Diodoro Sículo describe a Istolacio como un estratega celta al servicio de los turdetanos, y le describe acompañado de un hermano que actuaba como lugarteniente.[1] Este hermano ha sido popularmente identificado como Indortes, sucesor de Istolacio, pero el texto de Diodoro no parece tratarlos como el mismo.
Cuando Amílcar y su contingente mercenario invadieron el valle del Guadalquivir en 236 a. C., Istolacio le fue al encuentro con un ejército recabado de los pueblos turdetano e íberos de la región. Sin embargo, no estando preparados para la variedad y estrategia de las fuerzas cartaginesas, que incluían elefantes de guerra, fueron derrotados. Istolacio mismo fue torturado y crucificado.
Luchando (Amílcar) contra los íberos y los tartesios, con Istolacio, general de los celtas, y su hermano, dio muerte a todos, entre ellos a los dos hermanos, con otros sobresalientes jefes, y alistó a sus propias órdenes tres mil, que había apresado con vida.