Su legitimidad quedó aclarada en 1984 a través de investigaciones realizadas. El Dr. R. Dechamps del Belgian Tervuren Museum, Raquel Carreras del Instituto de Investigación Forestal, y Thomas Abella del Nuclear Physics Laboratory de la Universidad de Louvain-la-Neuve; con la colaboración de Alejandro Hartmann, historiador de Baracoa y del padre Valentín Sanz, entonces párroco de la iglesia llevaron a cabo un estudio de la Cruz de la Parra.
Las pruebas de carbono 14 ayudaron a verificar la edad de la reliquia. La madera es de entre los años 860 y 1530, con un 95 % de precisión. La estructura celular con que fue elaborada la Cruz de Parra, se corresponde a la Coccoloba diversifolia conocida vulgarmente como Uvilla, especie que aún puede ser contemplada en la región oriental de Cuba, lo cual demostró que Colón no trajo la insignia sino que fue hecha con material baracoense.[2]