La visión de Ezequiel
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| La visión de Ezequiel (Visione di Ezechiele) | ||
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| Año | c. 1516-1518 | |
| Autor | Rafael Sanzio | |
| Técnica | Óleo sobre tabla | |
| Estilo | Renacimiento | |
| Tamaño | 40 cm × 30 cm | |
| Localización |
Palacio Pitti, Florencia, | |
La visión de Ezequiel es una pintura religiosa de pequeñas dimensiones (40 x 30 centímetros) del pintor y arquitecto italiano Rafael Sanzio, que representa una visión del profeta homónimo del Antiguo Testamento. Atribuida por un tiempo a Giulio Romano, ayudante de Rafael, actualmente se considera obra enteramente del maestro, tanto en su diseño como en su ejecución pictórica, y se fecha hacia 1516-1518.
En 1589, formaba parte de la colección de la Galería de los Uffizi, pero entre 1799 y 1816 se expuso en París, expoliada por el régimen napoleónico. Tras su regreso a las colecciones de pintura florentina, fue asignada a la Galería Palatina del Palacio Pitti.

El cuadro representa a Dios rodeado por dos ángeles y por los cuatro animales simbólicos de los Evangelistas o tetramorfos.[1] Rafael representa a las cuatro formas o criaturas de las que habla el libro bíblico de Ezequiel[2] y el de Revelación.[3]
El tema es desarrollado desde el arte paleocristiano, especialmente en el románico y en la iluminación de manuscritos.
Descripción de la obra
Dios es llevado sobre dos angelitos y a su alrededor, una criatura con cara de hombre (generalmente identificado con el evangelista Mateo), un león alado (Marcos), un buey alado (Lucas) y un águila (Juan) sirven de trono al Creador. Todo el cuadro descansa sobre un mar de nubes y al fondo, el resplandor divino.
Ezequiel coloca las criaturas en una ordenación espacial concreta, el hombre y el águila en la parte superior y el león y el buey en la inferior.[4]
El pintor Francisco Collantes tiene una obra homónima pero de temática diferente, pues se representa una visión de Ezequiel distinta, la de la resurrección de los huesos.[5]
Tapiz

Hacia 1520, poco después de pintarse la obra, su diseño fue reproducido en un tapiz, que originariamente se destinó a cubrir el baldaquino o dosel de una cama ceremonial del Vaticano. Fue tejido en el taller bruselense de Pieter van Aelst el Viejo, según cartón de Tommaso Vincidor basado en la pintura ahora en el Palacio Pitti. Conservado el tapiz en España desde el siglo XVIII, en 2004 intentó comprarlo el Metropolitan de Nueva York,[6] pero el gobierno español lo declaró bien inexportable (BIC) y finalmente lo adquirió en diciembre de ese año por un millón doscientos mil euros y lo adscribió al Museo Nacional de Artes Decorativas. En 2012 - 2013 fue incluido en la exposición El último Rafael, primero en el Museo del Prado y luego en el Louvre.