Inició su formación musical en la infancia con su familia y continuó sus estudios en la Escuela Juilliard, donde se formó en piano y teoría musical con profesoras como la pianista y pedagoga ucraniana Rosina Lhévinne. Posteriormente estudió en Queens College, donde se graduó con honores, y en la Universidad de Columbia, donde obtuvo una maestría en composición en 1967 bajo la tutela de Otto Luening. En 1971 recibió una beca de la Alianza Francesa, que le permitió estudiar orquestación en París con el compositor francés André Jolivet.[3]
Durante su juventud desarrolló una actividad como pianista, actuando en conciertos, radio y televisión, incluyendo el programa The Lawrence Welk Show. Junto a su hermana, la música Doris Lang Kosloff, formó un dúo de piano con el que realizó giras por Estados Unidos.[4]
Como compositora, su obra abarca diversos géneros y ha sido interpretada en instituciones como el Carnegie Hall y el Lincoln Center, así como por conjuntos como la Orquesta de Filadelfia y Camerata Bern. Sus composiciones han sido objeto de estudios académicos y programadas en congresos internacionales de música.[5]
Como docente, ha trabajado en instituciones como el Instituto Peabody de la Universidad Johns Hopkins, la Universidad de Adelphi y la Universidad de Minnesota. Además, ha publicado ensayos y libros sobre música, entre los que destaca Contemporary Concert Music by Women (1981), y fue editora de la serie The Musical Woman: An International Perspective. Su trabajo como investigadora fue reconocido, entre otros, con una beca del Fondo Nacional para las Humanidades.[6]
Su música combina elementos tonales con técnicas del siglo XX y se caracteriza por el uso de ritmos complejos, contrastes texturales y una amplia paleta tímbrica. Su lenguaje armónico se mantiene generalmente dentro de la tonalidad, aunque con frecuentes modulaciones. Diversos estudios han señalado el equilibrio entre control técnico y expresividad en su obra, así como su tendencia a desarrollar materiales a partir de recursos limitados.[1][7][8]
Tiene influencias de compositores como Hector Berlioz, Frédéric Chopin, Alexander Scriabin, Sergei Prokofiev, Claude Debussy, Maurice Ravel, Olivier Messiaen, Igor Stravinsky y Aaron Copland, destacando en particular por su textura, figuración y ritmos armónicos rápidos. En sus primeras obras, también incorporó elementos del jazz y de George Gershwin, así como una marcada afinidad por la música francesa. A pesar de estas influencias, Zaimont enfatiza la importancia de desarrollar una voz compositiva propia y única.