Juicio de los treinta
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El Juicio de los Treinta (en francés: Procès des Trente) fue un juicio-espectáculo que se celebró entre el 6 de agosto y el 31 de octubre de 1894 en París, Francia, con el objetivo de legitimar las lois scélérates (leyes villanas) aprobadas en 1893-1894 contra el movimiento anarquista y la restricción de la libertad de prensa al medio que se probara la existencia de una asociación efectiva entre anarquistas.
Durante los primeros meses de 1894, la policía organizó registros, allanamientos y detenciones contra el movimiento anarquista. El gobierno se propuso aniquilar el movimiento anarquista, y se utilizaron para esto las lois scélérates de diciembre de 1893 y julio de 1894, promulgadas después del atentado de Auguste Vaillant. El 21 de febrero de 1894, el semanario anarquista Le Père peinard, publicado por Émile Pouget, dejó de editarse, cese que fue seguido el 10 de marzo de 1894 por Le Révolté de Élisée Reclus y Jean Grave.[1]
Desde el 1 de enero de 1894 al 30 de junio de 1894, 426 personas (de las que 29 no pudieron ser detenidas) fueron juzgadas por la acusación de haber constituido una asociación ilícita. Según el historiador Jean Maitron, como la mayoría de los activistas habían sido detenidos o bien habían huido del país, la propaganda anarquista prácticamente dejó de existir.[2]
Los acusados
El grupo de los treinta inculpados estaba conformado por 19 teóricos anarquistas y 11 ladrones de derecho común, acusados de asociación ilícita.[3] Esta amalgama fue favorecida por el apoyo al ilegalismo de algunos anarquistas que reivindicaban el derecho a vivir al margen de la ley.[2]
Entre los acusados estuvieron Charles Chatel, Ivan Aguéli, Sébastien Faure, Félix Fénéon, Jean Grave, Louis Armand Matha, Maximilien Luce, Emile Pouget, Paul Reclus, Alexander Cohen, Constant Martin, Louis Duprat. También se encontraba Paul Bernard, que ya se había visto envuelto en otros procesos por sus actividades anarquistas —fue detenido con motivo del atentado de la Plaza Real de Barcelona del 9 de febrero de 1892 pero fue puesto en libertad, aunque en su casa se encontraron varios artefactos—.