Juana Manrique de Lara
From Wikipedia, the free encyclopedia
Guanajuato (México)
| Juana Manrrique de Lara | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
12 de marzo de 1899 Guanajuato (México) | |
| Fallecimiento | 8 de octubre de 1983 (84 años) | |
| Nacionalidad | Mexicana | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Bibliotecaria | |
Juana Manrique de Lara (El Cubo, Guanajuato, 12 de marzo de 1899 - Ciudad de México, 8 de octubre de 1983) considerada una de las primeras bibliotecarias con formación profesional en Biblioteconomía de México, promotora de las bibliotecas públicas, de la lectura y de la formación profesional de bibliotecarios en este país. Ayudó a establecer la bibliotecología en México y transmitió su entusiasmo por la profesión a toda una nueva generación de bibliotecarios.
Adquirió su educación durante la guerra de Revolución mexicana, forjó una carrera y realizó importantes contribuciones a la bibliotecología mexicana. Su formación profesional inició en 1916 en los cursos de Biblioteconomía que impartió la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archiveros, de la Biblioteca Nacional de México, de donde fue uno de los seis bibliotecarios graduados en la primera generación egresada de dicha escuela.[1] En 1920, con veintiún años de edad, fue la primera bibliotecaria que realizó estudios formales en Biblioteconomía en Estados Unidos, dentro de la Library School of the New York Public Library.[2] Lo anterior tuvo lugar durante la presidencia de Álvaro Obregón, quien de forma visionaria nombró a José Vasconcelos como encargado de la Universidad Nacional y de la naciente Secretaría de Educación Pública (SEP). La devoción de Vasconcelos por el libro, la lectura y las bibliotecas fue trascendental para el impulso que la cultura y la educación pública en todos sus niveles tuvo durante este periodo en México.[3]
La trayectoria de Juana Manrique de Lara resulta importante, porque hasta esa fecha en México, los estudios bibliográficos habían sido patrimonio de bibliófilos y eruditos, hasta la creación de la Escuela para Bibliotecarios y Archiveros, la cual estableció cursos especiales de bibliología, biblioteconomía, clasificación y catalogación bibliográficas, lengua latina, francesa e inglesa. Las diversas vicisitudes del momento histórico durante el cual se desarrolló y la incomprensión de su importancia motivaron la clausura de dicha escuela, pero en ese breve período produjo un pequeño número de bibliotecarios y dejó un precedente: “Sin que quepa duda, el actual movimiento bibliotecario, que día a día va tomando incremento en todo el país, se inició con la fundación de la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archiveros”.[4] La propia Juana Manrique de Lara habla de un marcado movimiento bibliotecario en el país durante la segunda década del siglo XX, iniciado con la fundación en 1916 de los cursos de biblioteconomía en la Biblioteca Nacional, y que se intensificó después con la creación del Departamento de Bibliotecas de la SEP, el cual además fungió como el centro de actividades bibliográficas y biblioteconómicas que se desarrollaron en el país.[5]
Para José Vasconcelos, el modelo bibliotecario estadounidense era el ejemplo perfecto para ser emulado, con esto en mente fue que otorgó las ayudas necesarias para enviar a dos bibliotecarias, María Luisa Maldonado y Juana Manrique de Lara, a cursar estudios de biblioteconomía en aquel país y a observar la organización de las bibliotecas públicas de Nueva York. "La primera fue comisionada para estudiar las principales bibliotecas públicas de Nueva York, con el fin de que a su regreso organizara la Biblioteca Modelo de la SEP. Si bien Maldonado cumplió con ese cometido, fue la Srita. Juana Manrique de Lara, después de cursar estudios en la escuela anexa a la Biblioteca Pública de Nueva York, además de biblioteconomía en México, quien realmente difundió entre los bibliotecarios mexicanos y en general entre los de habla castellana, el enfoque de la Biblioteconomía estadounidense. Ello lo hizo no únicamente por la vía de la capacitación y de la educación formal de bibliotecario sino también por la de la publicación. Desde su estancia en la Library School of the New York Public Library, la SEP publicaba ya los artículos e informes que regularmente enviaba a ese ministerio" .[6]