Junta de Gobierno de la provincia de San Salvador
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| Junta de Gobierno de la provincia de San Salvador | ||
|---|---|---|
| Primera diputación provincial de San Salvador | ||
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Cuadro de Luis Vergara Ahumada donde aparecen algunos de los miembros de la junta (como José Matías Delgado, Manuel José Arce y Juan Manuel Rodríguez) | ||
| Localización | ||
| País | Provincia de San Salvador | |
| Información general | ||
| Tipo | Junta de gobierno | |
| Sede | San Salvador | |
| Organización | ||
| Jefe político superior | José Matías Delgado | |
| Historia | ||
| Fundación |
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| Disolución | 10 de noviembre de 1822 | |
La Junta de Gobierno de la Provincia de San Salvador fue el ente colegiado que asumió el gobierno interino de la provincia de San Salvador (del 11 de enero al 10 de noviembre de 1822) al separarse esta de la antigua capitanía general de Guatemala, luego que el jefe político superior y capitán general de Guatemala Gabino Gaínza con la Junta Provisional Consultiva declarase la anexión al primer Imperio Mexicano. Este organismo se originó como la primera diputación provincial de San Salvador, y más tarde al declararse independiente la provincia se erigió como junta gubernativa. Su único presidente fue el entonces jefe político de la provincia el presbítero José Matías Delgado.[1]
Antecedentes
Con la Constitución española de 1812 y los decretos de las Cortes Generales, la antigua capitanía general de Guatemala se dividió en dos provincias: la provincia de Guatemala (de la que hacía parte la entonces intendencia de San Salvador) y la provincia de Nicaragua-Costa Rica; cada provincia sería liderada por un jefe político superior asesorado y ayudado en asuntos económicos y consultivos por una diputación provincial. Pero en 1814, el rey Fernando VII derogó la Constitución y restableció el absolutismo.[2][1]
En 1820, debido a la revolución del Riego, volvió a entrar en vigencia la Constitución española de 1812, por lo que la entonces intendencia de San Salvador volvió a formar parte de la provincia de Guatemala y a elegir vocales para la diputación provincial de esa provincia. Siendo electos dos vocales, que eran: el presbítero José Matías Delgado por el partido electoral de San Salvador, y el presbítero Manuel Antonio de Molina por el partido electoral de San Miguel.[3]
Creación de la provincia de San Salvador e independencia de España
Con el restablecimiento del sistema constitucional, surgieron peticiones para establecer una diputación provincial en las intendencias. Un ejemplo de ello, el 2 de diciembre de 1820, el periódico El Amigo de la Patria (editado por José Cecilio del Valle), en su número 7, público un reclamo del ayuntamiento de Quetzaltenango (Guatemala) al jefe político superior Carlos de Urrutia y Montoya sobre porque no había diputaciones en Comayagua, Chiapas y San Salvador a las que consideraba como provincias distintas de Guatemala.[3]
El 8 de mayo de 1821, debido a la petición de los diputados americanos, las Cortes Generales españolas decretaron que las intendencias se elevarían a provincia y contarían con su propia diputación provincial; por lo que a partir de ese momento, la intendencia de San Salvador, se convirtió en la provincia de San Salvador y por ende le correspondería tener su propia diputación.[3]
En Guatemala se habían formado dos bandos, por un lado los cacos que estaban a favor del sistema constitucional y que eran partidarios de la independencia, y por el otro los bacos o realistas que estaban en contra de la independencia. Entre los cacos, se formarían paulatinamente dos facciones, por un lado la facción republicana, con Pedro Molina, José Francisco Barrundia, el presbítero José Matías Delgado, etc, que buscaban que la capitanía general se convirtiese en república independiente; y por el otro la facción imperial, con aristócratas guatemaltecos como Mariano de Aycinena, que propusieron un plan pacífico de independencia, sin cambios de autoridades, con la intención de mantener el sistema político para después anexar la antigua capitanía general a México, que con la proclamación del plan de Iguala del general Agustín de Iturbide estaba muy cerca de independizarse.[3]
El 15 de septiembre, en una junta de notables en Guatemala, se declaró la independencia de España y se invitó a las demás provincias a hacer lo mismo; a la vez que la diputación provincial guatemalteca se convirtió en la Junta Provisional Consultiva, que asumió el gobierno de la antigua capitanía general de Guatemala y que era presidida por el jefe político superior y capitán general Gabino Gaínza.[3]
El 21 de septiembre, las autoridades de la provincia, lideradas por el entonces intendente jefe político Pedro Barriere, reconocieron la independencia, acordaron observar el gobierno que se establezca en Guatemala y mostraron su adhesión a la monarquía americana (el imperio mexicano), debido a que Barriere y la mayoría de las autoridades eran partidarias del plan de Iguala (cuyo contenido incluso había sido analizado en cabildo abierto el 14 de septiembre).[3]
Primera diputación provincial de San Salvador
Elección de la diputación
Desde días antes de la independencia se había estado buscando, principalmente por los miembros de la facción republicana, la conformación de la diputación provincial de San Salvador; como lo muestra una carta escrita por Manuel José de Arce a su amigo Pedro Molina el 13 de septiembre de 1821, en la que le comunicaba que se había enviado una representación al intendente jefe político de la provincia Pedro Barriere para que la firme y con la cual se le solicitaría al gobierno de Guatemala que se lleve a cabo la instalación de una diputación.[3]
El 27 de septiembre se celebró un cabildo abierto extraordinario, en donde se presentaron Manuel José de Arce y Juan Manuel Rodríguez como representantes del pueblo, y quienes eran parte de la facción republicana; ellos propusieron que cuando sea electa la diputación provincial está se constituya como una junta gubernativa; lo que recibió el apoyo de unos pocos miembros del ayuntamiento como el alcalde segundo Juan Delgado (hermano del presbítero Delgado) y el síndico Francisco Ignacio Urrutia, ambos también miembros de la facción republicana. Según Arce la razón de querer conformar una junta era para que el pueblo puede hacer y deshacer lo que le convengan, y que el pueblo de la provincia era libre y con iguales derechos que los de Guatemala para formar su propia junta; en cambio Rodríguez manifestó que con ello se buscaba evitar que la provincia y sus vecinas caigan en la anarquía y que San Salvador estaba unido a Guatemala pero no era subordinada ni dependiente de ella; con lo que se buscaba apartar del mando militar a los que estaban en contra de la independencia. Al final se acordó elegir una junta gubernativa subalterna (dependiente de Guatemala pero autónoma), mantener a las autoridades establecidas y bajo el mando de Barriere, y que la elección fuese el 2 de octubre. Según escribió más adelante Manuel Delgado (otro hermano del presbítero), Barriere estaba en contra de la elección de la junta en los términos establecidos por que pensaba que con ello se le quitarían sus facultades, y que esta medida lo que más buscaba la facción republicana era separar del mando militar a los que estaban en contra de la independencia.[3]
Debido a que el 29 de septiembre, cuando se realiza la proclamación solemne de la independencia, el alcalde primero Casimiro García Valdevallano hizo desfilar un pendón con el lema "religión, independencia y unión" (del plan de Iguala), y al temor que Barriere se retractase de la elección de la junta, Arce, Rodríguez y Otros presentaron al ayuntamiento el 1 de octubre un escrito con firmas en el que solicitaban que la elección de la junta fuese ese día. Sin embargo, Barriere público un bando convocando a la población a votaciones el día 7.[3]
Cuando la población se presentó para intentar elegir a los vocales de la diputación provincial, las milicias de la ciudad, dirigidas por el coronel José Rosi y por orden del jefe Barriere, se movilizaron, detuvieron las elecciones, dispersaron a la multitud y arrestaron a varios de la facción republicana, entre lo cuales estaban Manuel José de Arce, Juan Manuel Rodríguez y Mariano Fagoaga.[3]
Ante esos hechos, el 9 de octubre, la Junta Provisional Consultiva, cuyos miembros vocales por la provincia de San Salvador tendrían que ir a formar de la diputación de la provincia, decidió deponer a Barriere y nombrar al presbítero Delgado como nuevo intendente jefe político de la provincia. Delgado se movilizó rápidamente hacia la provincia y en Santa Ana liberó a los que había capturado Barriega y que estaban en camino a Guatemala.[1][2][3]
El 27 de octubre de 1821, el presbítero José Matías Delgado llega a San Salvador y el 28 asumió el liderazgo de la provincia; y en los siguientes días después de asumir el cargo comenzaría a deponer y sustituir a las autoridades que estaban a favor de la anexión.[1][2]
El 10 de noviembre, llegaron a San Salvador los electores de los 15 partidos o distritos: José Mariano Goitia (por Gotera), Domingo Cañas (Zacatecoluca), José León Taboada (Quezaltepeque), José Francisco Peralta (Olocuilta), José Buenaventura Guerrero (Sensuntepeque), Atanasio Gutiérrez (Usulután), Antonio Morales y Felipe Arana (ambos por San Salvador), Ramón Villafañe (Cojutepeque), Agustín Cisneros (Chalatenango), y José Antonio Jiménez (San Vicente); el de Tejutla (Domingo Rodríguez) llegó pero fue excluido por ser deudor de la hacienda pública, mientras que los de San Miguel y San Alejo se excusaron por enfermedad, y los de Santa Ana y Metapán no asistieron. Ese mismo día, se escogió al secretario y a los escrutadores, y al día siguiente, se realizó una misa del Espíritu Santo, luego de lo cual los electores procedieron a elegir a los miembros vocales de la diputación.[3]
Instalación y algunos acuerdos
El 27 de noviembre, se instaló la diputación provincial, estando constituida por el presbítero José Matías Delgado como jefes políticos, y por vocales a: Manuel José Arce, Antonio José Cañas, Juan Manuel Rodríguez, Sixto Pineda, Juan Fornos, y Basilio Zeceña, mientras que Manuel Antonio de Molina decidió permanecer en Guatemala como miembro de la junta provisional.[3][4]
Los primeros acuerdos de la diputación estuvieron destinados a arreglar las milicias de la provincia, cuidar el aumento del erario público, y establecer algunas escuelas en las principales poblaciones. Asimismo, se reconocieron como ingresos fiscales o de hacienda a los productos del tabaco, del montepío de cosecheros de añil, del aguardiente y de las alcabalas terrestres; mientras que las ingresos fiscales marítimos eran de poca significación, por ello se emitieron algunas providencias para aumentarlas.[4]
El 24 de diciembre, como medida para el bienestar de la población, la diputación provincial acordó encargarle al ayuntamiento de Chalchuapa (que solicitaba los medios para que dicha población disfrutase de sus cultivos), que a través de sus alcaldes estimulasen a los labradores en el cultivo y el fomento de los frutos propios de la zona.[3]
La diputación ante la decisión de los ayuntamientos se decidir sobre la anexión al imperio mexicano
El 27 de noviembre, llegó a Guatemala un oficio, enviado por el presidente de la Regencia del imperio mexicano y general Agustín de Iturbide el 19 de octubre, donde presionaba sutilmente a las provincias del antiguo reino de Guatemala a unirse al primer Imperio Mexicano; y donde además mencionaba el envío de un contingente de 600 soldados (comandados en un principio por el coronel Antonio Flon, y luego por el general Vicente Filísola) a la Frontera entre ambas jurisdicciones; por ello, el día 30, Gaínza, de acuerdo a lo decidido en la junta, envío un comunicado a los ayuntamientos de toda la capitanía para que en cabildo abierto decidiesen si quierían que se diese la anexión.[2]
El 12 de diciembre, se recibió en San Salvador el oficio de Iturbide y el comunicado de Gaínza, ante lo cual diputación acordó escribirle a la junta provisional que dicho oficio estaba en contra de lo estipulado en el acta de independencia y que se nombrase una comisión para que fuese a imponer las necesidades de la provincia y publicar lo resuelto por ella en esa misma fecha. Al siguiente día, la diputación envío una queja, en donde informaba que algunas poblaciones, incluso algunas cercanas a la capital de la provincia, no habían recibido el oficio y el comunicado; finalmente, el 18, el ayuntamiento de San Salvador celebró su respectivo cabildo abierto, en el que se pronunció en contra de la decisión de la junta.[2][5][6]
El 19 de diciembre la diputación recibió, del ayuntamiento de la capital, una comunicación proveniente del ayuntamiento de Cartago (en la provincia de Costa Rica) donde le hacía saber que había recibido una carta del general José de San Martín (que en ese momento se desempeñaba como comandante en jefe del Ejército Libertador del Perú) en la que invitaba a Costa Rica y a Panamá a erigirse como repúblicas; por la que la diputación dictaminó enviar una comisión de dos miembros del ayuntamiento para felicitar por sus triunfos a San Martín y a Simón Bolívar (que en ese entonces se desempeñaba como presidente de la Gran Colombia), pero debido a la carencia de fondos y a los acontecimientos posteriores no se pudo llevar a cabo.[6][4]
El 25 de diciembre, la diputación le enviaría a las diputaciones de las provincias de Comayagua y León la idea de conformar una unión separada de Guatemala para resistir al imperio mexicano; pero dicha idea no prosperaría, ya que ambas provincias se habían separado de Guatemala y se habían unido a México.[7]
Separación de la provincia de la capitanía general de Guatemala y conversión la diputación en junta gubernativa
El 5 de enero de 1822, luego de contabilizar los votos de los ayuntamientos que habían llegado hasta ese día, el jefe político superior de Guatemala Gabino Gaínza declaró la anexión al Imperio Mexicano. Pero la diputación provincial de San Salvador decidió no aceptar la anexión; y el 11 de enero de ese año, declaró la independencia de la provincia del territorio, y se erigió en junta gubernativa; declarándose de esa forma en rebeldía y preparándose para hacerle frente a las invasiones de ejércitos guatemaltecos y mexicanos al territorio.[6]
La independencia de la provincia provocó una coyuntura separatista en los ayuntamientos constitucionales de la provincia (ya que la junta provisional consultiva había declarado la anexión a México a través de la votación en los diversos ayuntamientos). Ante esto, la junta gubernativa utilizó varios medios, como el envío de emisarios para persuadir a las poblaciones, la presión militar, la fiscalización de los fondos municipales o la destitución de autoridades; así como la supresión del tributo a los indígenas.[5][6]
Los ayuntamientos de Santa Ana y San Miguel no reconocieron la autoridad de la junta; por lo que el gobierno guatemalteco dispuso separar el partido o distrito de Santa Ana y unirlo al partido y alcaldía mayor de Sonsonate, y envió al sargento mayor Nicolás Abos Padilla para defender esa población. La junta de gobierno entonces le escribió a Padilla, para que no interviniese en las decisiones de Santa Ana; así como protestó ante el gobierno guatemalteco por esa decisión; y más tarde, el 5 de febrero, le escribió al jefe político y alcalde mayor de Sonsonate José Fermín Aycinena para explicarles la razones que habían motivado las decisiones de la junta.[6][8]
El 13 de enero la junta nombró a uno de sus miembros, el teniente coronel Manuel José Arce, como comandante de las milicias de la provincia; quien se encargaría de expulsar a Padilla de Santa Ana, y de hacerle frente a los ataques provenientes de Guatemala dirigidos por el coronel Manuel Arzú, y luego por el jefe político superior y capitán general de Guatemala Vicente Filísola.[6]
El 30 de marzo la junta decide crear una nueva diócesis y designar a su presidente, el presbítero Delgado, como el primer obispo de ella. Debido, a que como dirigente del gobierno de la provincia, se consideraba heredera del patronato regio que anteriormente tenía el monarca español.[9]
En julio, deseando la junta entablar negociaciones con el nuevo capitán general Vicente Filísola, envió sus felicitaciones a Agustín de Iturbide (por su ascenso al trono imperial) y nombró como comisionados ante Filísola a Antonio José Cañas y Juan Francisco de Sosa; dichas negociaciones lograrían que el 10 de septiembre se celebrase un armisticio, que permitió a Juan de Dios Mayorga pasar como diputado de la provincia a México para negociar directamente con el emperador Iturbide.[6][8]
Debido a que la provincia de San Salvador defendía la idea de una federación (lo que iba en contra al de imperio absoluto que quería establecer Agustín de Iturbide),[6][8] y que el armisticio contemplaba que la junta debía reconocer la autoridad directa de Guatemala sobre el occidente y Oriente del territorio; se reiniciaron las hostilidades el 26 de octubre de 1822.[6][8]
El 2 de octubre la junta convocó a elecciones de diputados para el congreso de la provincia; que se instalaría el 10 de noviembre, cuando a su vez la junta se disolvería.[10]
Miembros
Los miembros de la diputación provincial y luego de la junta eran:
| Miembro | Posición | Nota |
|---|---|---|
| José Matías Delgado[1][2] | Presidente de la Junta de Gobierno | Jefe político, intendente y gobernador la provincia; originalmente miembro de la junta provisional consultiva de Guatemala, luego miembro y presidente de la anterior diputación provincial, y presidente de la junta de gobierno |
| Manuel José Arce y Fagoaga[2] | Vocal propietario | A quien los demás miembros de la junta nombraron comandante de las armas y quién organizó la legión de la libertad, antecesora de la fuerza armada, para defender a la provincia |
| Manuel Antonio de Molina y Cañas[1][11] | Vocal propietario | Antes había sido miembro, al igual que Delgado, de la junta provisional consultiva de Guatemala; y como tal le tocaría asumir como miembro de la diputación provincial de San Salvador, pero se quedaría en Guatemala |
| Juan Manuel Rodríguez[1][12] | Vocal propietario | Vocal propietario de la diputación provincial y luego de la junta |
| Antonio José Cañas[1][13] | Vocal propietario | Vocal propietario de la diputación provincial y luego de la junta |
| Sixto Pineda[1][14] | Vocal propietario | Vocal propietario de la diputación provincial y luego de la junta |
| Basilio Zeceña[1] | Vocal propietario | Vocal propietario de la diputación provincial y luego de la junta |
| Juan Fornos[2][15] | Vocal propietario | Vocal propietario de la diputación provincial y luego de la junta |
| Leandro Fagoaga[1] | Vocal suplente | Vocal suplente de la diputación y luego de la junta |
| Miguel José de Castro y Lara[1] | Vocal suplente | Vocal suplente de la diputación y luego de la junta |
| José Antonio Escolán[1] | Vocal suplente | Vocal suplente de la diputación y luego de la junta |
| Domingo Antonio de Lara[16][17] | Vocal suplente | Sustituyó a Pineda; también era alcalde segundo de San Salvador |
| Pedro José Cuéllar[10] | Vocal suplente | Sustituyó a Forno |
| Mariano Fagoaga[6][16][18] | Secretario | Secretario de la diputación provincial y luego secretario de la junta de gobierno; sustituyó a Zeceña |
| Ramón Meléndez[19] | Secretario |