Juan Corbarán de Lehet
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Alcaide del castillo de Toro (Sonsierra de Navarra) (1315-1320)
Reino de Navarra
| Juan Corbarán de Lehet | ||
|---|---|---|
| Alférez de Navarra | ||
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| Ejercicio | ||
| 1328-1347[1] | ||
| Predecesor | Martín de Aibar[1] | |
| Sucesor | Martín Enríquez de Lacarra[1] | |
| Información personal | ||
| Otros títulos |
Regente de Navarra (1328) Alcaide del castillo de Toro (Sonsierra de Navarra) (1315-1320) | |
| Nacimiento |
último tercio del siglo XIII Reino de Navarra | |
| Fallecimiento |
1355 | |
Juan Corbarán de Lehet, o Leet[a] (Reino de Navarra, último tercio del siglo XIII-1355) fue un ricohombre de Navarra nombrado alférez de Navarra y regente del reino durante la crisis sucesoria de 1328.

Los Lehet (Leet o Let), procedentes del solar de Lete (Cendea de Iza),[3] era un largo linaje de ricoshombres del reino de Navarra (uno de los doce con más antigüedad),[4] entre sus ascendientes figuran varios miembros homónimos como su abuelo[5] y su padre, hombre al servicio de los monarcas de la Casa de Champaña,[6] que estaba casado con Urraca Vélaz, hija de Vela Ladrón de Guevara.[b] Tuvo un hermano, Martín, que figura como mesnadero de Tierra Estella en 1318.
Juan Corbarán de Leet había casado con Sancha Vallés de Foces,[7] y de su matrimonio nacieron Urraca, Elvira García y Juan Corbarán de Lehet.[8]
Tenía posesiones y dominios en «Anizlarrea (Goizueta), Lesaca y Vera de Bidasoa» y tras su muerte, sus hijas disputaron a la madre «la herencia de las villas de Artazu, Orindoáin, Arzoz, Opacu, Arguiñano y Arizala».[9] La defensa de sus dominios colindantes con la llamada frontera de los malhechores[c] explica que en 1285 el merino de Montañas contara con su ayuda para reunir gente en el valle de Larraún para perseguir a los bandoleros guipuzcoanos que merodeaban por las sierras de Andía y «sacaban de Navarra trigo de contrabando.»[10]
Fue alcaide de la fortaleza de Toro (1315-1320), situada en la planicie situada en la falda meridional de la Sierra de Cantabria, frente a Laguardia, en la Sonsierra navarra, cobrando 13 libras y 65 cahíces.[11]
Tras la batalla de Beotíbar (1321), sucedió en el cargo de alférez del reino al fallecido Martín de Aibar (en 1322[12] o 1328)[13] y se tienen noticias de que mantuvo el cargo por lo menos hasta 1345-1346.[14]
Al conocerse en Navarra la muerte del rey Carlos I de Navarra, fue uno de los notables del reino, junto a otro ricohombre, Juan Martínez de Medrano, nombrados regentes del reino por la nobleza y las buenas villas reunidas el 13 de marzo de 1328 que habían rechazado al gobernador de Navarra Pedro Remón de Rabastens (1326-1328).[15] Los dos ya habían encabezado la embajada enviada a París para tomar juramento a Felipe II de Navarra como rey.
Los nuevos monarcas de la Casa de Evreux, Juana II de Navarra y Felipe III de Navarra, lo mantuvieron cerca de la corona como genuino representante de la nobleza navarra de mayor abolengo y los incluyeron en el Consejo de Regencia presidido por el gobernador Enrique de Sully.[16] Sobre él diría el «gobernador de Navarra que llevaba el fuego en una mano y el agua en la otra, al tiempo que le acusaba de ser el principal culpable del alboroto ocurrido en Navarra durante aquel decisivo año» de 1328.[17]
Exento de contribuciones fiscales al monedaje y otros gravámenes,[18] aún estaban al servicio de la corona en 1340 cuando fue enviado a Barcelona para hablar con el rey Pedro IV de Aragón.[19] Y en 1350 Carlos II, «reconociendo los servicios prestados, confirma su título de ricohombre, de la más alta nobleza.»[12]