José Luis Manzano (actor)
actor español
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José Manzano Agudo [1] (Madrid, 20 de diciembre de 1962-ibídem, 20 de febrero de 1992), conocido artísticamente como José Luis Manzano, fue un actor español de los años 80, conocido por ser uno de los máximos exponentes del cine quinqui.[2]
| José Luis Manzano | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | José Manzano Agudo | |
| Nacimiento |
20 de diciembre de 1962 | |
| Fallecimiento |
20 de febrero de 1992 (29 años) | |
| Causa de muerte | De naturaleza violenta según dictamen judicial. | |
| Nacionalidad | Española | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Actor | |
Biografía
Nacido en Madrid el 20 de diciembre de 1962, José Manzano pasó su niñez entre una parcela en Virgen de la Torre y la Unidad Vecinal de Absorción (UVA) de Vallecas. No recibió educación primaria. A los doce años comenzó a trabajar de mozo en unas bodegas de Puente de Vallecas, y antes de cumplir los catorce se lesionó la columna vertebral debido a un accidente doméstico, por el que hubo que operarle y debió permanecer en cama durante nueve meses en el Hospital de San Rafael (Madrid). Aquel accidente le dejó secuelas físicas de por vida y detuvo su desarrollo físico.
Sin trabajo ni estudios, se dedicó a buscarse la vida, como tantos otros chavales de barrio en una España azotada por el paro juvenil y la pandemia de la heroína. En 1978 fue descubierto por el director de cine Eloy de la Iglesia.
En 1979, De la Iglesia ultimaba los preparativos de una película sobre la delincuencia juvenil en España con una visión sociológica marxista. La vida de José Joaquín Sánchez Frutos, conocido como El Jaro, le impactó tanto a De la Iglesia como para utilizarla en su guion, escrito en colaboración con Gonzalo Goicoechea. De la Iglesia, que buscaba actores no profesionales, eligió a Manzano para protagonizarla, y este aceptó. De unas pruebas multitudinarias saldrían otros chicos particularmente José Luis Fernández Eguia El Pirri. José Luis Manzano solo dobló la voz de su personaje en dos secuencias de la película, labor que completó el actor Ángel Pardo. En futuras películas se escuchará ya la voz de Manzano (concretamente, en Colegas y El pico) en la totalidad del filme.
La película fue un gran éxito de taquilla y José Luis Manzano recibió elogios por su trabajo en la prensa y en la profesión. Muchos directores expresaron su deseo de trabajar con él a partir de ese momento, algo que no se repitió después de la experiencia de la película Barcelona Sur, salvo un papel secundario que Manzano encarnó en la serie Los pazos de Ulloa de Televisión Española.
Después de La estanquera de Vallecas (1987), Manzano cayó junto a su mentor en el ostracismo y la marginalidad; la profesión del cine, dentro del sistema cultural promovido por el partido en el Gobierno de España, terminó de cerrar sus puertas a los dos y estigmatizarlos. Hasta que un día Pedro Cid Abarca, sacerdote coadjutor y vicario en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima en el barrio de La Alhóndiga de Getafe, confió en José Manzano como persona y lo acompañó durante su desintoxicación. En el segundo semestre de 1989, José Luis Manzano progresó notablemente junto a Cid Abarca y se deshabituó del consumo de heroína. Por esa época se produjo su reencuentro con Eloy de la Iglesia.
En julio de 1991, el joven fue acusado de coautor de atraco con arma a un transeúnte en el centro de Madrid. Un juez de guardia, que se estrenaba esa mañana, envió a José Luis Manzano a la Cárcel de Carabanchel como preso preventivo a la espera de juicio, a pesar de no poseer antecedentes penales. José Luis convivió con toxicómanos y enfermos de sida. En la cárcel fue muy respetado, pero debido al contexto recayó en el consumo de drogas.
Aceptó conceder una entrevista a un reportero para llamar la atención del ambiente artístico. La entrevista se realizó finalmente dentro del Centro de Inserción Social Victoria Kent, donde Manzano cumplía condena en segundo grado, en régimen de semilibertad. En enero de 1992, se publicó un primer reportaje en la revista Interviú. José Luis afirmó que de lo que más se arrepentía era de haber consumido drogas, desperdiciando de este modo las muchas oportunidades que le habían ofrecido. También declaró su inocencia en el robo con intimidación al transeúnte por el que cumplía condena, hecho sin embargo, probado en sede judicial y que le había supuesto una condena en firme de privación de libertad.[3] [4] En realidad, Manzano solo acompañaba a un toxicómano, con la mayoría de edad recién cumplida, que le ofreció llevarle a un lugar de distribución de droga y que fue el verdadero autor del delito, a un funcionario de Justicia, casualmente. En cualquier caso, según el código penal vigente entonces, el exactor había sido condenado como coautor por su mera presencia en el lugar de los hechos. Manzano pedía una nueva oportunidad en la mentada entrevista y afirmaba que el sacerdote Pedro Cid y su madre eran las únicas personas que habían continuado a su lado. Finalmente, apelaba al cariño de las personas, que consideraba necesario para su recuperación como actor y como persona.
El 31 de enero de 1992, Manzano recibió el tercer grado e ingresó voluntariamente en el Sanatorio del Doctor Esquerdo, para hacer un tratamiento de desintoxicación. Seguidamente accedió a un programa de reinserción para exconvictos, promovido por la Asociación Punto Omega, en Móstoles. A los pocos días, Manzano abandonó el centro por decisión propia. Dos días, el 20 de febrero de 1992, su cuerpo apareció sin vida en un apartamento del número 5 de la calle Rafael de Riego, próximo a la estación de Atocha, que ocupaba en ese periodo Eloy de la Iglesia.[5] Al personarse los funcionarios municipales, De la Iglesia huyó y estuvo en busca y captura hasta el 21 de febrero por orden del juez que instruía la causa. La autopsia reveló que la causa de muerte de José Luis Manzano fue de naturaleza violenta, habiéndose encontrado los principios de la heroína y de otros tóxicos en su sangre, orina y órganos vitales. De igual manera, el cuerpo se halló fuertemente golpeado, había sido maltratado por un compañero de piso en Móstoles, y señalado por varias heridas punzantes, vestigios del uso de la aguja hipodérmica en diferentes momentos. Sin embargo, los registros con la finalidad de encontrar alguna papelina o resto de drogas llevados a cabo por la policía judicial en el lugar de los hechos dieron resultado negativo.
José Luis Manzano recibió sepultura, el 22 de febrero de 1992, en el Cementerio Sur de Madrid. Los gastos funerarios fueron cubiertos por un seguro familiar. En 2002, sus restos fueron incinerados y arrojados a un cenicero común por impago de la renovación de la sepultura.[6]
Filmografía
| Año | Película | Personaje | Director | Género | Duración |
|---|---|---|---|---|---|
| 1980 | Navajeros | José Manuel Gómez Perales (El Jaro) | Eloy de la Iglesia | Drama/Crimen | 1h 35m |
| 1981 | Barcelona Sur | Chema | Jordi Cadena | Drama | 1h 41m |
| 1982 | Colegas | José | Eloy de la Iglesia | Drama | 1h 57m |
| 1983 | El pico | Paco Torrecuadrada | Eloy de la Iglesia | Drama | 1h 45m |
| 1984 | El pico 2 | Paco Torrecuadrada | Eloy de la Iglesia | Drama | 2h 02m |
| 1985 | Los pazos de Ulloa (serie) | Ángel Egido | Gonzalo Suárez | Drama/Histórico | 3h 54m (4 episodios) |
| 1987 | La estanquera de Vallecas | Tocho | Eloy de la Iglesia | Drama/Suspense | 1h 46m |