Nació en Rabenau cerca de Meißen y Dresde, su familia pertenecía a la nobleza sajona. Curso sus estudios en las universidades de Maguncia, Tréveris, Colonia (1508–1510) y Bolonia (1510–¿?), Pero su bajo dominio del idioma latín reveló que no era especialmente culto. Se dirigió a la curia romana el año de 1513 o 1514. En su carrera dentro de la corte papal llegó al cargo de secretario del Papa.
Sin embargo, su herencia sajona lo convirtió en un enlace natural entre la corte papal y el elector Federico. El 3 de septiembre de 1518, el papa León X decidió otorgar al elector Federico la distinción de la Rosa de Oro de la Virtud papal, un premio con los correspondientes privilegios religiosos a los príncipes que lo merecen, con el objetivo de asegurar el apoyo de Federico el Sabio para reprimir los ataques de Martín Lutero a las Indulgencias en la Iglesia.[1]
El 15 de octubre de 1518, Miltitz fue nombrado nuncio apostólico para entregar la rosa al elector. Se reunió con Lutero en Altemburgo del 5 al 6 de enero de 1519 y negoció un arreglo tentativo a la controversia: Lutero permanecería en silencio sobre el tema de la indulgencia, escribiría una carta conciliadora al Papa y escribiría y publicaría un tratado apoyando la autoridad papal. El silencio de Lutero dependía del silencio de sus oponentes; Johann Tetzel y Alberto de Brandeburgo serían disciplinados, y Miltitz permitió que Lutero dejara en claro que no se retractaría de su posición.[2]
Título de un memorando de Martín Lutero, llamado La libertad cristiana.
Miltitz investigó la conducta de Tetzel y lo acusó de perpetrar numerosos fraudes y desfalcos. Más tarde, Miltitz fue desacreditado hasta el punto en que sus afirmaciones no tienen peso histórico.
Desde 1523 hasta su muerte en 1529, Miltitz vivió en Maguncia y Meißen como canónigo de la Catedral de Maguncia. Accidentalmente se ahogó en el río Meno cerca de Groß-Steinheim el 20 de noviembre de 1529 y fue enterrado en la catedral de Maguncia.