La imagen muestra a un estudiante, reconocible por su gorra, el cerevis, bajando una carta de amor sellada, sujeta con un hilo, hacia la ventana abierta del apartamento situado debajo de su habitación. En la ventana inferior, una joven está tan absorta en su labor de costura que ni siquiera ve la carta. Sin embargo, otra mujer que la acompaña, presumiblemente su tía o institutriz, sí ve la carta asomar y se queda boquiabierta, asombrada. La escena está llena del sentido del humor e ironía típicos de Spitzweg.
La fachada color arena está ricamente articulada, y las sombras oblicuas indican que la escena se desarrolla en una ciudad de calles estrechas. Además, Spitzweg ha incorporado pequeños detalles, que aluden metafóricamente a la situación de los dos jóvenes:[1][2]
- Una jaula de pájaros en primer término, frente a la ventana de la muchacha.
- Una placa de Phoenix Insurance, una conocida aseguradora contra incendios, entre ambos pisos, cerca de la carta.
- Un par de palomas acicalándose una a la otra, en un alero.