Las hijas del Anáhuac (periódico)
Las hijas del Anáhuac fue una de las primeras publicaciones periódicas escritas por y para mujeres en México. El semanario fue escrito, editado y publicado por las estudiantes y profesoras del taller de imprenta de la Escuela de Artes y Oficios para Mujeres de la Ciudad de México. El periódico tuvo 14 números; el primero fue publicado el 19 de octubre de 1873 y el último se imprimió el 18 de enero de 1874.
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Las hijas del Anáhuac fue una de las primeras publicaciones periódicas escritas por y para mujeres en México. El semanario fue escrito, editado y publicado por las estudiantes y profesoras del taller de imprenta de la Escuela de Artes y Oficios para Mujeres de la Ciudad de México.[1] El periódico tuvo 14 números; el primero fue publicado el 19 de octubre de 1873 y el último se imprimió el 18 de enero de 1874.[2][3]
El semanario vio la luz a finales del siglo XIX, cuando el proyecto nacionalista mexicano tuvo como eje articulador las palabras orden y progreso. En este ideario, planteado en términos económicos, políticos y culturales:
la organización social basada en el género se constituyó como un pilar fundamental para sostener el mandato, tal como sucede en cualquier orden político masculino. De esta manera, el concepto mujer fue revalorado para favorecer los propósitos gubernamentales y, más concretamente, la ideología del Estado nacionalista.[2]
Durante el sigo XIX, en México, se abrieron escuelas para niñas y se registró un incremento en la participación de las mujeres en la educación superior, especialmente en las áreas de música, medicina y derecho.[4] En ese contexto:
se insistía en una instrucción moral que reforzara su compromiso con la nación a través del ejercicio perentorio de la maternidad, considerándola como destino irrefutable, mientras que, al mismo tiempo, se impulsaba una educación amplia y laica. Es así para la Escuela Nacional Secundaria y para la Escuela Nacional de Profesoras, ambas creadas en el siglo XIX, en las cuales la formación femenina contemplaba tanto clases de economía doméstica y deberes de la mujer como escritura, música, matemáticas, historia de México e idiomas.[5]
La Escuela de Artes y Oficios para Mujeres se inauguró en noviembre de 1871, durante la presidencia de Benito Juárez. El proyecto fue financiado por la Lotería Nacional Mexicana y surgió como una obra de beneficencia. El propósito era que las alumnas inscritas fueran mujeres jóvenes en situación de pobreza económica, pero en la práctica se inscribieron estudiantes de distintos orígenes sociales. La escuela estaba ubicada en el ex-convento de Jesús María en la calle de Chiquis. Se impartían diversos talleres y clases, tales como Gramática, Geografía, Geometría, Dibujo, Matemáticas, Filigrana, Fotografía entre otros. En 1873, el taller de imprenta estaba a cargo de José M. Sandoval y había siete alumnas inscritas.[1] El semanario surgió como una iniciativa de algunas alumnas del taller:
Algunas jóvenes que se dedican a la tipografía, con el objeto de formalizar sus ejercicios, ocurrieron a nosotras para la publicación de un periódico íntimo, y este es el origen de la presente publicación.[2]
