Como el resto de las especies de su género las principales características de Leclercqia uncinata es la morfología de sus micrófilos y la presencia de esporangios. Este vegetal tenía porte herbáceo con tallos estrechos de un grosor variable entre los 1,6 y los 2,6 mm y al menos 70 mm de longitud que es el tamaño de los mayores restos observados. Estos tallos se encuentran divididos isodicótomamente o anisodicótomamente con ángulos variables de entre 15° y 45° y se desconoce cómo era su sistema radicular o su unión al sustrato. Alrededor del tallo se insertaban los micrófilos helicoidalmente en un número de entre 8 y 10 por vuelta.
Los micrófilos de L. uncinata compartían las características del resto de especies de Leclercqia. Tenían aproximadamente 2,1 mm de longitud y hasta 0,4 de anchura. Morfológicamente los micrófilos estaban formados por una sección basal de entre 1.6 y 3.3 mm de longitud que se divide en su punto medio en tres secciones, un segmento central acuminado de 2.4 a 3.4 mm de longitud que se curvaba abaxialmente y dos segmentos laterales, uno a cada lado de la lámina, que a su vez se dividen en dos o tres láminas de entre 1.2 y 1.7 mm. Aunque no se han observado en esta especie la epidermis de los micrófilos de otros Leclercqia presentan estomas muy dispersos y hundidos.[1][2][3]
Asociados a la cara adaxial de los micrófilos se encuentran los esporangios asociados en zonas discretas del tallo alternadas por secciones de micrófilos estériles. Los esporangios son característicamente ovados a fusiformes con longitudes de entre 1,3 y 1,5 mm de longitud y anchuras de entre 0,6 a 0,9 mm. Se unían al microfilo mediante un segmento de tejido corto próximo a la unión del microfilo al tallo. La dehiscencia se producía por el borde paralelo al eje del microfilo de forma que se abrirían en dos valvas.
No se ha observado la presencia de megasporangios en esta especie ni en ninguna de sus afines por lo que se considera que era homospórea. Sus esporas han sido identificadas como pertenecientes a la palinoestecie Acinosporitis lindlarensis, muy usual en el registro del Devónico. Estas esporas eran triletas subtriangulares y ornamentadas con entre 40 y 50 μm de diámetro. La principal característica de las esporas es la presencia en su zona ecuatorial de estructuras espinosas de 3 a 4 μm.[1][4]
Los restos fósiles disponibles no permiten la observación de la estructura interna de los tallos por lo que sólo puede deducirse en relación con la de Leclercqia complexa. De este modo sus micrófilos debían poseer un cilindro vascular del tipo actinostela exarca que no irrigaba a los segmentos terminales y similar al que poseía Protolepidodendron. El xilema de micrófilos y tallo estaba formado por un entre 14 y 18 haces de protoxilema con traqueidas anulares y helicoidales y un metaxilema con traqueidas escaleriformes con punteaduras uni a multiseriadas de morfología elongada.[2][3]