inflexión de las disputas entre el zarismo y los musulmanes llegó en el verano de 1916 cuando en plena Primera Guerra Mundial se eliminó de la exención del servicio militar de la que gozaban. Este hecho hizo que en una revuelta los nativos asesinaran a unos 2.500 colonos. Tras ello la respuesta fue el asesinato por parte de las tropas imperiales de 83.000 musulmanes.[8]

Política hacia el islam con la Revolución

Un grupo de diputados de la facción musulmana de la Duma Imperial de Rusia.(1917)

En un principio no sólo los jadís fueron los únicos musulmanes del imperio atraídos por el bolchevismo.[a] Existía en el seno de la Comunidad un debate generalizado sobre la similitud de los principios socialistas con los valores islámicos. Los partidarios del socialismo islámico instaban a los musulmanes a establecer soviets. Entre las consignas más populares se encontraban: "¡Religión, libertad e independencia nacional!" y "¡Viva el poder soviético, viva la sharia!".[9] Durante la Revolución de Febrero unas de las principales reivindicaciones fue la sharia.[8]

Con el inicio de 1917 surgen tres tendencias entre los musulmanes:[10]

  • Otra de centro: Liberales occidentalizados pertenecientes al Union de musulmanes, estrechamente ligados políticamente con el Partido Democrático Constitucional, pero distanciados debido al estallido de la Primera Guerra Mundial y el apoyo de los kadetes rusos al Imperio.

Al inicio el movimiento musulmán panruso fue encabezado por los liberales que ya contaban con la experiencia de haber participado en la Duma del Imperio. En principio se trató de un movimiento reformista cuyo principales objetivos eran la securalización y democratización de la forma de vida musulmana, sin embargo con el avance dela Revolución el liderazgo pasó poco a poco a los nacionalistas radicales.[11]

El 1 de mayo de 1917 se celebró en Moscú el Primer Congreso Panruso de Musulmanes al que acudieron 1000 delegados. A grandes rasgos se demostró que el movimiento estaba en manos de los grupos occidentalizados y secularizados de las tendencias de centro e izquierda. En él se voto a favor de la jornada laboral de ocho horas, la abolición de la propiedad privada de la tierra, la confiscación sin indemnización de grandes propiedades, la igualdad de derechos políticos y legislativos para las mujeres, el fin de la poligamia, del purdah y la eliminación del matrimonio con mujeres menores de edad. El ala de extrema derecha protestó energicamente por las presencia de 200 mujeres entre los congresistas y por las medidas en favor de las mujeres musulmanas. Aún así las gracias al apoyo del ala izquierda y un número reducido del clero mas liberal. Otras medidas que se tomaron fue la creación de un organismo unificado para proclamar a un muftí y a su administración pues anteriormente eran elegido por el propio zar. Fue elegido Galimzhan Barudi, del movimiento jadidista y afín a la Union de musulmanes.

Finalmente se trató el tema de la cuestión nacional. Los kadetes y socialdemócratas abogaron por la autonomía nacional-cultural que se ajustaba mas a la situación de los tártaros del Volga, carentes de un territorio propio y con la que mantendrían el liderazgo entre los musulmanes ruso. Los tártaros de Crimea y los baskires apoyaron el federalismo con un autogobierno territorial para cada una de las nacionalidades. Finalmente fue la segunda propuesta la que salió mayoritariamente votada[12]

Se realizaron grandes esfuerzos para involucrar a la población local en los soviets y organizaciones del partido. Donde el islam era la religión principal, la proporción de miembros del partido entre la población local aumentó drásticamente. Tras 1917 se produjo un giro a la izquierda en el islam ruso, y para 1920 los bolcheviques habían asegurado la neutralidad o el apoyo de la mayoría de las élites nacionales radicales del Oriente musulmán. En el Narkomnats, el liderazgo del Comisariado Musulmán, estaba en gran medida en manos los musulmanes no bolcheviques y gozaban de una autoridad real.[13]

Asia Central soviética en 1922

Los bolcheviques lograron forjar alianzas contra el Movimiento Blanco con varios grupos nacionalistas en Asia Central. Entre ellos se encontraban Enver Pasha (antes de su deserción en 1921 para unirse al Movimiento Basmachí), el grupo panislámico kazajo Ush-Zhuz, los tártaros de Crimera de la Mili Firqa, la guerrilla persa panislamista de los Jengelis y los sufíes vaisitas.[13]

Aunque la mayoría de musulmanes permaneció en sus hogares, inmediatamente después de la guerra civil en Asia Central, miles de musulmanes abandonaron sus hogares rumbo a China, Afganistán , Turquía y en menor medida a Arabia Saudita.[2]

Entre 1920 y 1921, se creó un sistema judicial paralelo en Asia Central y el Cáucaso, donde los tribunales islámicos. Con ello se pretendió que la población pudiera elegir entre la justicia religiosa y la revolucionaria. Para ello se estableció una Comisión de la Sharia en el Comisariado de Justicia soviético para supervisar el sistema. En 1921, se adscribieron varias comisiones a las unidades regionales de la administración soviética con el propósito de adaptar el código legal ruso a las condiciones de Asia Central, permitiendo así un compromiso entre ambos sistemas en cuestiones como el matrimonio infantil y la poligamia. La lapidación y la amputación de manos fueron prohibidas y las decisiones de los tribunales religiosos debían ser confirmadas por órganos judiciales superiores. En diciembre de 1922, un decreto introdujo la posibilidad de repetir los juicios en los tribunales soviéticos si una de las partes lo solicitaba.[8]

La política soviética hacia el islam se vio afectada, por un lado, por la gran población musulmana, sus estrechos vínculos con las culturas nacionales y su tendencia a aceptar la autoridad soviética y, por otra parte, la susceptibilidad a la influencia extranjera. Aunque activamente alentaron el ateísmo, las autoridades soviéticas permitieron algunas actividades religiosas limitadas a todas las repúblicas musulmanas, bajo las protecciones de las ramas regionales de la Administración Espiritual de los Musulmanes de la URSS. Las mezquitas funcionaban en la mayoría de las grandes ciudades de las repúblicas de Asia Central y la República de Azerbaiyán. Pero su número disminuyó de 25 000 en 1917 a 500 en la década de 1970.[14]

Lenin

Un cartel de propaganda de un artista desconocido, "¡Soy libre ahora!", alentando a las jóvenes del Turkestan soviético a unirse al Komsomol. Emitido en Moscú en 1921.

En comparación con los miembros de la Iglesia Ortodoxa Rusa, a los musulmanes de la Unión Soviética se les dio inicialmente más autonomía religiosa. Vladimir Lenin incluso supervisó el retorno de ciertos efectos religiosos como el Corán Uthman.[15] Además, algunos principios de la ley islámica fueron instituidos junto con el sistema legal comunista, los jadid y otros «socialistas islamitas» recibieron posiciones de poder dentro del gobierno, y un sistema de acción afirmativa nombrado korenización se implementó para ayudar a las poblaciones musulmanas locales.[15] El viernes, «Sábado musulmán», fue declarado día de descanso legal en toda Asia Central.[15]

Esto estaba en contraste con la vida bajo los zares, cuando los musulmanes fueron reprimidos y la Iglesia Ortodoxa Oriental era la religión oficial del estado. El 24 de noviembre de 1917, Lenin declaró:

Musulmanes de Rusia ... todos ustedes, las mezquitas y casas de oración de los cuales han sido destruidas, las creencias y costumbres que han sido pisoteadas por los zares y opresores de Rusia: sus creencias y prácticas, sus instituciones nacionales y culturales son siempre libres e inviolables. Sepan que sus derechos, como los de todos los pueblos de Rusia, están bajo la poderosa protección de la revolución.[15]

En la década de 1920, los bolcheviques eliminaron la Sharia y fue prohibida como base de la jurisprudencia. Las madrasas fueron eliminadas y solo unas pocas mezquitas permanecieron abiertas. El resto fueron destridas o utilizadas para fines no religiosos. En la práctica, el islam desapareció, aunque la posibilidad de continuidad religiosa se mantuvo gracias a la supervivencia de un pequeño grupo de personas con formación religiosa y la disposición innata para convertirse en líderes espirituales.[2]

Comunismo nacional

Los musulmanes socialistas de izquierda comenzaron a desarrollar una variante distinta del comunismo nombrada «comunismo nacional» que continuó en la URSS hasta 1928. Los comunistas nacionales creían que el destino de la revolución comunista mundial dependía de los acontecimientos dentro de Asia y no de Europa . Los comunistas nacionales argumentado también que las alianzas con la burguesía rusa eran necesarias para el éxito de la revolución, y que las divisiones de clase debía ser disminuida o la burguesía trataría de aliarse con poderes occidentales y asegurar así el colapso de la URSS.

El gobierno soviético creía que esta variación de las doctrinas tradicionales del partido comunista llamaría la atención de las potencias occidentales e invitaría a la intervención. Este temor llevó al establecimiento comunista a rechazar los argumentos de los comunistas nacionales como no prácticos en el Congreso de Bakú de septiembre de 1920. Esta falta percibida de ideales unidos, también provocó la acción contra los comunistas nacionales.[16]

Stalin

Acto de quema de velos en Andijan (Uzbekistan) en el Día internacional de la mujer de 1927.

Cuando Iósif Stalin consolidó el poder en la segunda mitad de la década de 1920, su política respecto de la religión había cambiado. Las mezquitas comenzaron a cerrarse o convertirse en almacenes en toda Asia Central. Los líderes religiosos fueron perseguidos, las escuelas religiosas fueron cerradas y los waqf fueron prohibidos.[14] Bajo el gobierno estalinista, las autoridades soviéticas tomaron medidas enérgicas contra el clero musulmán, cerrando muchas mezquitas o convirtiéndolas en almacenes.[14] A pesar de ello las escuelas ilegales continuaron sobreviviendo durante todo el período soviético en Tashkent y en el valle de Ferganá.[2]

Stalin llevó a cabo el Hujum, un programa de políticas y acciones llevado a cabo por el Partido Comunista de la Unión Soviética para que las mujeres de las regiones de mayoría musulmana de la Unión Soviética dejaran de llevar velo. El Hujum fue una "ofensiva" contra todas las costumbres o usos en Asia Central que significaran una discriminación de las mujeres por motivo de su sexo, principalmente el uso del velo y su reclusión en el hogar.[17] El Hujum fracasó y el velo se hizo más popular que nunca entre los trabajadores, mientras que antes únicamente había sido usado el «Bousegoise».[18][19][18]

Sin embargo, el culto a la personalidad de Stalin dejó poco espacio para la práctica del Islam o de cualquier otra religión.[15][19]

En 1929, se creó Tayikistán a partir de Uzbekistán. Esto hizo que los tayikos perdieran sus centros económicos, culturales e islámicos de Bujará y Samarcanda; y que las fronteras soviéticas generasen tensiones. Tayikistán se convirtió en la república soviética más pobre y la más rural que hicieron que la nueva república presentase los niveles de religiosidad más altos de la URSS.[20]

Limpieza étnica

Durante la Segunda Guerra Mundial, particularmente entre 1943 y 1944, el gobierno soviético realizó una serie de deportaciones a Siberia y las repúblicas de Asia Central. La colaboración con la Alemania nazi fue citada como la razón oficial de la operación, pero esto ha sido cuestionado por acusaciones de limpieza étnica contra la URSS. Los tártaros de Crimea,[21] chechenos,[22] ingusetios, balkarios, Karacháis, y turcos eran algunos de los grupos que fueron deportados, todos ellos predominantemente musulmanes.[23]

La deportación masiva de musulmanes tártaros de Crimea comenzó el 17 de mayo de 1944. Más de 32 000 tropas de la NKVD participaron en la deportación de más de 193.865 tártaros de Crimea: 151.136 de ellos del Uzbekistán, 8,597 a la República Autónoma Socialista Soviética de Mari, 4,286 a Kazajistán y los 29.846 restantes a las diversas óblasts de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia. Según los datos de la NKVD, casi el 20% murió durante el año y medio siguiente, mientras que los activistas tártaros de Crimea informaron que la cifra era casi del 46%.[24][25]

Guerra de Afganistán y Perestroika

El Kremlin, que creía que la religión estaba desapareciendo en la URSS, durante la guerra entre soviéticos y afganos, debatió sobre si era necesario que los gobernantes de la República Democrática de Afganistán incorporaran el islam para reforzar su legitimidad política.[26] Además a partir de la Revolución iraní el gobierno comenzó a barruntar si era posible una amenaza islamista.[27]

Amin Wardak (2008), muyahidin que luchó principalmente contra la República Democrática de Afganistán

A partir de la década de 1970, nacen en paralelo a la Administración Espiritual de los Musulmanes de Asia Central y Kazajistán grupos de lectura y enseñanza islamistas.[28] La mayoría de estos grupos se originaron en torno a Muhammadjan Hindustani, un erudito de Dusambé influenciado por los Hermanos Musulmanes. De estos grupos nacerán en la década de 1990 los líderes del Partido del Renacimiento Islámico de Tayikistán y el Movimiento Islámico de Uzbekistán. Sin embargo en esta época se muestran apolíticos y tan leales al gobierno que mostraron su apoyo a la guerra contra los afganos[2] lo que no significó que la KGB los vigilase e incluso a veces encarcelase a islamistas locales, acusándolos de ser agentes extranjeros.[29]

Los temores se acrecentaron durante el mandato de Mijaíl Gorbachov y el último gobierno de Mohammad Najibullah, último gobernante afgano prosoviético, que en su lucha contra los muyahidines llevaba a cabo ataques dentro de las fronteras de la URSS y en Kazajistán y Uzbekistán se registraban protestas nacionalistas y proislámicas.[30] Tras la retirada soviética de Afganistán en 1989, aunque con poca preocupación, el Kremlin siguió apoyando a Najibullah con el fin de amortiguar la amenaza de los muyahidines y sus promesas de exportar el Islam a Asia Central.

En 1989, como parte de la relajación general de las restricciones a las religiones, se registraron algunas asociaciones religiosas musulmanas adicionales, y algunas de las mezquitas que habían sido cerradas por el gobierno fueron devueltas a las comunidades musulmanas. El gobierno también anunció planes para permitir la capacitación de un número limitado de líderes religiosos musulmanes en cursos de dos y cinco años en Ufá y Bakú, respectivamente.

Con el colapso de la URSS, la debilidad del Partido Democrático de la Libertad y del Birlik, el fracaso inicial del Partido Comunista de Uzbekistán y la ilegalización del Partido del Renacimiento Islámico surge el activismo islámico en este período sobre todo en las zonas rurales.[2]

Notas

  1. El jadidismo es una corriente intelectual dentro del islam en Asia Central. los jadíes u "hombres del nuevo método", tuvieron una gran importancia en la revolución. Buscaban reinterpretar su herencia musulmana a la luz de la conquista rusa. Los Jadíes, intelectuales antifeudales, criticaron a la sociedad centroasiática de principios de siglo, atribuyendo el «declive» y la «degeneración» de su comunidad a su alejamiento del camino del islam «puro». El «islam puro» para ellos se trataba de una interpretación racionalista del Corán. Para ello era importante tener un conocimiento moderno, que hacía a las naciones fuertes y prósperas. Para ellos eran tan importante el progreso y la tecnología como encaminar a su sociedad hacia el Islam. Entre sus medidas estaban la eliminación de la religión en la educación y que las mujeres desempeñaran un papel mucho más activo en la sociedad.[8]

Referencias

Bibliografía

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