Jerrie Cobb
aviadora estadounidense
From Wikipedia, the free encyclopedia
Geraldyn Menor Cobb, conocida como Jerrie Cobb (Norman (Oklahoma), 5 de marzo de 1931-Sun City Center, (Florida), 18 de marzo de 2019),[1] fue una aviadora estadounidense que ostentó varios récords mundiales.
Norman (Estados Unidos)
Florida (Estados Unidos)
| Jerrie Cobb | ||
|---|---|---|
|
| ||
| Información personal | ||
| Apodo | Jerrie | |
| Nacimiento |
5 de marzo de 1931 Norman (Estados Unidos) | |
| Fallecimiento |
18 de marzo de 2019 (88 años) Florida (Estados Unidos) | |
| Nacionalidad | Estadounidense | |
| Familia | ||
| Madre | Helena Butler Stone | |
| Educación | ||
| Educada en | University of Science and Arts of Oklahoma | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Aviadora y autobiógrafa | |
| Miembro de | Ninety-Nines | |
| Distinciones |
| |
También formó parte del programa Mercury 13, un grupo de mujeres que se sometieron a pruebas fisiológicas idénticas a las de los astronautas del Mercury Seven en la década de 1960, aunque dentro de un programa independiente de la NASA. Posteriormente, fue reconocida por su labor en causas humanitarias.
Biografía
Juventud
Jerrie Cobb era hija del teniente coronel William Harvey Cobb y de Helena Butler Stone Cobb. Creció en Oklahoma, donde descubrió la aviación gracias al apoyo de su padre, quien también era piloto. Voló por primera vez a los 12 años en la cabina abierta del biplano Waco de 1936 de su progenitor.[2]
A los 16 años, realizaba acrobacias aéreas en las Grandes Llanuras con un Piper J-3 Cub, lanzando folletos sobre pequeñas ciudades para anunciar la llegada del resto de la escuadrilla. Dormía bajo el ala de su avión para ahorrar dinero y poder costearse más combustible, mejorando su técnica de vuelo mientras transportaba a turistas. Finalmente, a los 17 años, mientras estudiaba en la Classen School of Advanced Studies de Oklahoma City, obtuvo su licencia de piloto privado, consiguiendo la de piloto comercial al año siguiente.[3]
Inicio de su carrera y récords
A los 19 años, Jerrie Cobb enseñaba pilotaje y, a los 21, entregaba cazas y bombarderos cuatrimotores a fuerzas aéreas extranjeras en todo el mundo.[4] Mantuvo una relación durante tres años con el empresario y piloto veterano de la Segunda Guerra Mundial Jack Ford, a quien conoció en Miami mientras trabajaba en un hangar de mantenimiento; sin embargo, su historia se interrumpió bruscamente dos años después de su compromiso cuando el avión en el que viajaba Ford explotó sobre el Pacífico.[3][5]
Enfrentada a la discriminación de género y al regreso de muchos pilotos altamente cualificados tras la guerra, tuvo que conformarse con empleos menos valorados, como la vigilancia aérea de oleoductos o a la fumigación aérea de cultivos. Sin desanimarse, obtuvo sucesivamente sus habilitaciones para pilotar aviones multimotores, vuelo por instrumentos, instructora de vuelo y de tierra y, finalmente, su licencia de piloto de transporte de línea aérea.
Antes de cumplir los treinta años, Jerrie Cobb estableció varios récords de velocidad, distancia y altitud en aviones de hélice. Cuando se convirtió en la primera mujer en volar en el Salón Aeronáutico de Le Bourget, sus compañeros la nombraron piloto del año y la galardonaron con la Amelia Earhart Gold Medal of Achievement. La revista Life la incluyó entonces entre las nueve mujeres de su clasificación de las 100 personas jóvenes más importantes de los Estados Unidos.[4][5] Para ahorrar dinero y comprar un Fairchild PT-23 de los excedentes de guerra —y así poder trabajar por cuenta propia—, Cobb jugó al sóftbol femenino en un equipo semiprofesional, las Oklahoma City Queens.[3]
En 1958, a los 28 años, era piloto y directiva de la Aero Design and Engineering Company, empresa que fabricaba los aviones Aero Commander que ella utilizó para batir sus récords. Cobb era entonces una de las pocas mujeres ejecutivas en este campo. En 1960, alcanzó las 7000 horas de vuelo y todavía ostentaba tres récords mundiales de aviación: el de mayor distancia recorrida sin escalas (1959), velocidad en aviones ligeros (1959) y altitud a 37 010 pies, también en aviones ligeros (1960).[6] En mayo de 1961, se convirtió en consultora del programa espacial de la NASA a petición de su administrador, James Webb.[4]
Mercury 13
El proyecto Mercury 13 tenía como objetivo seleccionar a mujeres piloto ante la posibilidad de que participaran en el programa Mercury y fueran enviadas al espacio.[7] Entre 1959 y 1961, el doctor William Randolph Lovelace II, que había organizado para la NASA la selección de los siete astronautas de dicho programa, replicó el mismo proceso con 25 mujeres seleccionadas con la ayuda de Jerrie Cobb. Esta última superó, junto a otras doce mujeres, las pruebas de evaluación física y psicológica.[8] Al finalizar, Jerrie Cobb y Wally Funk lograron completar las tres fases de evaluación sucesivas (idénticas a las de sus homólogos masculinos), pero la NASA nunca utilizó esa experiencia para un vuelo espacial.[6]

De hecho, Cobb no logró recabar el apoyo suficiente en el Congreso para que fueran aceptadas como astronautas. En 1963, el Congreso la llamó a declarar en una audiencia sobre la posibilidad de incluir a mujeres astronautas. En dicha sesión, John Glenn (tercer estadounidense en el espacio) declaró que «los hombres se van y luchan en la guerra y, por lo tanto, pilotan los aviones», y que el orden social estadounidense dictaba que las mujeres no debían ser astronautas.[2] Jackie Cochran (1906-1980), Scott Carpenter (1925-2013) y George Low (1926-1984) también testificaron argumentando que la inclusión de mujeres en el proyecto Mercury, o la creación de un programa especial para ellas, podría perjudicar al programa espacial.[9]
Pocos meses después, la URSS envió al espacio a la primera mujer, Valentina Tereshkova. En la prensa soviética, Tereshkova elogió el valor de Cobb, pero se burló de su religiosidad, preguntándose cómo se podía «combinar el pilotaje de un avión supersónico con la oración». También lamentó la actitud engañosa del gobierno estadounidense que, mientras hablaba incesantemente de su democracia, mostraba una desigualdad flagrante hacia las mujeres.[10]
Jerrie Cobb solicitó, al igual que otras participantes de Mercury 13, poder entrenar con los hombres. En aquella época, Cobb había pilotado 64 aviones de hélice diferentes y ostentaba varios récords mundiales,[4] pero solo había realizado un vuelo en un avión de reacción y como pasajera. Sin embargo, los requisitos de la NASA para postularse como astronauta exigían ser piloto de pruebas militar, tener experiencia en vuelo a alta velocidad y poseer formación en ingeniería para poder tomar el control de una cápsula espacial si la situación lo requería. No se hizo ninguna excepción con Cobb.[11] La asistente del vicepresidente Lyndon Johnson, Liz Carpenter, había preparado una carta dirigida a James Webb para cuestionar estos requisitos, pero Johnson nunca la envió.[6][12] No sería hasta veinte años después, el 18 de junio de 1983, cuando una estadounidense, Sally Ride, lograría viajar al espacio.[13]
Actividades posteriores

Posteriormente, Jerrie Cobb trabajó durante 30 años en misiones humanitarias en Sudamérica, en particular abasteciendo a tribus indígenas por aire y explorando nuevas rutas aéreas hacia zonas remotas. Fue condecorada por los gobiernos de Brasil, Colombia, Ecuador, Francia y Perú, [4][14] y en 1981 fue nominada al Premio Nobel de la Paz por su labor.[3] También recibió numerosos premios de aviación por sus logros.[4] En 1999, volvió a ser objeto de una campaña para ser enviada al espacio, organizada por la Organización Nacional de Mujeres, con el objetivo de estudiar los efectos del envejecimiento en el espacio (al igual que en el caso de John Glenn durante la misión STS-95), pero la iniciativa fracasó de nuevo.[3]
Premios y reconocimientos
- 1949: Medalla de Oro al Logro Amelia Earhart.[15]
- 1956-1959: Consultora durante tres años de la Administración Federal de Aviación (FAA).[15]
- 1958: Nombrada Mujer del Año en la aviación.[16]
- 1959: Nombrada Piloto del Año por la National Pilots Association.[16]
- 1959: Cuarta persona de nacionalidad estadounidense en recibir las Alas de Oro de la Federación Aeronáutica Internacional.[16]
- 1959: Nombrada Captain of Achievement por la International Academy of Achievement.[15]
- 1965: Condecorada por el gobierno ecuatoriano por establecer nuevas rutas aéreas sobre los Andes y la selva.[15]
- 1973: Trofeo Harmon[17][18] a la mejor piloto del mundo, entregado por Richard Nixon en una ceremonia en la Casa Blanca.[15]
- 1979: Premio Bishop Wright Air Industry por su «contribución humanitaria a la aviación moderna».[15]
- 1986: Recibe el Pioneer Woman Award por su «espíritu valiente y decidido» al volar sobre la selva amazónica para abastecer a tribus indígenas[15]
- 1990: Incluida en el Oklahoma Hall of Fame como la «aviadora estadounidense más destacada».[15]
- 2000: Incluida en el Women in Aviation International Pioneer Hall of Fame.[19]
- 2007: Doctorado honoris causa en Ciencias por la Universidad de Wisconsin en Oshkosh.[20]
En la cultura popular
En la serie de televisión For All Mankind, el personaje de Molly Cobb, interpretado por Sonya Walger, es una exmiembro de Mercury 13 que está directamente inspirada en Jerrie Cobb. El cuarto episodio de la primera temporada, "Prime Crew", está dedicado a su memoria.[21][22]