Fue hijo de José Gatell Gil y de Joaquina Folch Nogués, una familia acomodada. Estudió Filosofía en el seminario de Tarragona y se licenció en Derecho por la Universidad de Barcelona en el año 1850. Influido por la lectura de los viajes de Domingo Badía, renunció a ejercer como abogado para formarse como arabista en Madrid, París y Londres durante 1858 y 1859.[4] [5] [6]
Sin embargo, también abandonó su incipiente carrera académica para trabajar como agente y espía al servicio del general Juan Prim y del gobierno español en Argelia, Marruecos, Túnez y Francia. Sus misiones más importantes tuvieron lugar en Marruecos. La primera fue, tras la guerra de África, entre 1861-63, en conexión con Francisco Merry y Colom, jefe de la Legación de España en Tánger. El sultán de Marruecos quería modernizar su ejército, por lo que Gatell se embarcó hacia Tánger, donde llegó en mayo de 1861, siendo contratado por el sultán como instructor militar. Fue nombrado jefe de caballería y se trasladó a Fez. Adoptó el nombre de Kaíd Ismail y participó en las campañas militares llevadas a cabo por el sultán marroquí contra las tribus rebeldes de los Beni Hassan y los Rahamena.[5][6] [7]
La segunda misión tuvo lugar en 1864 y 1865, fue una misión secreta del gobierno español, pues el cónsul de España en Tánger, Francisco Merry y Colom, le encomendó esta vez el reconocimiento de los territorios del litoral atlántico donde España pudiera instalar un establecimiento pesquero. Disfrazado de curandero, se dirigió de Fez a Rabat, El Yadida y Esauira. Luego exploró el territorio del sur de Marruecos, recorriendo la costa hasta Agadir, Gulimin, el río Draa y el interior por el desierto del Sáhara. Gatell se internó en los territorios de Sus, Río Nun (Ued Nun) y Tekna, siendo detenido por tropas marroquíes y obligado a regresar a España. Llegó a España en septiembre de 1865 con abundante información geográfica y política, y con planos y mapas de las regiones recorridas.[5][7]
Posteriormente abrió una academia para la enseñanza del árabe en Barcelona. En 1868, marchó de nuevo a África y realizó un viaje por Argelia oriental y Túnez, donde enfermó de tifus y tuvo que regresar a Barcelona y París para curarse.[4][8]
La tercera gran misión tuvo lugar en 1878, bajo el gobierno de Cánovas del Castillo, como parte de la expedición del navío Blasco de Garay, dirigida por Cesáreo Fernández Duro y financiada por la Asociación Española para la Exploración de África. Durante la expedición, reconocieron el interior de la costa saharaui, con el objetivo de identificar el territorio donde debería situarse la pesquería española acordado en el Tratado de Wad-Ras.[5][8][7]
En 1879, planificó un nuevo viaje a Marruecos con fines científicos y políticos para llegar hasta el alto valle del Draa, pero falleció en Cádiz, cuando estaba a punto de partir, a los cincuenta y tres años de edad.[5] [6]