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José Peralta Serrano

Político ecuatoriano liberal, canciller del presidente Eloy Alfaro por dos ocasiones. From Wikipedia, the free encyclopedia

José Bartolomé Peralta Serrano (Gualleturo, Cañar; 11 de mayo de 1855-Quito, Pichincha, 27 de diciembre de 1937) fue un político, filósofo, novelista y periodista ecuatoriano. Fue ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador, rector de la Universidad de Cuenca y senador de liberal durante la Revolución liberal. Se destacó por ser uno de los principales ideólogos del partido liberal, en su ala radical durante y después de la revolución.[1] A lo largo de su vida fundó varios periódicos y sufrió la censura y persecución. Fue un político respetado por sus principios e inteligencia que le llevaron al protagonismo durante el final del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX.[2]

Predecesor Rafael Gómez de la Torre
Sucesor Julio Arias
Datos rápidos Ministro de Relaciones Exteriores del Ecuador, Presidente ...
José Peralta Serrano


Ministro de Relaciones Exteriores del Ecuador
15 de septiembre de 1898-31 de agosto de 1901
Presidente Eloy Alfaro
Predecesor Rafael Gómez de la Torre
Sucesor Julio Arias

10 de abril de 1910-5 de junio de 1911
Presidente Eloy Alfaro
Predecesor Francisco Xavier Aguirre
Sucesor Juan Francisco Freile

Rector de la Universidad de Cuenca
8 de enero de 1923-julio de 1925
Predecesor Honorato Vázquez
Sucesor Remigio Crespo Toral

Información personal
Nombre de nacimiento José Bartolomé Peralta Serrano
Nacimiento 11 de mayo de 1855
Bandera de Ecuador Gualleturo, Cañar, Ecuador
Fallecimiento 27 de diciembre de 1937 (82 años)
Bandera de Ecuador Quito, Ecuador
Causa de muerte Hemorragia cerebral Ver y modificar los datos en Wikidata
Residencia Cuenca/Quito
Nacionalidad Ecuatoriana
Religión Deísmo
Lengua materna Español Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Cónyuge Matilde Rosales Abad
Pareja Matilde Hidalgo Abad
Educación
Educado en Universidad de Cuenca
Información profesional
Ocupación Abogado, político, periodista.
Partido político Partido Liberal
Firma
Cerrar

Biografía

Primeros años

José Peralta nació en la hacienda Chaupiyunga, parroquia de Gualleturo, cantón Cañar, donde su padre tenía el curato. Fue bautizado en Cuenca en mayo de 1855. Hijo del sacerdote José Serrano Naranjo y de Joaquina Peralta, campesina de escasos recursos económicos. Debido a que su papá era sacerdote, llevó José Peralta el apellido de su madre. Su infancia se describe como llena de carencias y dificultades. Además del prejuicio que existía por su origen fuera de un matrimonio aceptado. Por eso fue enviado a Cuenca, donde se cría bajo la protección de la pudiente familia Ordóñez Lazo. A pesar de esto, en 1866 empezó a estudiar el colegio con los jesuitas donde se graduaría de Bachiller en Filosofía y en 1873 a los 18 años de edad ingresa a la Universidad de Cuenca para cursas sus estudios en la facultad de Jurisprudencia, recibiéndose de abogado en enero de 1880.[3][4]

Experimentó en su juventud una transición ideológica desde la fe católica, cultivado con los jesuitas, hacia una postura crítica basada en el librepensamiento, la ciencia, la razón y la filosofía idealista. Esto se llevaría a cabo a través del descubrimiento de los libros censurados por la iglesia en la biblioteca de los mercedarios de Quito, con la ayuda y guía del Dr. José Fernández de Córdova. De esta manera abriría su mente a nuevas formas de pensar y abrazaría poco a poco la doctrina liberal. Su oposición a los dogmas eclesiásticos y al Syllabus (código que regía la conducta católica de la época) le acarreó constantes persecuciones políticas y religiosas por parte del clero.[4]

Inicios de su carrera política

Fotografía de José Peralta en 1899

Empezó s u vida política a los treinta años y sus inicios serían modestos cuando fue elegido Concejal Suplente del Ilustre Concejo Municipal de Cuenca. En marzo de 1887 intenta salvar la vida del líder liberal Luis Vargas Torres. Tras el fusilamiento de este, funda la Sociedad Liberal Azuaya, y publica su famoso libro "Raza de vívoras", convencido de la necesidad de transformar la sociedad teocrática y clerical. Pierde las elecciones a Diputado. Posteriormente, en diciembre de 1887 fue llevado a la cárcel por conspirar contra Plácido Caamaño por lo que fue confinado en Loja hasta el fin del periodo presidencial. Concurrió a la Asamblea Nacional Constituyente de 1896 en Guayaquil como diputado por el Azuay. En esta época desarrollaría su carrera como periodista fundando diarios como “El Escalpelo” en 1887. Este sin embargo sería censurado por lo que debería fundar uno nuevo titulado “La Libertad” el año siguiente, que a su vez correría el mismo destino obligándolo a crear otro diario llamado “La Verdad” en 1889. Durante estos años publicaría sus primeras obras literarias como sería su novela Soledad en 1881, sus dramas Germánico y Juicio de Dios en 1889.

La Revolución Liberal

El Presidente Eloy Alfaro le nombró Coronel de los ejércitos Liberales durante la revolución y además le nombraría Ministro Fiscal de la corte Suprema de Justicia, sin embargo Peralta preferiría la Dirección del Colegio Nacional “San Luis” de Cuenca. Esto no duraría mucho ya que un conservador sería designado como visitador fiscal. Tiempo después, en marzo de 1896 fue nombrado Juez de la Corte Superior. Fue tomado preso en los meses siguientes porque estalló la revuelta conservadora de 1896 liderado por el general Antonio Vega. Sin embargo, gracias a la injerencia del jefe de la revuelta, lo liberaron. Esto lo llevaría a separarse temporalmente del proyecto político por uno año y medio hasta que el 18 de septiembre de 1898 sería nombrado ministro de Gobierno y de Hacienda y al mes siguiente sería ministro de Instrucción Pública y de Relaciones Exteriores y Cultos. Esto marcaría el inicio definitivo de su participación en la Revolución Liberal.[5] Durante estos años publicaría dos novelas más, Chumbera y Yumbos, en 1898. En general en este periodo sería conocido por su postura radical y su oposición a la iglesia que le causaría mucha censura y persecución, pero brillaría con sus escritos por su inteligencia y lideraría el partido con su militancia.[3]En septiembre del año 1898 es llamado por el presidente Eloy Alfaro a la cartera de Relaciones Exteriores, función que ejerce hasta el 31 de agosto de 1901.[3]En 1901 declinó su candidatura presidencial para evitar enfrentamientos entre liberales y conservadores y obtuvo que el presidente Alfaro aceptara la candidatura de Leonidas Plaza.[3]Posteriormente se arrepentiría de apoyar la candidatura de Plaza y cortaría relaciones con él. Por esta razón Plaza saboteó su estabilidad laboral haciéndolo despedir del Ferrocarril. Peralta es apresado brevemente en 1902. Publicó debido a esto folletos de denuncia internacional y financiera contra los gobiernos de Plaza y Lizardo García (Ineptitud o traición, El General Plaza ante la historia y Porrazos a porrillo).

Al triunfar la nueva revolución de Alfaro, Peralta es proclamado Jefe Civil y Militar del Azuay. Actúa como Diputado por Cañar en la Asamblea Nacional y es pieza clave en la redacción de la Constitución de 1906, que contiene los principales postulados de la revolución liberal. Ejerce como Gobernador del Azuay (1907-1910). En 1910, Alfaro lo llama de urgencia a la Cancillería ante la inminencia de una guerra con el Perú. Supervisa la publicación de documentos diplomáticos y firma en mayo un Tratado de Alianza con Colombia. Publica su obra culmen: El régimen liberal y el régimen conservador juzgados por sus obras. En 1911 renuncia a la Cancillería para presidir la delegación ecuatoriana en el Congreso Bolivariano en Caracas. A su regreso, tras el derrocamiento de Alfaro el 11 de agosto, Peralta es tomado prisionero de guerra y encarcelado en el Panóptico de Quito. Por presión del Cuerpo Diplomático, es desterrado del país. Viaja desterrado a París y luego a Panamá. Allí se entera del atroz asesinato y arrastre de los Alfaro en Quito (la Hoguera Bárbara). En febrero de 1912, pronuncia en la Logia Masónica Rosa de América de Panamá el discurso oficial en memoria del asesinado caudillo liberal.

En 1913, apoyó la revolución de Carlos Concha en Esmeraldas y edita El Popular junto a los llamados "huérfanos de Alfaro". Tras publicar Explicaciones Obligadas contra Julio Matovelle, Leonidas Plaza lo destierra a Lima. En la pobreza económica, edita sus Ensayos Filosóficos y termina La Naturaleza ante la teología y la ciencia. Logró mejorar su situación cuando en 1916 el presidente Baquerizo Moreno cesa su destierro y lo nombra Ministro Plenipotenciario en Lima (1917). Intenta negociar el conflicto fronterizo y después en 1919 redacta un Memorando crítico contra los errores de la Cancillería ecuatoriana (especialmente contra la Fórmula Mixta de Aguirre Aparicio), lo que provoca tensiones y su renuncia en junio de 1920.[6]

Universidad de Cuenca

Monumento a José Peralta, erigido por Asociación Estudiantil Universitaria del Azuay

El 8 de enero de 1923, cuando tenía 77 años inicia sus labores como rector de la Universidad de Cuenca, cargo en el que permanece hasta julio de 1925. Durante estos años escribió importantes publicaciones que se relacionaban con la política limítrofe de Ecuador, empezando con “¿Por qué ha fracasado el Canciller Ponce?”, a lo que le seguiría “Una plumada más sobre el Protocolo Ponce - Castro Oyaguren”. Además continuaría por pedido de las autoridades de Ecuador, con la publicación titulada[7] "Breve exposición histórico–jurídica de nuestra controversia de límites con el Perú" con motivo del conflicto limítrofe entre ambos países.

Problemas con la Revolución Juliana

Tras la revolución militar del 9 de julio de 1925, las universidades son clausuradas y Peralta es removido de su rectorado, lo que condicionaría su relación con la revolución juliana en general y el gobierno de Isidro Ayora posteriormente. Escribe sobre el conflicto indígena-terrateniente. De corte arielista, se opone a la misión Kemmerer y al Banco Central del Ecuador por rechazo a la intervención estatal y al imperialismo estadounidense. En 1928, tras apoyar la conspiración frustrada de Pedro Concha, el presidente Isidro Ayora lo destierra a Panamá, donde escribe La esclavitud de la América Latina. Ese mismo año publicaría además "Por la verdad y la Patria: El Tratado Muñoz Vernaza," sobre dicho acuerdo diplomático celebrado en 1928.[3][2]Posteriormente Isidro Ayora lo confinaría a Guayaquil y en mayo de 1930 viaja a París donde publicaría publicaría "El Liberalismo Ecuatoriano, sus luchas, sus conquistas, sus mártires, lo excelso de su credo" en el año de 1930 y apenas un año después saldría uno de sus principales libros acerca de la relación entre la iglesia y la sociedad titulado "El Monaquismo, su origen, desarrollo y constante labor contra el progreso, la libertad y la ciencia". Regresaría a Quito donde escribiría El Proletariado en el Ecuador, para intentar incorporar las causas obreras dentro de su programa liberal y se opondría a fusionar el liberalismo con el naciente socialismo. Durante la Guerra de los Cuatro Días sufre una caída que le fractura la pierna.[8]

Últimos años

José Peralta en sus últimos años

Se casaría con Matilde Hidalgo Abad con quien tendrían ocho hijos. Falleció en Quito el 27 de diciembre de 1937 a la edad de 82 años.[3]Sus últimos años los pasaría en una profunda pobreza, llegando a vender sus bienes para sobrevivir y recibiría un golpe económico cuando la dictadura de Federico Páez le confiscara políticamente su único bien: el pequeño fundo agrícola "Cataviña". A consecuencia del impacto emocional por la pérdida de su propiedad, sufre un derrame cerebral y muere en Quito a los 82 años y 7 meses de edad. De acuerdo con analistas y su propio testamento de 1924, sus convicciones oscilaron entre el teísmo y el deísmo, inclinándose principalmente hacia este último. Como deísta, Peralta profesaba una religión natural sustentada en la razón, concibiendo a Dios como principio y fin del universo, fuera de la dinámica terrenal pero influenciando todo el curso de la historia explicado a través de su panenteísmo. De este modo, rechazaba las revelaciones divinas, los ritos y las instituciones religiosas positivas, consolidando una fe autónoma nacida de la meditación y la experiencia frente a la intolerancia clerical.[4]

Legado

Maqueta del busto de José Peralta

José Peralta al final de su vida dejaría una obra muy extensa todavía por editar y su legado continuaría a través de sus escritos, erigiéndose como el filósofo de la revolución liberal, quien construiría las bases ontológicas, según su filosofía idealista de las cuales se derivaría el derecho natural que sería a su vez la base de la ética. De esta manera quedarían fundamentados los ideales de la revolución que buscó la separación de la iglesia y el estado, así como el desarrollo económico de Ecuador. Su obra continuó editándose y se publicarían póstumamente sus libros "Teorías del Universo", y la "Moral Teológica" que forman el centro de su pensamiento.[9]

De igual manera el destacado escritor Manuel J. Calle, lo compararía con Juan Montalvo y afirmaría que después de él, Peralta es el mayor escritor liberal:[3]

Decir de Peralta que es un gran liberal de los antiguos, parecería una simpleza, ya que lo que sobra en el Ecuador son liberales; más, para quien recuerde los peligros personales que tal calificativo comportaba en los aciagos días de la dominación conservadora, esa sencilla ase-veración es un título de honor. Peralta ha prestado buenos servicios a la Nación (…) después de Montalvo, a lo menos en mi humilde concepto, es el mayor escritor liberal y propagandista a la antigua, si bien falto del arte supremo del maestro, indudablemente con mayor lectura y preparación que él.
Manuel J. Calle

Sobre su vida y obra se pronunciarían muchas personas que lo admiraban, entre ellos Agustín Cueva Tamaríz uno de los fundadores de la sociología en Ecuador y pionero del positivismo diría:[10]

Pocas figuras tan representativas de la historia y el pensamiento de la Patria como la de José Peralta. Héroe de la rebeldía, alma y cerebro de toda una época histórica, ejemplo y símbolo de la democracia, vivió como un perpetuo militante en las filas de la justicia y de la libertad. Pensador egregio y modelador vigoroso de la palabra; alta cifra de la intelectualidad de América, la figura de Peralta es hontanar de inapreciables enseñanzas para la juventud de hoy y de mañana. (…) gran expositor, severo e implacable pero fluido y elegante al mismo tiempo (…), es la voz de un patriota que nunca renunció a crear la patria de la justicia, como esos hombres apostólicos que fueron Bello, Martí, Hostos, Sarmiento, Montalvo, Alfaro, Rodó, almas y cerebros que se echaron sobre sus hombros la tarea de muchos y elevaron el ideal de justicia y de cultura a deber irrenunciable.
Agustín Cueva Tamariz

Obras

La obra de Peralta abarca muchas disciplinas y formatos, desde artículos periodísticos hasta tratados filosóficos. Sus trabajos académicos más representativos son "Teorías del universo" donde desarrolla su sistema filosófico idealista, "La Moral Teológica" en dos tomos donde critica el paganismo y el mosaísmo, así como su estudio sociológico titulado "El Monaquismo" donde analiza las órdenes religiosas.[2]

A esto se suma su obra literaria "Tipos de mi tierra" de corte costumbrista y realista, así como sus escritos políticos "Eloy Alfaro y sus victimarios" y "Raza de víboras" donde habla sobre la Revolución Liberal. Al final de su vida escribiría "El Liberalismo, partido político regenerador de la República", un trabajo doctrinario donde plasmaría además los estatutos del partido. Dentro de sus artículos, los más importantes son "La Esclavitud de la América Latina" ensayo de corte arielista donde defiende a América Latina frente a la intervención de EEUU en Panamá, y "El Problema Obrero" donde impulsa a los liberales a mejorar la situación de los obreros e integrar esta causa en su proyecto político para evitar futuras revoluciones.[8]

Idealismo

Retrato pintado de José Peralta

Peralta es el mayor representante del idealismo filosófico en Ecuador. Fue un escritor prolífico que destacó por sus publicaciones de filosofía, en especial su libro "Teorías del universo" donde desarrolla las ideas que había publicado en "La naturaleza ante la teología y la ciencia" como las teorías monistas y dualistas, el sistema solar, el evolucionismo y la immutabilidad de las especies.[11][12] Su obra muestra influencias del krausismo y el espiritualismo ecléctico francés que usaba la física clásica para criticar el materialismo.[12] Por su formación inicial religiosa sintió la necesidad de dedicar varios escritos filosóficos que desarrollen la ontología y ética con el fin de fundamentar lo que después sería su filosofía política.[7]En sus escritos Peralta defiende un dualismo panenteísta de Causa y Efecto como una manera de criticar los dos extremos que conforman el Monismo Materialista y el Panteísmo Absoluto. De esta manera articula una filosofía racional, basada en la Ciencia Experimental y que se organiza en un deísmo panenteísta.[12]

  • La naturaleza ante la teología y la ciencia, apuntes científicos, 1914, 206 pp
  • Cuestiones filosóficas: El hombre y sus destinos, 1915, 31 pp.
  • Teorías de ética o diversas opiniones sobre moral, 1915
  • Teorías del universo, 1924, publicado en 1967, 269 pp
  • Ensayos filosóficos, (Compilación)1961, 534 pp.

Liberalismo

Al salir del Banquete ofrecido por el "Círculo Liberal" del Azuay al Sr. Dr. D. José Peralta . Stbre. 29 de 1916

El primer escrito con el que se daría a conocer en el ámbito político sería "Raza de vívoras", que empezaría a circular en facsímiles en 1892, antes de la Revolución Liberal. Ahi retrataba la situación política de manera crítica mostrando ya su pensamiento que defendía el liberalismo con fuertes influencias krausistas.[13] Durante la revolución escribiría varios informes de los cargos que mantuvo y posteriormente publicaría "El régimen liberal y el régimen conservador, juzgados por sus obras", donde haría una evaluación en defensa del liberalismo sí como su crítica del siguiente gobierno en "El General Plaza ante la historia", a esto se sumaría su conocido libro "Eloy Alfaro y sus victirmarios" donde narraría la muerte y martirio de Eloy Alfaro.[8] Terminaría publicando dos libros a manera de tratado sobre liberalismo el primero llamado "El Liberalismo Ecuatoriano" donde hacía un recorrido histórico por los logros de esta filosofía política y terminaría con un libro enfocado en el partido político "El Liberalismo, partido político regenerador de la República". Los autores que le influenciaron más son Diderot, Rousseau, Montesquieu, Voltaire, Cousin, Tiberghien, Reinach, Janet y Krause.[14][15]

  • Raza de víboras, 1892, 162 pp.[16]
  • El régimen liberal y el régimen conservador, juzgados por sus obras, 1911, 170 pp.[17]
  • Explicaciones Obligadas, 1913, 28 pp.
  • El General Plaza ante la historia. Apuntes políticos contemporáneos, 1915[6]
  • Mis memorias políticas, 1916, Editado en 1995, 434 pp.
  • Eloy Alfaro y sus Victimarios, 1918, 346 pp.[18]
  • El Liberalismo Ecuatoriano: sus luchas, sus conquistas, sus mártires, lo excelso de su credo, 1930
  • El Liberalismo, partido político regenerador de la Republica, 1935, 16 pp.

Derecho

El Derecho en el pensamiento de Peralta se caracteriza por su defensa del derecho natural frente al derecho divino y el derecho positivo. Esta era la base jurídica de su defensa del laicismo, que se vería expresada especialmente en su última etapa en la Universidad de Cuenca donde impartiría sus Lecciones sobre Historia del Derecho, así como su obra sobre Derecho Penal. Por otro lado su visión del derecho internacional estaría marcado por el conflicto limítrofe entre Ecuador y Perú, así como por el surgimiento del arielismo, la corriente que reivindicaba la identidad espiritual y humanista de América Latina frente al utilitarismo materialista de los Estados Unidos, a manera de reacción por la intervención en Cuba, Puerto Rico y Panamá. Sobre el conflicto limítrofe se encuentran sus numerosos escritos como "Breve Exposición Histórico Jurídica de nuestra controversia de límites con Perú", su recopilación de "Documentos diplomáticos respecto al conflicto territorial" y su publicación sobre Protocolo Ponce Castro.[19] Por otra parte sobre la relación con Estados Unidos destaca su famoso escrito "La Esclavitud en América Latina" donde continúa la tendencia arielista de defensa de América Latina que se plasmarían en escritos como "Nuestra América" de José Martí, "El triunfo de Calibán" por Ruben Darío, "Ariel" por José Enrique Rodó o "Visión de Norteamérica" por Gonzalo Zaldumbide.[20] En su escrito sobre la Esclavitud en América Latina, Peralta narra los hechos recientes de la intervención de Estados Unidos sobre Panamá, expone los posibles riesgos a futuro, critica la Doctrina Monroe y apoya la unidad regional como respuesta. Esto sin embargo debe balancearse con su marcado krausismo que proponía la fraternidad de toda la humanidad y su defensa nacionalista de la integridad territorial frente a Perú, otro país de Latinoamérica.[21]

  • Documentos diplomáticos relativos al conflicto actual con el Perú, 1910, 46 pp.[15]
  • Compte rendu (Cuenta rendida), 1920, 78 pp.
  • Para la Historia, 1920, 104 pp.
  • ¿Por qué a fracasado el Canciller Ponce? 1924
  • Una plumada más sobre el Protocolo Ponce–Castro Oyanguren, 1924, 25 pp.[22]
  • Breve exposición histórico–jurídica de nuestra controversia de límites con el Perú, 1925, 112 pp.[23]
  • Por la verdad y la Patria: El Tratado Muñoz Vernaza, 1928
  • La Esclavitud de la América Latina, 1928, 65 pp.
  • Lecciones sobre Historia Universal del Derecho, 2003
  • Lecciones de Derecho Penal, 2003

Laicismo

Su obra sobre el laicismo debe tomar en cuenta su origen familiar como hijo de sacerdote, su rechazo posterior de la fe, su rol como Ministro de cultos y su abrazo del deísmo como y el librepensamiento. Si bien en su paso por el ministerio de cultos quitó eliminó los impuestos de estola o parroquiales, abolió las contribuciones eclesiásticas sobre la agricultura que gravaban el 10% de la producción bajo el nombre de diezmos; su obra escrita sobre el tema sirve como justificación de sus acciones. Más alla de sus artículos entre los que destacan sus escritos sobre "El Concordato", el famoso "Casus Belli del clero azuayo" donde critica el control conservador sobre esta región de Ecuador de donde el era oriundo, su escrito de defensa de sus acciones como parte de la Revolución Liberal titulado "La Cuestión religiosa y el poder público en el Ecuador". Además, en la dimensión ética a través de una ética laica y el derecho natural criticaría la "moral teológica" que identificaría inicialmente en el paganismo y después evolucionaría en el mosaísmo con sus implicaciones para el judaísmo y cristianismo que serían refutadas por Peralta en un capítulo dedicado a este tema de su libro "Teorías del universo" y en su tratado más extenso titulado "La moral teológica" escrito en 1931.[24]

  • Plumada, ensayo contra la iglesia católica
  • El Concordato
  • Carta al Pastor
  • El Liberalismo, Piedad y Fe, artículo
  • Casus Belli del clero azuayo, 1898, 42 pp.
  • La Cuestión religiosa y el poder público en el Ecuador, 1901, 70 pp.
  • La Moral de Jesús, 1914
  • Cartas a un Jesuita, 1927
  • La Moral Teológica, dos tomos, escrito en 1931 y publicado en 1974, 719 pp.
    • Su acción en el paganismo
    • Su acción en el judaísmo
    • Su acción en el cristianismo

Sociología

La historia tuvo un rol central en el pensamiento de Peralta que se veía marcado por un optimismo y confianza en el progreso que se sustentaba en la teleología de su sistema filosófico. Peralta si bien criticaba la concepción histórica tradicional del judaísmo y el cristianismo, también rechazaba el materialismo histórico buscando defender una filosofía idealista de la historia, basada en el progreso. Para Peralta la historia tenía un telos o un propósito hacia el cual todo se desarrollaba. Fue en este ámbito que la influencia del espiritualismo ecléctico francés desarrollado especialmente por Víctor Cousin se vería de manera más fuerte.[13] Además de esto ganaría reconocimiento internacional con su libro titulado "El Monaquismo" donde hace un estudio extenso y ambicioso sobre el monacato y lo critica por su oposición al progreso científico y la defensa de las supersticiones religiosas. El libro sería editado en 1931 y circularía principalmente en España, ganando popularidad en los círculos republicanos.[25]

  • El Monaquismo, su origen, desarrollo y constante labor contra el progreso, la libertad y la ciencia, 1931, 436 pp.

Economía

Peralta además de su participación política dejó varios escritos económicos. En cuanto a teoría monetaria su pensamiento se vio influenciado por el liberalismo clásico,[26] por lo que se opuso a la creación del Banco Central de Ecuador porque rechazaba la intervención directa del Estado en la economía. Además, su profundo "antiyanquismo" de raíz arielista lo llevaron a oponerse a la misión de asesores financieros estadounidenses liderada por Edwin Kemmerer. Por otra parte en el ámbito fiscal Peralta estuvo a favor de la renta de la tierra y la disminución de impuestos para impulsar su productividad. Citaba a Gladstone y Balfour como ejemplos de que se puede lograr aumentar la productividad de la tierra sin faltar a la justicia ni pasar sobre el derecho de propiedad. Esto estuvo direccionado específicamente contra la iglesia, sus bienes y sus rentas. Impulsó la "Ley de Patronato" que sometió a los bienes eclesiásticos al control por parte del Estado, lo que desembocaría posteriormente en la "Ley de Manos Muertas" que confiscaría las tierras de la iglesia y las pondría en renta para un uso más productivo. Asimismo, estuvo a favor de la eliminación de los impuestos conocidos como "diezmo", es decir una contribución del 10% sobre la producción agrícola y los derechos parroquiales mortuorios que se complementaría con la administración pública de los cementerios. Se opuso al capitalismo clientelista denunciando la corrupción y los abusos del Estado cuando se aliaban con empresarios, como expresó en su libro "Raza de Víboras". De igual manera expuso los robos en la compra de armamento militar en su publicación "Los Peculados". Si bien en lo político Peralta se destacó por la defensa de la soberanía e integridad territorial, en lo económico aceptaba el comercio y la inversión de capital extranjero, llegando a trabajar incluso como abogado para la "Compañía inglesa de Minas" en Zaruma.[27]

A pesar de los esfuerzos de Oswaldo Albornoz Peralta, (militante comunista y descendiente de José Peralta) de calificar a José Peralta de socialista por su antiimperialismo, defensa de los indígenas y preocupación por los obreros; otros autores, como Arturo Andrés Roig y Páez Cordero han notado que estas causas fueron abanderadas históricamente por los liberales y que Peralta en realidad buscaba neutralizar el surgimiento de la izquierda en lugar de abrazar el socialismo.[28][29] Sus visión económica estaba en línea con el liberalismo clásico y krausismo, corriente filosófica idealista que defendió a lo largo de su vida.[13]

Ante el surgimiento vertiginoso de la izquierda a partir de la década de los veinte intentaría incorporar las causas obreras dentro de su liberalismo político y propondría, entre otras cosas, la participación de los trabajadores en las utilidades de la empresa, siempre bajo el derecho y los mecanismos democráticos, rechazando la vía revolucionaria. Además fundaría la Sociedad Ilustración Obrera del Azuay en 1925 como una herramienta de emancipación económica a través de la educación de los trabajadores. En concreto diría en "El Problema Obrero". [13]

El problema obrero debe preocupar a los hombres de Estado, y especialmente a los liberales; porque es un torrente que crece, que brama, que mina los diques y amenaza desbordarse; torrente que es menester encauzar y dirigir sabiamente para evitar cataclismos. [...] El esfuerzo muscular, el sudor del obrero, la fatiga incesante del siervo de la gleba, forman un capital tan valioso y grande, como el que aporta el propietario de la fábrica, de la hacienda o de cualquiera otra fuente de producción; y nada más justo que el trabajador, indispensable elemento productivo, vaya a la parte en las utilidades mejorándose el salario.
José Peralta Serrano - El Problema Obrero

Es importante destacar que para Peralta, la economía era un todo interconectado que debía funcionar de manera integral como lo muestra más adelante en dicho ensayo. Ahi detalla cómo la libertad de comercio va de la mano con una moneda fuerte, con la confianza en el sistema financiero, con la reducción de los impuestos, con la mejora del crédito nacional (riesgo país), con un aumento en la competitividad, disminución de los monopolios y la disminución de la pobreza.[13]

El cacao, el café, la tagua, el azúcar, etc. productos que son nuestro oro colocado en el Exterior, que forman el contrapeso beneficioso en la balanza comercial, no sólo están gravados absurdamente, sino que se les dificulta la salida con múltiples pretextos, rompiendo así todo posible equilibrio entre lo que compramos y lo que vendemos en los mercados extranjeros. Y este inexplicable procedimiento deja siempre un saldo deudor, que aumenta y aumenta cada día, y nos arrastra fatalmente a la bancarrota. De aquí se originan naturalmente, la pérdida del crédito nacional, la desvalorización de la moneda, el ocultamiento del oro y la plata, la falta de elementos de producción, el pauperismo y la muerte económica que de tan cerca nos amenaza. Hacemos todo lo contrario a lo que la Ciencia nos aconseja y vamos por camino opuesto al que siguen las naciones sabias; y así, no es extraño que el pueblo se vea sumido en la miseria, la desesperación y la agonía. Exigid que se modifique el absurdo sistema tributario que nos rige; que se alivie la carga, derogando impuestos, redimiendo la agricultura de los impuestos antieconómicos; devolviendo su valor intrínseco a la moneda; aboliendo los monopolios y los estancos; removiendo, en fin, los obstáculos a la exportación para equilibrar debe y haber, como en las naciones sabias y felices.
José Peralta Serrano - El Problema Obrero

El pensamiento económico en Peralta está íntimamente ligado a su filosofía política por lo que en parte lo expresaría nuevamente en sus dos últimos libros publicados en la década del treinta: "El Liberalismo Ecuatoriano, sus luchas, sus conquistas, sus mártires, lo excelso de su credo" publicado en 1930, así como finalmente en su libro titulado "El Liberalismo, partido político regenerador de la República" en 1935. Si nos limitamos a sus escritos más exclusivamente económicos encontramos los siguientes ensayos:

  • El Pauperismo, 1895
  • Porrazos a porrillo, 1906, 78 pp.
  • El Problema Obrero, 1924, 15 pp.
  • La cuestión social, 1926
  • Lecciones al pueblo, 1926
  • El Proletariado en el Ecuador, 1931

Literatura

También publicó dramas y algunas novelas a las que se dedicaría durante los primeros años de su vida, cultivando especialmente el género de la novela histórica donde tendría más éxito. Durante el inicio de su vida colaboraría para las revistas literarias "La Luciérnaga" y "La Esperanza".[9]

Novela

  • Soledad, 1881
  • Chumbera, leyenda original, 1898.[30]
  • Yumbos o la Conspiración de los Caranquis, 1898
  • Tipos de mi tierra, cuadros al natural, 1910, 317 pp.

Dramas

  • Germánico, 1889
  • Juicio de Dios, 1889

Periodismo

Periódico La Razón

Es además un importante periodista que defendió la libertad de prensa y sufrió contínuas persecuciones por parte del partido conservador y la iglesia. Por esta razón fundaría una serie de periódicos que tendrían corta vida por la censura y que servirían de vehículo para publicar sus artículos y dar a conocer sus ideas.[31] En este sentido se debe destacar que fundó la “Sociedad Liberal Azuaya” con Emilio Arévalo, Luis Maldonado Andrade, entre otros. Además fundó “El Escalpelo” con Gabriel Arsenio Ullauri. Otro periódico importante sería “La Libertad” donde publicaría con el seudónimo “Ayax”.[9] La lista de periódicos que fundo o colaboró es la siguiente:

  • Redactor del periódico “El Deber” en 1877
  • Redactor del periódico “El Patriota” en 1877
  • Colaborador en "El Correo del Azuay" en 1881
  • Redactor del periódico "El Rebenque" en 1896
  • Redactor del “Boletín Oficial” en 1896
  • Fundó del periódico “El Escalpelo” 1887
  • Fundó del periódico “La Libertad” 1888
  • Fundó del periódico “La Verdad” , 1889
  • Redactor de “El Constitucional” en 1889
  • Fundó el periódico “La Época” , 1889
  • Fundó el quincenario “El Observador”, 1891
  • Fundó el periódico "La Regeneración", 1895
  • Fundó el periódico “La Atalaya”, 1895
  • Fundó el periódico “El Revenque”, 1895
  • Fundó el periódico “El Independiente”, 1902
  • Fundó el periódico “El Popular”, 1912
  • Colaboró en el recién establecido diario “El Tiempo”
  • Colaboró en “El Boletín Popular”, sf.
  • Fundó del periódico “La Razón”, sf.
  • Colaboró en “El Noticioso”, sf.
  • Colaboró en “La Nación”, sf.
  • Colaboró en “El Grito del Pueblo”, sf.
  • Colaboraciones para “El Album Ecuatoriano”, sf.
  • Colaboró en “El Censor”, sf.
  • Colaboró en “El Diario de Avisos”, sf.

Ediciones de su obra

Sus ensayos fueron reeditados en algunas ocasiones. Se debe destacar la antología "Años de lucha" que se publicaría en tres tomos con un total de 973 páginas, así como "El Pensamiento Político y filosófico de Peralta" como parte de la Colección Biblioteca Básica del pensamiento Ecuatoriano editado por la CEN.[21]Por último se editaron sus obras completas con el apoyo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana en 1974.

  • Años de Lucha (Tomo I), Fundación Peralta , 1974, 330 pp.
  • Años de Lucha (Tomo II), Fundación Peralta , 1974, 326 pp.
  • Años de Lucha (Tomo II), Fundación Peralta , 1974, 317 pp.
  • Escritos del destierro, Corporación Editora Nacional, 2008, 204 pp.
  • El Pensamiento Político y filosófico de Peralta, Banco Central del Ecuador
  • La controversia limítrofe: un enfoque histórico, Fundación Peralta 1995, 319 pp.
  • Obras Completas de José Peralta, Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1974, Cuenca.

Véase también

Referencias

Bilbiografía

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