Después de servir en la Primera Guerra Mundial y de graduarse del Amherst College, donde estuvo recomendado por Robert Frost, March trabajó como jefe de redacción de The New Yorker en 1925, y contribuyó a la creación de la revista Talk of the Town.
Después de salir de la revista, March escribió el primero de sus dos largos e importantes poemas narrativos, The Wild Party; debido a su contenido sexual, es una historia violenta de una bailarina de vodevil que hace una fiesta llena de sexo y licor, no pudo encontrar un editor hasta 1928. Una vez publicado, sin embargo, el poema tuvo un gran éxito a pesar de estar prohibido en Boston.[3] Más tarde, en 1928, March continúa con otro éxito «The Set Up», un poema sobre un boxeador profesional negro que acababa de ser liberado de la cárcel.
En 1929, March se trasladó a Hollywood para colaborar con los diálogos de la película «Journey's End» y para colaborar en la versión sonora del clásico de Howard Hughes, Los ángeles del infierno además de ser el responsable de su supervisión y de introducir en el lenguaje norteamericano la famosa frase "Perdone mientras me pongo algo más cómodo". Se mantuvo en el estudio de Hughes Caddo Pictures durante varios años, empleado de forma temporal, hasta que se vio inmerso en problemas legales por el intento de robo del guion de The Dawn Patrol, propiedad de Warner Bros.
March trabajó como guionista en Hollywood hasta 1940, bajo contrato con MGM, Paramount y más tarde como trabajador autónomo para Republic Pictures y otros estudios alcanzando un total de 19 guiones producidos. Su guion más destacado es quizá el de la curiosa película de John Wayne, Three Faces West, una imitación de Las uvas de la ira que termina con un enfrentamiento entre los habitantes de Oklahoma y los nazis.
Con su tercera esposa, Peggy Prior, una guionista que trabajaba para Pathé, y sus dos hijos, March regresó a la costa este en 1940. Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó en una planta de construcción naval en Groton, Connecticut, y escribió varios artículos, principalmente ácidas críticas del cine de la época, para el New York Times Magazine. En años posteriores, él escribió documentales para el Departamento de Estado y películas industriales para Ford Motor Company, General Motors, Monsanto Company, American Airlines, entre otros; además de películas estelarizadas por Thelma Tadlock como Design for Dreaming de 1956 y A Touch of Magic de 1961 que hicieron gala de los textos rimados de March.
Murió en 1977.