El momento de entrada en la diapausa o latencia en insectos puede ser funcionalmente obligado o estar determinado por señales ambientales.
Durante el desarrollo de la diapausa, se producen cambios fisiológicos marcados como cambios en los títulos hormonales, abundancia de receptores y otros cambios en todo el transcriptoma.[2] En este periodo, el desarrollo morfogénico de los insectos se detiene en gran medida, pero existen estudios que evidencian ciertos cambios en la morfología durante la diapausa. La duración de la diapausa establece el momento de salida de este periodo y supone la reanudación del crecimiento, actividades y reproducción.[3]