Kepler-423b
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Kepler-423b es un exoplaneta descubierto por el telescopio espacial Kepler, que orbita alrededor de la estrella Kepler-423 en la constelación de Lyra. Es un gigante gaseoso clasificado como un Júpiter caliente debido a la proximidad de su estrella y a las altas temperaturas de su atmósfera.[1]
| Kepler-423b | ||
|---|---|---|
| Descubrimiento | ||
| Descubridor | Telescopio espacial Kepler | |
| Fecha | 2014 | |
| Método de detección | transit method | |
| Categoría | planeta extrasolar no confirmado | |
| Estrella madre | ||
| Orbita a | KOI-183 | |
| Constelación | Lyra | |
| Ascensión recta (α) | 292,85573147061 grados sexagesimales | |
| Declinación (δ) | 46,391172124208 grados sexagesimales | |
| Inclinación | 87,83 grados sexagesimales | |
| Argumento del periastro | 120,26 grados sexagesimales | |
| Excentricidad | 0.019 | |
| Características físicas | ||
| Masa | 0,595 MJ | |
| Radio | 1,192 RJ | |
Fue descubierto en el año 2014 mediante el método de tránsito. Este método se basa en detectar la leve disminución en el brillo de una estrella cuando un planeta pasar por delante de ella desde la perspectiva de la Tierra. Los datos de tránsito recolectados permitieron a los astrónomos descubrir propiedades básicas del planeta, como su tamaño, órbita y masa.[2]
Kepler-423b es un gigante gaseoso similar a Júpiter, con un radio aproximado 1,192 veces el de Júpiter y una masa estimada de 0,595 masas jovianas. Completa una órbita alrededor de su estrella en solo 2,7 días terrestres. Debido a su órbita tan corta, está expuesto a inmensas cantidades de radiación estelar y a fuertes fuerzas de marea, lo que tiene efectos estructurales en su evolución a largo plazo.[3]
Kepler-423 es una estrella de tipo espectral G5. Es muy parecida a nuestro Sol, aunque es menos brillante y ligeramente más fría. Posee una masa equivalente a 0,8500 masas solares. Debido a su gran distancia del sistema solar, es muy difícil observarla a simple vista desde la Tierra.[4][5]
Los Júpiter calientes como Kepler-423b ayudan a los astrónomos a estudiar planetas gaseosos gigantes sometidos a temperaturas extremas, en un entorno muy diferente al que vemos en nuestro sistema solar. Su órbita corta permite observaciones más claras, facilitando la recolección de datos sobre su atmósfera.