La Tregua (El Salvador)
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Tregua entre pandillas salvadoreñas (2012-2014) | ||
|---|---|---|
| Parte de Crisis centroamericana y trasfondo hacia la Guerra contra las pandillas | ||
|
Un miembro de la Mara Salvatrucha con un tatuaje que muestra el nombre de la pandilla y el escudo de armas del país. | ||
| Localización | ||
| País | El Salvador | |
| Lugar |
| |
| Datos generales | ||
| Estado | Finalizado | |
| Tipo | tregua | |
| Suceso | Altos índices de criminalidad[cita requerida] | |
| Organizador |
| |
| Delegados | ||
| Participantes |
| |
| Histórico | ||
| Fecha |
9 de marzo de 2012 - 26 de mayo de 2014 | |
| Fecha de fin | 26 de mayo de 2014 | |
La Tregua fue un pacto que estuvo vigente en El Salvador entre marzo de 2012 hasta mayo de 2014, realizado entre el gobierno de Mauricio Funes y las pandillas Mara Salvatrucha y la Mara Barrio 18 con el objetivo de reducir el número de asesinatos y extorsiones a cambio de mejores condiciones carcelarias y ciertos privilegios de visita. Los principales negociadores de la tregua fueron el ministro de Seguridad Pública, David Munguía Payés, el exdiputado Raúl Mijango y el obispo Fabio Colindres, y las negociaciones fueron supervisadas por el presidente Mauricio Funes.
En noviembre de 2011, el presidente Funes destituyó a Manuel Melgar de la cartera de Seguridad Pública reemplazándolo por el general David Munguía Payés, un hombre de confianza de Funes.[1] Una vez en el cargo, el general Munguía prometió que los homicidios se reducirían en un 30%.[2] Desde un primer momento se planteó un plan de diálogo con las pandillas, con conocimiento de Funes[1] y del por entonces fiscal general Luis Martínez.[3] Como producto de la operación, tanto el general Munguía como Raúl Mijango buscaron una persona influyente que integrara el equipo de diálogo. En un primer momento invitaron a José Luis Escobar Alas, arzobispo de San Salvador, pero este declinó. Luego invitaron al monseñor Gregorio Rosa Chávez y al monseñor Rafael Urrutia, pero estos declinaron. Después de estos rechazos buscaron al monseñor Fabio Colindres, quien aceptó.[1] Con Colindres en el equipo, Munguía lo envió junto a Mijango a sondear las pandillas,[2] obteniendo información de la ubicación de los líderes de las bandas criminales (localizados principalmente en la cárcel de Zacatecoluca). Debido a fricciones con el director de Centros Penales, Douglas Moreno, este fue nombrado viceministro de Seguridad Pública quedando a cargo de su función Nelson Rauda.[1]
Reunidos los líderes de Mara Salvatrucha (MS-13) y Mara Barrio 18 (MS-18),[3] se elaboró un documento llamado "Documento marco para la búsqueda de paz"[1] con el compromiso de reducir los homicidios,[2] a cambio de beneficios para los líderes de las pandillas.[4] Producto de esto, los líderes fueron trasladados de la cárcel de máxima seguridad a cárceles de mediana seguridad, en las cuales pudieron fortalecer sus estructuras criminales,[3] a la par que la cantidad de asesinatos se desplomaron.[2] Además, se retiró a los militares de las labores de registro en las cárceles y se permitió la entrada de electrodomésticos en las cárceles.[5] Sin embargo, a pesar de la Tregua, las estructuras criminales siguieron extorsionando.[2]
El 14 de marzo del 2012, el diario El Faro hizo público la negociación entre el gobierno y los líderes de las pandillas.[6] Esta revelación tuvo un profundo impacto. En un principio, el gobierno negó la existencia de una "tregua". El general Munguía declaró: "Quiero ser claro y contundente: el gobierno de la República en ningún momento está negociando con ninguna pandilla" atribuyendo la reducción de los crímenes a la policía.[5] El presidente Funes, por su lado, negó que impulsara el acuerdo aunque reconoció que tomó medidas para facilitar la Tregua.[7] Con el paso del tiempo, otros líderes de pandillas como la Mao Mao se unieron a la Tregua.[8]
Debido a la campaña presidencial por las elecciones del 2014, la Tregua fue un punto de fricción usado por la oposición, motivando que el gobierno de Funes se distanciara.[8] Debido a la cercanía de las elecciones, se dispuso la muestra de firmeza ante las maras para ganar la simpatía de los electores para el FMLN.[5] Las pandillas pidieron que se reanudara el diálogo y para lograr tal fin incrementaron de manera violenta los asesinatos.[2] En diciembre de 2013, Funes declaró que la "Tregua de las maras entró en crisis, pero no se ha roto".[9] En mayo de 2014, Funes reconoció que la Tregua había fracasado. Con anterioridad, declaró que el M-18 decidió romper la Tregua.[10]
