Kathy Acker
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Nueva York (Estados Unidos)
| Kathy Acker | ||
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Kathy Acker en 1996 | ||
| Información personal | ||
| Nacimiento |
18 de abril de 1947 Nueva York (Estados Unidos) | |
| Fallecimiento |
30 de noviembre de 1997 Tijuana (México) | |
| Causa de muerte | Cáncer y cáncer de mama | |
| Nacionalidad | Estadounidense | |
| Educación | ||
| Educada en | ||
| Información profesional | ||
| Ocupación | Poetisa, novelista, escritora, profesora de universidad, ensayista, guionista de historieta, artista de performance, prosista y dramaturga | |
| Área | Poesía, ensayo y bellas letras | |
Kathy Acker (18 de abril de 1944-30 de noviembre de 1997), registrada al nacer como Karen Lehman, fue una novelista estadounidense experimental, poeta punk,[1] dramaturga, ensayista y escritora feminista prosexo. Su escritura fue influida por los poetas de Black Mountain School, el escritor William S. Burroughs, el artista y teórico David Antin, la teoría crítica francesa, la filosofía, el misticismo y la pornografía.
Kathy Acker nació en la ciudad de Nueva York y fue registrada con el nombre de Karen Lehman. Sus padres fueron Donald y Claire Lehman. Existen algunas dudas sobre el año de su nacimiento, 1947; la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos registra su nacimiento en el año 1948, mientras que la mayoría de los obituarios señalan que nació en 1944. El embarazo de Claire Lehman no estaba planeado, y Donald la abandonó antes de que Kathy naciera. Claire volvió a casarse inmediatamente y formó una relación que, años después, Kathy describiría como un matrimonio sin pasión con un hombre inútil; fue su padrastro Albert Alexander quien la registró con su apellido. Kathy Acker fue criada en la casa de su padrastro, en el entonces próspero Upper East Side de la ciudad de Nueva York. La relación que Kathy mantuvo con su dominante madre estuvo plagada de hostilidad y ansiedad hasta su adultez, ya que Acker se sentía no deseada y no querida. Aunque su nombre de nacimiento era Karen, sus familiares y amigos la llamaban Kathy.
En 1966 se casó con Robert Acker y cambió su apellido de Lehman a Acker. Su primera publicación fue a mediados de los 70 como parte de la floreciente escena literaria underground de Nueva York. Como muchas otras jóvenes artistas y escritoras de la época que luchaban por mantener su carrera, Kathy trabajó como bailarina de estriptis. Durante este empleo conoció y escuchó las historias de otras mujeres, mujeres muy distintas a las que hasta entonces había conocido en su vida. Estas historias influyeron notablemente su obra literaria. En la década de los 70 se mudó varias veces entre San Francisco, San Diego y Nueva York. Se divorció de Robert Acker y, tras siete años de relación, se casó con el compositor y músico experimental Peter Gordon. Luego mantuvo relaciones con el teórico, editor y crítico Sylvère Lotringer y después con el cineasta y teórico Peter Wollen. En 1996, Kathy dejó San Francisco para mudarse a Londres con el escritor y crítico de música Charles Shaar Murray. Se casó dos veces y, aunque la mayoría de sus relaciones fueron con hombres, era abiertamente bisexual. En 1979 ganó el premio Pushcart Prize con su relato “New York City in 1979”. A principios de la década de los 80 vivió en Londres, en donde escribió gran parte de su más reconocida obra literaria. A finales de esa década regresó a los Estados Unidos y trabajó alrededor de seis años en el San Francisco Art Institute como profesora adjunta, y luego como profesora visitante en distintas universidades, entre las que destacan la Universidad de Idaho, la Universidad de California en San Diego, la Universidad de California en Santa Bárbara, el Instituto de las Artes de California y Roanoke College. En 1996 le diagnosticaron cáncer de mama y decidió someterse a una doble mastectomía. En enero de 1997 escribió sobre su descreímiento en la medicina tradicional en el artículo titulado El don de la enfermedad, publicado originalmente en el periódico The Guardian; en su texto, Acker explica cómo fue desencantándose de la pasividad del ser paciente dentro de la medicina occidental, luego de someterse a una infructuosa cirugía que la dejó sintiéndose físicamente mutilada y emocionalmente debilitada y por qué, como paciente, comenzó a buscar ayuda y consejo de nutriólogos, acupunturistas, curanderos y hierberos chinos, sintiendo más interés por la ideología y afirmaciones brindados por la medicina alternativa. La atrajo la idea de ser más que sólo un objeto de conocimiento para la medicina occidental; en la medicina alternativa, el paciente podía convertirse en vidente, en un investigador de sabiduría y, en este sentido, la enfermedad se volvía una maestra y el enfermo en un alumno de ésta. Tras un año y medio de someterse a distintas prácticas de medicina alternativa en Inglaterra y Estados Unidos, Kathy Acker falleció en una clínica alternativa para el cáncer en Tijuana, México. Murió en la habitación 101, detalle que no pasó desapercibido por su amigo Alan Moore, quien dijo: “No hay nada que esta mujer no convirtiera en una referencia literaria”.[cita requerida]