Las Cervantas
mujeres de la familia de Cervantes
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Las Cervantas es el nombre despectivo que una vecina dio a las mujeres que acompañaron a Miguel de Cervantes en sus últimos años. Ellas eran la esposa del escritor, Catalina de Salazar; sus hermanas Magdalena y Andrea; su hija Isabel, nacida de una relación con Ana de Villafranca, una tabernera madrileña; y su sobrina Constanza, nacida de la relación de Andrea con Nicolás de Ovando.[1]

Proceso Ezpeleta
Cervantes, con 50 años, y su mujer decidieron marcharse a Valladolid, a pasar un tiempo con su familia.[2] En la noche del 27 de junio de 1605, un caballero herido de muerte pidió auxilio junto a la casa donde vivía Cervantes con las cinco mujeres. El herido murió dos días más tarde sin aclarar los hechos.[3] La investigación llevó a la cárcel a Cervantes junto a otros vecinos y su familia; regresaron a casa al día siguiente, bajo un arresto domiciliario que duró seis días.[4]
Durante los dos días que el herido, Gaspar de Ezpeleta, caballero de Santiago, tardó en agonizar, fue atendido por Magdalena de Cervantes, quien le ayudó a "bien morir" y recibió de este, como agradecimiento, un vestido de seda. En el inmueble, situado en las afueras de la ciudad, próxima al Rastro nuevo, convivían más de veinte personas. Cervantes, Catalina e Isabel, Magdalena, Andrea y Constanza, así como su criada, María de Ceballos, vivían en el piso primero, a mano izquierda. [5]
El juez del caso, Cristobal de Villarroel,[6] inició una investigación que derivó en cinco series de interrogatorios. En ellos, una vecina llamada Isabel de Ayala utilizó despectivamente el término "Cervantas" para insinuar comportamientos libertinos de las mujeres de la familia, sugiriendo que Isabel de Saavedra mantenía relaciones ilícitas con un hombre de negocios llamado Simón Méndez, que había visitado a Cervantes en varias ocasiones. Magdalena, por su parte, declaró su condición de beata.[5]
El proceso culminó el 29 de junio con el arresto de once personas, entre ellas el propio Cervantes y su familia, excepto Magdalena, que fueron trasladados a la cárcel de corte. Finalmente, tras aclarar las declaraciones y no hallar pruebas concluyentes de su implicación en el crimen, todos los encausados fueron puestos en libertad bajo fianza.[5]
Representaciones culturales
Las Cervantas fue un encargo de la Biblioteca Nacional de España a Inma Chacón y José Ramón Fernández con motivo de la conmemoración del IV Centenario de la Muerte de Miguel de Cervantes. Esta pieza dramática, publicada por Ediciones Antígona, se representó durante 2016 en los festivales de teatro de Alcalá de Henares, Cáceres y Almagro y en las Naves del Español, en Madrid.[4]
Esta obra surgió a partir de una idea original de Gracia Olayo. El asesinato es el punto de partida de la obra que sirve para presentar la situación de la mujer en la época, reflejada en la respuesta que da cada una de las protagonistas al trágico suceso. También se puede intuir cómo fueron estas mujeres y de qué forma influyeron en la vida y la obra de Cervantes.[7]