A fines de 2020, Mohr viajó al K2 junto con Sergi Mingote para ser pioneros en ascenderlo en pleno invierno. Mohr se encontraba con Mingote cuando este cayó y murió el 16 de enero de 2021. Tras la muerte de su compañero, Mohr decidió continuar su intento con la alpinista italiana Tamara Lunger, quien posteriormente tampoco pudo continuar. Mohr entonces siguió la ruta de ascenso junto a los pakistaníes Muhammad Alí y Sajid Sadpara y al islandés John Snorri Sigurjónsson. Sajid, hijo de Muhammad de 21 años, se vio obligado a regresar desde la zona denominada «cuello de botella» del K2 debido a un mal funcionamiento de su regulador de oxígeno.[8] El viernes 5 de febrero, cuando el trío se aprestaba a conquistar la cumbre, se perdió el contacto con sus dispositivos GPS, presumiblemente congelados por el frío extremo en la zona.[9] El sábado 6 se reportaron desaparecidos y se inició la búsqueda con ayuda de helicópteros del ejército pakistaní que alcanzaron a subir unos 7 mil metros, pero por las adversas condiciones climáticas debieron suspender el rescate sin avistar a Mohr y sus compañeros.[10] Finalmente, el 18 de febrero el gobierno de Pakistán declaró como fallecidos a Mohr y los otros dos montañistas desaparecidos en el K2. «Hemos llegado a la conclusión de que los escaladores ya no están en este mundo», sostuvo el ministro de Turismo, Raja Nasir Ali Khan quien explicó que la decisión de darlos como fallecidos fue tomada por las autoridades gubernamentales, el ejército y las familias de los montañistas, tras casi dos semanas de búsqueda en medio de malas condiciones climáticas.[11]
El 26 de julio de 2021, se confirmó el hallazgo del cuerpo de Mohr junto al de las otras dos personas que habían desaparecido con él.[12] Su familia, luego de viajar a Pakistán, decidió dejar su cuerpo en la montaña declarando que el lugar es "uno de los mejores para su descanso".[13]