Columbia empuñando una espada en una caricatura de Thomas Nast de 1874, protegiendo a un hombre negro herido de ser golpeado por una turba de miembros de la Liga Blanca.Julie Hayden, una maestra de escuela de Tennessee de 17 años que fue asesinada por la Liga Blanca en 1874. [3]
Aunque a veces se los vinculaba con los grupos de vigilantes secretos Ku Klux Klan y los Caballeros de la Camelia Blanca, la Liga Blanca y otros grupos paramilitares de finales de la década de 1870 funcionaban de manera muy diferente.[4] Operaban de forma abierta, solicitaban cobertura de los periódicos y las identidades de los hombres eran generalmente públicas. Algunos grupos paramilitares similares fueron derivadas de las Camisas Rojas, que nacieron en Misisipi en 1875 y estaban activos también en Carolina del Norte y Carolina del Sur. Su objetivo político explícito era derrocar al gobierno de Reconstrucción, y para lograrlo se dedicaron a intimidar y destituír a candidatos y funcionarios republicanosnorteños afroamericanos. Compuestos por veteranos confederados bien armados, trabajaron para derrocar a los republicanos, perturbar su organización política y usar la fuerza para intimidar y aterrorizar a los libertos negros para evitar que acudieran a las urnas. Los patrocinadores de la Liga ayudaron a financiar la compra de armas modernas como rifles Winchester, revólveres Colt y pistolas de aguja prusianas.[4]
La primera unidad de la Liga Blanca, fundada en 1874, estaba compuesta por miembros de la fuerza de Cristóbal Colón Nash, en su mayoría veteranos del Ejército Confederado que habían perpetrado la Masacre de Colfax.[5] La organización expresó su intención de defender una «civilización hereditaria y un cristianismo amenazado por una estúpida africanización».[6]
En 1874, miembros de la Liga Blanca asesinaron a Julie Hayden, una joven negra de 17 años que trabajaba como maestra en Hartsville, Tennessee.[3]
En su discurso del Estado de la Unión en diciembre de 1874, el presidente Ulysses S. Grant expresó su desdén por las actividades de la Liga Blanca, condenándolas por su carácter violento y racista y por violar los derechos civiles de los libertos negros:
"Lamento decir que con las preparaciones para las elecciones tardías, aparecieron decididas indicaciones en algunas localidades de los Estados Sureños de una determinación, por actos de violencia e intimidación, para privar a los ciudadanos de la libertad de la urna por sus opiniones políticas. Aparecieron bandas de hombres, enmascarados y armados; se formaron Ligas Blancas y otras sociedades; se importaron y distribuyeron grandes cantidades de armas y munición a estas organizaciones; se llevaron a cabo, con demostraciones amenazantes, ejercicios militares, y con todos estos asesinatos pudieron esparcir el terror entre aquellos cuya actividad política pretendían suprimir, si fuere posible, con estos procedimientos intolerantes y criminales."
La masacre de Coushatta ocurrió en otra parroquia de Red River: la Liga Blanca local obligó a seis funcionarios republicanos a renunciar y prometer que abandonarían Luisiana. La Liga los asesinó antes de que abandonaran la parroquia, junto con entre cinco y veinte libertos (las fuentes difieren) que fueron testigos. Por lo general, en zonas remotas, los actos violentos, incluidos asesinatos, de la Liga Blanca siempre superaban a la oposición. Eran veteranos confederados, experimentados y bien armados.[8]
Más tarde, en 1874, la Policía Metropolitana de Nueva Orleans, establecida como milicia estatal por el gobernador republicano, intentó interceptar un envío de armas que se dirigía a la Liga, la cual había entrado en la ciudad para intentar tomar el control del gobierno estatal, después de las disputadas elecciones para gobernador del estado de Luisiana de 1872. En la posterior Batalla de Liberty Place, el 14 de septiembre de 1874, 5.000 miembros de la Liga Blanca derrotaron a 3.500 policías y milicianos estatales para expulsar al gobernador republicano William Pitt Kellogg para sustituírlo por el demócrata John McEnery. Kellogg se negó y la Liga Blanca libró una breve batalla que dejó 100 bajas. Se hicieron con el control de la Casa del Estado, el Ayuntamiento y el arsenal durante tres días, retirándose justo antes de que llegaran las tropas y los barcos federales para asistir al gobierno de Kellogg, quien había solicitado ayuda al presidente estadounidense Ulysses S. Grant; una vez que llegaron las tropas, fue restituido en su cargo.[7]
Grant envió tropas adicionales el mes siguiente, en otro esfuerzo por intentar pacificar el valle del Río Rojo en el norte de Luisiana, el cual había estado plagado de violencia racista, incluidas las masacres de Colfax en 1873 y Coushatta en 1874.[9] La Liga Blanca tuvo éxito: los votos a los republicanos disminuyeron y los demócratas recuperaron el control de la legislatura estatal en 1876.
Legado
En 1891 se construyó en Nueva Orleans un monumento a la Batalla de Liberty Place.[10] El monumento inicialmente conmemoraba dicha batalla,[11] también conocida como la Batalla de Canal Street; un golpe de Estado y motín fallido liderado por terroristas pertenecientes a la Liga Blanca en septiembre de 1874. En diciembre de 2016, el ayuntamiento votó a favor de la retirada del monumento, la cual fue confirmada por un tribunal federal de apelaciones en marzo de 2017.[11][12]
1 2 Lemann, Nicholas B. (5 de septiembre de 2006). Redemption: The Last Battle of the Civil War. Farrar, Straus and Giroux. pp.pp.70-77. ISBN0374248559.