Katharine Dexter McCormick
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Dexter (Estados Unidos)
Boston (Estados Unidos)
| Katharine Dexter McCormick | ||
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| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Katharine Moore Dexter | |
| Nacimiento |
27 de agosto de 1875 Dexter (Estados Unidos) | |
| Fallecimiento |
28 de diciembre de 1967 (92 años) Boston (Estados Unidos) | |
| Sepultura | Cementerio Graceland | |
| Nacionalidad | Estadounidense | |
| Familia | ||
| Padre | Wirt Dexter | |
| Cónyuge | Stanley Robert McCormick | |
| Educación | ||
| Educada en | Instituto Tecnológico de Massachusetts (Biología) | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Bióloga y sufragista | |
| Distinciones | ||
Katharine Dexter McCormick (Dexter, Washington, 27 de agosto de 1875 - Boston, 28 de diciembre de 1967) fue una sufragista y filántropa estadounidense. Financió la mayor parte de la investigación necesaria para desarrollar la primera píldora anticonceptiva.
Katharine Dexter nació en la mansión de sus abuelos, Gordon Hall. Su abuelo, el juez Samuel W. Dexter, hijo del político Samuel Dexter, se había establecido y fundado la ciudad Dexter en 1824. Creció en Chicago, donde su padre, Wirt Dexter, era un destacado abogado y líder filantrópico. Tras la temprana muerte de su padre por un infarto a los 57 años, cuando ella tenía 14 años, ella y su madre, Josephine, se mudaron a Boston en 1890. Cuatro años después, su hermano Samuel falleció de meningitis a los 25.[1]
Dexter aprobó los exámenes de ingreso al Instituto Tecnológico de Massachusetts en 1896, pero tuvo que cursar tres años de clases previas para inscribirse. Katharine se matriculó en 1899 y se graduó en 1904, obteniendo una licenciatura en biología.
Pensaba estudiar medicina, pero cambió de opinión al casarse con Stanley Robert McCormick, el hijo menor de Cyrus McCormick y heredero de la fortuna de International Harvester, el 15 de septiembre de 1904.[2] En septiembre de 1905, se mudaron a una casa en Brookline, Massachusetts. La pareja no tuvo hijos.
Stanley se graduó cum laude de la Universidad de Princeton en 1895, donde también había sido un atleta talentoso en el equipo universitario de tenis. Había estado mostrando síntomas de un deterioro progresivo de su enfermedad mental. En septiembre de 1906, estuvo hospitalizado durante más de un año en el Hospital McLean y se le diagnosticó inicialmente demencia precoz,[3] una de las primeras formas de lo que hoy se conoce como esquizofrenia.[4] Deter vivía entonces con su madre en Boston, donde ambas se convirtieron en sufragistas. Su madre, Josephine había apoyado a Katharine en sus estudios superiores y participó en el primer desfile sufragista de Boston.[5]
En junio de 1908, Stanley fue trasladado a la finca Riven Rock de los McCormick en Montecito, California, Durante su estancia, Stanley fue examinado por el destacado psiquiatra alemán Emil Kraepelin, quien le diagnosticó demencia precoz catatónica. En 1909, Stanley fue declarado legalmente incompetente y su tutela se dividió entre Dexter y la familia McCormick.[4]

La advocacía de Dexter por la igualdad ya se veía desde su juventud. Al ser estudiante de grado en el MIT, se enfrentó a funcionarios de la administración. El MIT exigía que las mujeres usaran sombreros en todo momento, incluso en el trabajo. Dexter inicialmente accedió, pero luego se negó. Argumentó que el uso de sombreros con plumas en los laboratorios representaba un peligro de incendio.[6] Como resultado, la administración del MIT cambió sus políticas.
Dexter argumentó que el sufragio era necesario para garantizar la libertad política de las mujeres y que estas merecían igualdad política porque sus capacidades eran iguales a las de los hombres. Consideraba que el propio movimiento sufragista brindaba una valiosa oportunidad para que las mujeres fuesen de utilidad a la sociedad.[5]
En 1909, McCormick habló en público en la primera manifestación al aire libre por el sufragio femenino en Massachusetts. Se convirtió en la vicepresidenta y la tesorera de la National American Woman Suffrage Association (NAWSA) y financió la publicación de la asociación, Woman's Journal.[3] Debido a que sus donaciones surgieron del patrimonio de Stanley, necesitaba permiso judicial para hacer donaciones mientras él estuviera vivo.[5] McCormick pagó $6,000 para cancelar las deudas de Woman's Journal y diseñó su controvertida separación de la NAWSA. Proporcionó a la NAWSA donaciones anuales de uno o dos mil dólares en los años siguientes, con Dexter igualándolas. McCormick comenzó a sustituir a Alva Belmont como una de los benefactores más importantes de la NAWSA, disminuyendo así la influencia de Belmont en la organización.[7] En 1913, McCormick y Dexter ayudaron a organizar el Bay State Suffrage Festival. [5] McCormick ayudó a expulsar a la Unión del Congreso de Alice Paul de la NAWSA tras acusarla de recaudar fondos sin la debida supervisión de McCormick. McCormick y la líder de la NAWSA, Carrie Chapman Catt, discrepaban del activismo político militante de Paul, inspirado en las sufragistas inglesas, y a McCormick también le preocupaba la creciente participación de la CU en lo que ella consideraba los fondos limitados de donantes.[8]
Dexter organizó gran parte de los esfuerzos de Catt para lograr la ratificación de la Decimonovena Enmienda.[3] Apoyó el plan de Catt para que las sufragistas mostraran lealtad durante la Primera Guerra Mundial en un esfuerzo por ganarse el apoyo de Woodrow Wilson para su causa.[9] Mientras trabajaba con Catt, conoció a otras activistas sociales, incluidas Mary Dennett y Margaret Sanger. Katharine conoció a Sanger en 1917 y, más tarde ese año, se unió al Comité de los 100, un grupo de mujeres que promovían la legalización del control de la natalidad. Durante la Primera Guerra Mundial, Katharine también fue presidenta del Departamento de Servicio de Guerra de la asociación. Además, fue miembro del Comité de Mujeres del Consejo de Defensa Nacional.[3] En 1920, después de que se ratificara la Decimonovena Enmienda, McCormick se convirtió en vicepresidenta de la Liga de Mujeres Votantes.
A lo largo de la década de los años 20, McCormick trabajó con Sanger en temas de control de la natalidad. McCormick contrabandeó más de 1.000 diafragmas de Europa a la Ciudad de Nueva York a la Oficina de Investigación Clínica de Sanger.[10] Ella programó reuniones con importantes fabricantes europeos de diafragmas en ciudades como Roma y París, y utilizó sus habilidades lingüísticas y su formación en biología para hacerse pasar por una científica francesa o alemana y realizar grandes pedidos de los dispositivos. Etos fueron enviados al castillo perteneciente a su familia, el Castillo Prangins, en las afueras de Ginebra, Suiza, donde fueron cosidos en los forros de los abrigos de moda y en los de otras prendas. Así evadió a los agentes de aduanas estadounidenses en Nueva York, habiéndo disfrazado los dispositivos con éxito como un extravagante botín de compras europeas de moda de alta gama. Hizo estos viajes todos los veranos desde 1922 hasta 1925. El terremoto de Santa Bárbara de 1925 le hizo reconstruir el patrimonio de su esposo y estar pendiente de lsus cuidados.[11]
En 1927, McCormick ofreció una recepción a los delegados que asistían a la Conferencia Mundial de Población de 1927 en su casa de Ginebra, Suiza. Ese mismo año, McCormick también recurrió a la endocrinología para ayudar a su esposo, creyendo que una glándula suprarrenal defectuosa era la causa de su esquizofrenia.
Inspirada por el diagnóstico de su esposo, Katharine estaba decidida a encontrar una cura. Creyendo que la enfermedad de Stanley era una glándula suprarrenal defectuosa y que podía tratarse con terapia hormonal, estableció la Fundación de Investigación Neuroendocrina de 1927 a 1947 en la Facultad de Medicina de Harvard y subvencionó la publicación de la revista Endocrinology. Originalmente llamada "Stanley R. McCormick Memorial Foundation for Neuro- Endocrine Research Corporation", fue el primer instituto estadounidense en iniciar investigaciones sobre la relación entre la endocrinología y las enfermedades mentales.[12] También creó un centro de investigación para el cuidado de enfermos mentales en el Hospital Estatal de Worcester. Su madre, Josephine, murió el 16 de noviembre de 1937, a los 91 años, dejándole un patrimonio de más de 10 millones de dólares. Stanley murió el 19 de enero de 1947, a los 72 años, dejándole a Katharine un patrimonio de más de 35 millones de dólares. Pasó cinco años liquidando su patrimonio, el 85% del cual se destinó a pagar impuestos de sucesiones.
En 1953, McCormick conoció a Gregory Goodwin Pincus a través de Margaret Sanger. Pincus llevaba desde 1951 trabajando en el desarrollo de un método anticonceptivo hormonal en su propio laboratorio de investigación, la Fundación Worcester para la Biología Experimental.[13] La compañía farmacéutica que apoyaba a Pincus dejó de financiar su investigación pionera porque aún no obtenía beneficios. Como resultado, McCormick empezó a financiar la fundación de investigación de Pincus. Las donaciones comenzaron con 100.000 dólares anuales, y posteriormente fueron de entre 150.000 y 180.000 dólares hasta su fallecimiento en 1967.[13] En resumen, McCormick había aportado 2 millones de dólares (unos 20 millones de dólares actuales) de su propio bolsillo para el desarrollo de la píldora anticonceptiva oral.[11] La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó la venta de la píldora en 1957 para los trastornos menstruales y agregó la anticoncepción a sus indicaciones en 1960. Incluso después de que se aprobara la píldora, ella continuó financiando el laboratorio de Pincus y la investigación sobre formas de mejorar la investigación sobre control de la natalidad durante la década de 1960.[14]
Tras el éxito que tuvo el desarrollo y aprobación de la píldora anticonceptiva, Katharine centró su atención en la falta de alojamiento para mujeres en el MIT.[15] El MIT siempre fue mixto, pero como solo podía proporcionar alojamiento a unas cincuenta estudiantes, muchas de las que asistían al MIT debían ser residentes locales.
Para proporcionar una plaza permanente a las estudiantes en el MIT, McCormick donó el dinero para fundar la Residencia Stanley McCormick, una residencia exclusivamente femenina que permitiría al MIT albergar a 200 estudiantes mujeres. La financiación de Katharine tuvo un impacto enorme en el número de mujeres en el MIT, incrementándolo del 3% al 40%.[16] Las implicaciones de la residencia las explicó William Hecht (promoción de 1961), vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Antiguos Alumnos y Exalumnas del MIT, cuando afirmó: «La presencia visible de mujeres en el MIT ayudó a abrir las profesiones de ciencia e ingeniería a una gran parte de la población que antes había estado excluida. Demostró sin lugar a dudas que en el MIT hombres y mujeres son iguales».
McCormick también fue una ávida defensora de las artes, particularmente del Museo de Arte de Santa Bárbara, donde fue uno de los miembros fundadores del museo, vicepresidenta y donante de la Galería Stanley McCormick en 1942. Compartiendo las funciones de vicepresidenta con su colega filántropo y coleccionista de arte Wright S. Ludington, McCormick participó en el Comité de Edificios del Museo y fue responsable de la contratación del renombrado arquitecto de Chicago, David Adler, para convertir la antigua oficina de correos en el museo de arte.