Natural de Granada. Se puso a sí mismo el apodo del 'Peregrino' por su afán viajero.
Escribió en 1747 un libro de geometría para arquitectos titulado: Verdadera practica de las resoluciones de la geometria, sobre las tres dimensiones para un perfecto architecto. Se trata de un manual para arquitectos y agrimensores. Su experiencia en la inspección de obras hace que fuese elegido para arbitrar entre los dos proyectos de Larra Churriguera y de Andrés García de Quiñones, para el diseño del pabellón de la nueva casa consistorial en la Plaza Mayor de Salamanca, se inclinó finalmente en 1744 por la de este último.[1]
Era conocido como un gran examinador de proyectos arquitectónicos.