Con la Ley Veil la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) se despenalizó o legalizó y el aborto inducido pudo practicarse bajo ciertas condiciones:
La interrupción voluntaria del embarazo (IVE), en Francia, puede practicarse a petición de la mujer hasta 14 semanas desde el primer día de última regla (o hasta 12 semanas de embarazo), mientras que la interrupción médica del embarazo (IME) no tiene límite en el tiempo y puede ser practicado en todo momento del embarazo en el caso de malformaciones graves del feto o incluso en caso de peligro mortal para la mujer embarazada.
- Hasta las 10 semanas de embarazo (desde 2001 hasta la 12.ª semana)[1][2]
- A petición de la mujer embarazada
- Después del período legal establecido y con autorización de expertos:
- Existe riesgo para la vida o la salud de la mujer embarazada
- Existe enfermedad grave e incurable para el feto